|
|
El 11 de septiembre de 2001 dos aviones de pasajeros impactaron contra el World Trade Center de Nueva York, acabando con la vida de miles de personas y destruyendo uno de los símbolos más emblemáticos de la ciudad. 5 Años después nos llega de la mano de Oliver Stone la película. |
|
El 11 de septiembre de 2001 dos aviones de pasajeros impactaron contra el World Trade Center de Nueva York, acabando con la vida de miles de personas y destruyendo uno de los símbolos más emblemáticos de la ciudad de los rascacielos. Desde entonces han pasado casi cinco años, tiempo más que suficiente para que Hollywood haya decidido ofrecer su particular versión de los hechos, con dos proyectos de similares características.
La primera cinta en llegar a las pantallas fue “United 93” de Paul Greengrass. Director que ya había abordado el tema del terrorismo en trabajos como “Omag” y “Bloody Sunday”, y que en este caso se centra en el avión que el fatídico día 11 fue secuestrado para atentar contra la Casa Blanca, misión fracasada gracias a la determinación de los pasajeros que al revelarse contra los terroristas lograron que la aeronave se estrellara con fatídicas consecuencias en un campo de Pennsylvania.
La segunda producción mira directamente a los sucesos de Nueva York, tomando como referencia una de las muchas historias que ese día surgieron instantes después de que el suceso tuviera lugar. En este caso se centra en la historia real de los agentes Will Jimeno y John McLoughlin pertenecientes al cuerpo de la Autoridad Portuaria, quienes vivieron durante doce horas la angustia de ser o no rescatados de las enormes losas de hormigón que atrapaban sus cuerpos como consecuencia del derrumbamiento de las torres.
La historia que fue publicada en la prensa, llamó la atención de la productora Debra Hill, habitual colaboradora de John Carpenter. Rápidamente se hizo con los derechos y comenzó la búsqueda de un director que ofreciera una interpretación seria de los hechos, recayendo la elección sobre Oliver Stone. Cineasta polémico, es conocido en la industria cinematográfica por saber como nadie poner el dedo en la llaga en los asuntos más escabrosos del sistema norteamericano, de ahí que su anuncio al frente del proyecto aumentara las expectativas sobre la presencia de una interpretación combativa de los hechos.
Sin embargo, “World Trade Center”, no es un film polémico, como el propio Stone ha dejado claro en sus declaraciones en la presentación de la cinta en el Festival de San Sebastián. Al contrario es un relato sobre seres humanos unidos ante la adversidad.
La película presenta una primera parte brillante. En el primer acto el director nos ofrece una presentación-descripción de la ciudad; una gigantesca urbe que lentamente se despereza de su largo sueño para afrontar un cálido día de septiembre. El espectador se convierte en testigo privilegiado de actos cotidianos; seguimos a los agentes protagonistas en su incorporación a los puestos de trabajo, somos testigos del bullicio que se vive en el metro o en las carreteras de acceso repletas de gente que va a trabajar; en la frenética actividad que se vive a primera hora de la mañana en una comisaría de policía momentos antes de comenzar el reparto de zonas, o en el ir y venir de transeúntes en la terminal de autobuses.
El segundo acto se centra en la ruptura de la normalidad, en el trágico suceso. En este caso debe elogiarse la pericia del director que ha huido de mostrar imágenes de morbo fácil, para centrarse en las reacciones de los agentes que acuden al lugar del siniestro para ayudar en las tareas de rescate. Es igual de importante mencionar la correcta captación de la atmósfera transmitiendo el desconcierto y caos que se vive en los primeros minutos.
El tercer acto está centrado en la odisea de nuestros protagonistas y en la angustia que viven sus familiares ante la certeza cada vez más real de que quizás no vuelvan a verles con vida. Es en esta parte del metraje donde su ritmo se vuelve más irregular. Es acertado la utilización de pequeños flashback como medio para presentarnos aspectos relevantes de la vida doméstica de los oficiales, incluso resulta curiosa la presencia de secuencias de carácter onírico-surrealista reflejo del grado de inconsciencia que amenaza a los agentes a medida que transcurren las horas. Sin embargo, Stone pierde demasiado tiempo en contarnos una historia, que bien podría haber resumido en 90 minutos en lugar de los 129 de que consta finalmente.
En el plano de los actores, destacar el trabajo de Nicolas Cage que en esta ocasión logra componer un personaje contenido, lejos de las excentricidades a que nos tiene habitualmente acostumbrados. También se puede mencionar el trabajo de las actrices María Bello y Maggie Gyllehall capaces de componer unas mujeres que afrontan con entereza el destino incierto de sus respectivos maridos.
Con todo pienso que lo más acertado del conjunto viene a ser el mensaje que pretende transmitir. Por un lado la sensación de que el mundo ya no va a volver a ser igual, y buena prueba de ello reside en ofrecer unas imágenes finales del metro vacío en contraste con la sensación de frenesí que se observaba en la presentación inicial.
También debe hablarse de la respuesta del ser humano, que el director refleja desde dos puntos vista, en primer lugar, centrándose en un exmarine, quizás el personaje más polémico, que considera los hechos como el comienzo de una guerra a escala internacional; y de manera global en la solidaridad sin límites mostrada por los ciudadanos de a pie, que dejan de lado sus perjuicios para acudir en ayuda del prójimo sin recibir nada a cambio. En este sentido cobran especial importancia los cuerpos de policías, sanitarios y bomberos que aparecen ampliamente representados a lo largo de la cinta y a los que se rinde un sincero homenaje con la dedicatoria que encabeza los créditos finales.
|
|
|
Página 1 de 1
|
|
|
 |
|
|
Version imprimible
·
Recomendar a un amigo |
|
 |
|
|
|
 |
|
No se permite la reproducción íntegra de este artículo. Para reproducciones parciales o citas, consultar el apartado de NOTAS LEGALES
|
|
|
|
 |
 |
 |
 |
 |
|
|
| |
|
|
|
 |
|