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Las próximas navidades se preparan para la llegada de un nuevo héroe de acción, Cristóbal Molón, la nueva apuesta por la animación en 3D en España. |
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Las próximas navidades se preparan para la llegada de un nuevo héroe de acción, Cristóbal Molón, la nueva apuesta por la animación en 3D en España. La película presentada por Barton Films supone un nuevo impulso hacia un género que no acaba de encontrar su hueco en nuestro país.
El proyecto ha sido posible gracias a la unión de la productora Irusoni y los estudios de animación Dibulitoon Studio. Irusoni de gran prestigio en el País Vasco viene desarrollando desde 1982 una importante labor de producción de largometrajes, documentales y series de animación. A ellos se debe una de las apuestas más originales en el campo del dibujo animado, La isla del cangrejo galardonado con un Goya al mejor largometraje de animación en 2001; sin olvidarnos de La calabaza mágica (1985) uno de los clásicos de la animación en Euskadi. En cuanto a Dibulitoon Studio fundado en 1991, cuenta con un importante equipo técnico que le ha permitido desenvolverse con soltura en el terreno del 3D realizando trabajos tanto a nivel nacional como internacional. Del trabajo de sus animadores han salido obras como El ladrón de sueños (2001), Glup(2003) y Supertramps (2004), todos ellos siendo nominados al Goya. Actualmente se encuentran trabajando en sus proyectos más inmediatos, Mystical, el viaje de Eldin y Elcano, la primera vuelta al mundo.
Cristóbal Molón, ha contado con Iñigo Berasategui y Aitor Arregi en las labores de dirección, responsables de otros éxitos en el campo de la animación española como Glup una aventura sin desperdicio y Supertramps. El guión es obra de Joanes Urkixo, a quien se debe la adaptación cinematográfica de Goomer(2000), basado en el cómic de Ricardo y Nacho; así como los guiones de la serie de televisión Nico, producida por BRB Internacional y coproducida por TVE y ONCE.
La historia
Estamos en el año 1512 según el calendario de los insectos. El imperio de Praderia vive sus horas bajas por obra y gracia de Pinzón II, un monarca incapaz de afrontar las responsabilidades del reino, abrumado por la figura de su padre, Pinzón I.
En palacio vive Destruzzio, consejero real personaje ambicioso que consciente de la debilidad de su gobernante, traza un plan para hacerse con el poder. Destruzzio pone en marcha una arriesgada misión para viajar a la luna y dibujar la efigie del monarca en su cara. Cuando nadie parece lo suficientemente sensato para afrontar semejante travesía, se presenta Cristóbal Molón aventurero fanfarrón y supuesto descubridor que contará con la ayuda de Carabix hábil piloto con ansias de encontrar marido. Sin embargo, la travesía no resultará tan fácil como aparenta en un principio, pues nuestros intrépidos héroes deberán hacer frente a los particulares habitantes de la luna y a un inesperado pasajero que se ha colado en su nave.
El proceso de animación
En Cristóbal Molón se ha seguido un curioso proceso de creación. En primer lugar al tratarse de una película sobre insectos, la documentación ha jugado un papel esencial. El equipo de animadores ha tenido en cuenta todos los libros sobre estos animales para conocer de cerca su anatomía. Sin embargo estamos hablando de una película de dibujos animados, por lo que el aspecto final de los insectos ha cambiado bastante del que nos podemos encontrar en la vida real.
El siguiente paso consiste en la creación de los personajes. Estamos hablando de una cinta en 3D, pero el proceso de diseño pasa en primer lugar por el papel. Así en primer lugar, se esboza sobre dos dimensiones a los personajes; durante esta fase no sólo se les otorga de apariencia física, sino que al mismo tiempo se incluyen aspectos psicológicos y de comportamiento. El dibujo de los personajes se realiza tomando como base el guión, aunque debe indicarse que los animadores cuentan con libertad suficiente para moldear a estos seres a su antojo.
El dibujo en papel, se pasa al ordenador donde se añade el color. Con estos bocetos el siguiente paso consiste en construir modelos tridimensionales para dar una idea más clara a los animadores del resultado final.
Pero nos falta una cosa, qué sería de cualquier historia sin unos buenos decorados. En el caso de los dibujos animados, las casas o lugares que forman parte de la narración se diseñan de un modo similar a los seres que habitan en ellos. Sin embargo, los responsables de Cristóbal Molón apostaron desde un principio por una técnica distinta, la utilización de maquetas. Para esta película, el equipo de diseño se ha encargado de construir a mano y a escala, cada uno de los escenarios que aparecen. Pero la pregunta parece obvia, ¿cómo encajar unos diseños reales con unos personajes sacados del ordenador?. La respuesta es sencilla, de cada modelo real realizado en escayola, se tomó una fotografía que posteriormente era tratada y encajada con los personajes tridimensionales. El proceso fue laborioso y costoso, pero los esfuerzos han merecido la pena a tenor de las palabras de sus responsables, para quienes el resultado final de Cristóbal Molón, va a ser más real que el que pueda encontrarse otras producciones de animación.
Los personajes
A buen seguro a muchos de nuestros lectores les sonarán los nombres de los personajes, de hecho si cambiamos la m inicial del apellido del protagonista por una c, obtenemos el nombre del insigne aventurero y descubridor Cristóbal Colón. Otro tanto sucede con Destruccio, que en realidad representa a Américo Vespuccio; sin olvidarnos de Pinzón que en nuestra historia hace referencia al nombre del monarca, pero que en realidad es un homenaje a uno de los marineros que acompañaron a Cristóbal Colón en el viaje al continente americano.
Pero no sólo encontramos guiños a la historia, también al mundo del arte, pues el nombre de Da Chinchi, es una referencia a Leonardo Da Vinci, pintor, inventor y hombre visionario del Renacimiento.
Estos curiosos juegos ponen de manifiesto que Cristóbal Molón pretende divertir a los niños y al mismo tiempo enseñarles con unos personajes que poseen unas características peculiares, conozcámosles más de cerca.
Cristóbal Molón. Es el protagonista de nuestra historia. Un insecto atractivo, de cuerpo atlético, que posee una sonrisa cautivadora y la habilidad para caer bien a la gente. Su especialidad es la de embaucar con infalibles remedios y descubrimientos audaces a los incautos que le escuchan. No le interesa la gente, sólo hacer negocio, pero esa postura es mera fachada, porque cuando ésta se derrumba deja al descubierto la verdadera personalidad de Molón, un individuo decidido, valiente y dispuesto a arriesgar su vida por una buena causa.
Carabix. Trabaja como mecánica a las órdenes de su abuelo; es decidida y mandona y sus ademanes no se caracterizan por ser delicados. Es un hábil piloto, aunque su sueño es casarse a toda costa. Cree que no debe esperar demasiado e intenta cazar a todo pretendiente que se le pone a tiro. Por eso cuando Cristóbal Molón se cruza en su camino comienza una feroz campaña de acoso y derribo.
Destruzzio. Es el villano de la historia. Se gana la vida como consejero real del monarca Pinzón II, aunque lo que en verdad anhela es arrebatarle el poder y hacerse con el control de Praderia.
Pinzón II. Al pobre le agobia el buen nombre de su padre Pinzón I. No se siente nada a gusto con su papel al frente del Imperio. Su auténtica pasión es la astronomía de ahí que pase las horas muertas observando las estrellas desde su atalaya. La expedición de Destruccio para viajar a la luna permite hacer realidad las fantasías del joven monarca.
Aguantaloviu. Es un extraterrestre procedente de Venus. Aguantaloviu es masoca profesional, da saltos de alegría cuando le insultan o pegan. No le gusta que le piropeen o le digan cosas bonitas.
Rodrigo. Es el sicario de Destruccio. Es un pobre diablo que tiene que aguantar el maltrato y los desprecios que le dirige su señor; aún así se revela como un siervo fiel que no pierde la esperanza en convertirse en asesino profesional, sueño que espera alcanzar algún día.
Da Chinche. Es el abuelo de Carabix. Es un hábil inventor con una inusitada pasión por volar. Adora a su nieta de quien no comprende la obsesión por buscar marido.
Los lunáticos. Son los habitantes de la luna. Como indica su nombre, están locos.
¿Qué se puede esperar de la película?
Ante todo encontrarnos con un trabajo de animación patrio que no suele ser habitual en nuestras carteleras. Que el empeño puesto por sus responsables se traduzca en éxito de taquilla, contando con el respaldo de crítica y público. Y lo más importante, que los distribuidores nacionales apuesten por este producto de la misma manera que lo hacen por cintas internacionales, de tal forma que tengamos la oportunidad de disfrutar de las aventuras de Cristóbal Molón en todos los cines de España.
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