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La increible pero cierta historia de Caperucita Roja |
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Caperucita es una jovencita en edad del pavo que se hace llamar Caperu, que trabaja como repartidora de los dulces de su abuela, viste a la última moda y tiene un carácter rebelde propio de la edad. |
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La niñez suele ser una de las etapas más entrañables de nuestra vida, especialmente cuando la abuelita de turno entretiene a sus nietos en las pesadas tardes de invierno con la lectura de cuentos infantiles. Pero qué pasaría si de repente las historias que hemos escuchado una y mil veces se rebelan como falsas. Y si la Cenicienta y el Príncipe azul no esperaron al mes de casados para pedir el divorcio; o la dulce Blancanieves se convirtió en abanderada de los ideales feministas en lugar de ejercer como amante esposa; o qué decir de Rizitos de oro, ¿os imaginais las caras que pondrían sus padres cuando les presentó su novio, un oso pardo de dos metros de alto?. Estos ejemplos pueden resultar descabellados, pero no me negarás distinguido lector que el ejercicio resulta como poco estimulante.
Una premisa similar es la que se toma como punto de partida en “La increíble pero cierta historia de Caperucita Roja”, la cinta ha sido dirigida por Colin Edwards y producida por Manga Films en lo que supone un ejemplo más de la cada vez mayor diversificación de los dibujos animados.
La apuesta de Manga Films es arriesgada porque por primera vez nos encontramos con una cinta de animación que no ha salido de los grandes estudios, sino que lleva el sello de independiente. Esto no significa que podamos calificarla como obra maestra, pues el film presenta importantes luces y sombras.
En el plano positivo, se debe mencionar a los personajes. Caperucita es una jovencita en edad del pavo que se hace llamar Caperu, que trabaja como repartidora de los dulces de su abuela, viste a la última moda y tiene un carácter rebelde propio de la edad. Se aburre de estar en el bosque, su vida es monótona y carente de emociones fuertes.
El lobo feroz, es un periodista de investigación, capaz de todo para conseguir una exclusiva. Tiene como ayudante a una nerviosa ardilla que ejerce como fotógrafo y secretario personal.
El leñador es un tirolés que se gana la vida como vendedor de comida ambulante, aunque en realidad su sueño es convertirse en actor estrella de anuncios de televisión.
Y no nos podemos olvidar de la abuelita que en nada se parece a la tierna anciana del cuento. Aquí se revela como una mujer de armas tomar, independiente, y aficionada a los deportes de riesgo, cualidad que oculta a su nieta quien la admira profundamente.
No obstante es en los secundarios donde encontramos los personajes más destacados, es el caso de Balita la cabra que canta de forma insistente y que ayuda a Caperu a intentar esclarecer el misterio; el detective encargado del caso, el único dotado de inteligencia en medio de un cuerpo de policía formado por un oso gruñón, un ave y tres cerditos, que responden al estereotipo de policías cinematográficos: tontos, torpes y devoradores de donuts. Sin olvidarnos del villano de la historia, representado en un personaje dulce hasta el empalago que se encuentra en las antípodas del prototipo que suele ser habitual.
En cuanto a la historia, indicar que resulta novedoso utilizar el esquema propio del cine negro en una cinta de animación. El relato comienza por el final, donde los protagonistas han sido sorprendidos en una actitud que dice muy poco de su inocencia. Todos son sospechosos y sólo un interrogatorio en el que vayan contando su propia versión de la historia, con el empleo de flashback, permitirá esclarecer el asunto: ¿quién es el ladrón de recetas que tiene atemorizado el bosque?.
En el plano negativo, indicar que la vuelta de tuerca a los cuentos infantiles pierde la frescura que tenía en Shrek, sobre todo cuando el espectador asiste alucinado a la enésima parodia de Matrix o de las dos primeras entregas de Misión Imposible que ya hemos encontrado en producciones similares. La falta de originalidad se deja sentir incluso entre los personajes, en concreto en la ardilla que acompaña al lobo, ¿por qué cuando la vemos tenemos la impresión de estar viendo un pariente lejano de Scrab?.
En conjunto, la película no aporta nada que no hayamos visto con anterioridad, el metraje pese a no llegar a los 90 minutos se hace largo; los personajes son planos en su diseño; se recupera el tono musical cursilón de las películas de Disney; los chistes no provocan risa, salvo el de las tortugas; y nos da la impresión que la cinta aburre por igual tanto a los niños como a los adultos.
En cuanto a las voces españolas, se ha apostado por actores reconocidos, ejercicio arriesgado que en ocasiones, nos hace añorar la versión original; aunque hay que indicar que en este caso las voces de Leonor Waitling, Carlos Latre, Amparo Baró y Anabel Alonso, parecen encajar en el resultado final.
Lo más grave del asunto es que sus responsables ya están trabajando en una segunda parte, la idea tiene cierto sentido pues el film presenta un final abierto, pero pienso que con una entrega de Caperucita hemos tenido bastante.
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