|
|
El Refugio - Trilogía de El Elfo Oscuro III, de R.A. Salvatore |
|
|
|
|
|
Esta tercera parte vuelve a retomar la emoción de toda la trilogía haciendo enfrentar a Drizzt de nuevo con un terrible trasgo que le encamina hacia una trampa mortal. |
|
(Podéis leer las críticas de La Morada y El Exilio, las dos primeras partes de la trilogía).
Los elfos oscuros viven por y para el odio. Adoran a su malvada reina Araña Lloth y viven en la Antípoda Oscura en la absoluta oscuridad de sus túneles, donde sobreviven gracias a su maldad, el poder de su magia, el filo de sus espadas y una visión infrarroja que hace a los drows insuperables en la oscuridad. Nuestro protagonista, el drow Drizzt Do’Urden, es diferente en el fondo de su alma y ha elegido como su destino convertirse en una criatura de la superficie.
“El Refugio” finaliza la electrizante trilogía de “El Elfo Oscuro”, que en su conjunto nos narra la trepidante historia de Drizzt Do’Urden, este drow mortífero de ojos lilas que no ceja en el empeño por encontrar su destino o al menos un lugar al que poder llamar hogar. ¿Será el elfo oscuro capaz de superar el ponzoñoso estigma de su malvada raza y encontrar así reposo a su castigada alma?
La oscuridad siempre ha sido percibida por el ser humano como un símbolo de desprotección. Quizás esto sea debido a que la oscuridad se parece mucho a los temores que alberga todo humano en su corazón. Un simple paso en la oscuridad absoluta hace manifestar toda nuestra inseguridad en el control que tenemos de nuestro entorno, lo mismo que al dar un paso en la dirección de alguno de los temores escondidos en lo más recóndito de nuestro alma. Pero os habéis preguntado alguna vez qué significa la luz del sol para un ser como un elfo oscuro.
Drizzt abandona la oscuridad de la Antípoda Oscura y se asoma a un mundo totalmente nuevo para él... R.A. Salvatore, autor de esta trilogía, casi nos hace imaginarnos a este mortífero y letal guerrero como un niño que tiene que descubrir todos los misterios de la vida en la superficie, un mundo lleno de luz y de colores jamás imaginados por Drizzt. El proceso de adaptación es duro para nuestro drow, donde el simple contacto con la luz del sol le provoca un dolor físico y le hace perder casi toda la magia procedente de su pasado drow. Sólo su espíritu puede hacerle vencer todos las dificultades y acabará por sobrevivir en la superficie, no sin pagar un alto precio.
Pronto tendrá que mostrar sus dotes de guerrero y tomar partido en las situaciones que se le plantean en este nuevo mundo. Debe discernir entre el bien y el mal nada más salir de las cuevas donde se esconde, sin apenas información y guiado sólo por sus propios impulsos. Durante toda la trilogía los combates del elfo oscuro nos dejan un sudor frío en la piel, deseando que nuestro protagonista entre en combate sólo para oir el silbido de sus cimitarras al rasgar el aire. Solo en la superficie, el drow va metiéndose de problema en problema, sin ni siquiera poder comunicarse con los humanos por el desconocimiento de su idioma. ¿Cómo podrá defenderse de injustas acusaciones siendo un miembro de la malvada raza de los drows?
Si al principio no podía prever el resultado que en él iba a provocar la exposición al sol, pronto entenderá que su ausencia en los cortos días del crudo invierno pueden ser fatales para él. Su instinto de supervivencia consigue salvarle, pero el destino parece benévolo por una vez con nuestro drow al hacerse amigo de un viejo vigilante, Mooshie, que había actuado como explorador de grandes ejércitos y ahora vive en un viejo huerto cerca de las montañas alejado de poblaciones humanas. Su ceguera, provocada en el pasado por un dragón rojo, no le impedirá enseñarle las costumbres de todas las razas de la superficie, así como el idioma de los hombres. Conocerá la naturaleza que le rodea, aprenderá a apreciarla y a sacar provecho de ella.
Sin embargo lo más valioso que le enseña es algo que se encuentra en su interior, en el propio corazón de Drizzt. ¿Qué es lo que ha motivado a Drizzt durante toda su vida?. ¿Es realmente parte de este mundo? El drow solamente conoce las respuestas aprendidas en Menzoberranzan, su tierra natal, en la que todos sus congéneres veneran a la malvada deidad drow, la reina Araña Lloth. Pero los oscuros designios de Lloth son odiados por Drizzt y por ende, a todo lo que tenga que ver con la religión. ¿Cómo puede un ser o un Dios dictar los códigos de conducta y los preceptos de toda una sociedad?. Se pregunta nuestro drow si los principios han de ser dictados por seres superiores o por el contrario deben de ser sentidos por el propio individuo. ¿Son los drows malvados porque siguen los principios de Lloth o es Lloth la culminación de la conducta malvada inherente a su pueblo?. Todas las razas adoran a un determinado Dios, distinto para cada una de ellas en la mayoría de los casos, cuyos preceptos son rasgos distintivos de los seres que los practican. Él cree que la elección de un Dios es exclusivamente personal pero que esa elección puede venir inducida por la cultura impartida e inherente a la propia raza. Sólo los niños de cualquier raza son puros. La reflexión hecha sobre la religión por parte del autor a través de los pensamientos de Drizzt se escapa al género literario fantástico.
Un combate desigual enfrenta a Mooshie y Drizzt con una tropa de orcos y wargos, entre otros enemigos, en el que salen vencedores en compañía de su pantera mágica Guenhwyvar y gracias a la inesperada ayuda de los elfos de la superficie. Realmente este libro es el más flojo de la trilogía en cuanto acción aunque siempre es una delicia ver combatir a nuestro guerrero drow. Aún así, a partir de este momento, la aventura continua y Drizzt se embarca de nuevo solo en su búsqueda dejando el huerto de Mooshie atrás, tropezándose una y otra vez con el desprecio de todos los habitantes de la superficie hacia su raza que le cierran todas las puertas a la esperanza.
El libro vuelve a retomar la emoción de toda la trilogía haciendo enfrentar a Drizzt de nuevo con un terrible trasgo que le encamina hacia una trampa mortal. En la cueva del dragón Hephaestus comprende por fin la verdadera pasión que siente por las emociones, la aventura y los retos imposibles, despreciando incluso las joyas y tesoros que podría conseguir con su innegable talento para el combate. Aunque sus actos heroicos deberían convencer a los demás de las verdaderas intenciones de este drow, sigue siendo rechazado en cada ciudad de la superficie. Sus pasos le dirigirán casi sin querer hacia Diez Ciudades, morada de proscritos y renegados. Allí logrará encargarse de la vigilancia de uno de los peligrosos pasos hacia Diez Ciudades, cerca de la cumbre Kelvin, en la soledad de las montañas únicamente pobladas por el clan enano Battlehammer.
La última parte del libro nos sirve de puente hacia su segunda trilogía, El Valle del Viento Helado, y nos va a presentar a dos de sus futuros compañeros: el enano Bruenor, del clan Battlehammer, y su hija adoptada humana Cattie-Brie. Estos dos personajes son hechizantes desde el primer párrafo en que son mencionados. El enano Bruenor, fiero y tozudo como toda su raza, pero con un gran corazón y la niña humana Cattie-Brie adoptada por éste, diamante en bruto esculpido a golpe de martillo enano. ¿Habrá encontrado al fin Drizzt su hogar o será el principio de nuevas aventuras?
Si miramos hacia atrás y vemos los tres libros de la trilogía como un conjunto, comprendemos que el propósito general es presentarnos al personaje de Drizzt, comprender su pasado, sus motivaciones, sus pensamientos y la manera en la que un drow se convierte en una criatura de la superficie. Se nota que esta trilogía está escrita como precuela de “El Valle del Viento Helado”, sobre todo en este último libro, y que intenta presentar las bases de una extensa y prolífica saga literaria. En mi opinión la descripción de la forma de vida de Menzoberranzan es electrizante, así como la evolución en el pensamiento de Drizzt Do’ Urden. “El Valle del Viento Helado” será una trilogía más fiel al genero fantástico que esta primera, pero es esta diferencia lo que hace especial esta primera trilogía.
“A los que vivimos en la superficie, la noche es solo una pausa en nuestro día a día, tiempo para descansar, pero para aquellos que viven siempre en la oscuridad...”
|
|
|
Página 1 de 1
|
2 Comentarios recibidos
| Escribir nuevo comentario (Requiere registro) - Leer todos los Comentarios
|
|
|
Usuario: Silvia canovas ramos (11-Sept.-07)
Drizzt Do'Urden, en El elfo oscuro, de R.A.Salvatore, se puede apreciar el objetivo principal de Drizzt: buscar un hogar. En el primer libro de esta fantástica trilogía, Drizzt es capaz de sobrevivir a sus hermanas y a su madre gracias a Zak, su padre. Desde ese moménto la vida de Drizzt en la Antípoda oscura, y luego en la superficie se a visto salpicada de extrañas ayudas junto con guenwhyvar, su inseparable pantera. En todo este tiempo, R.A Salvatore a conseguido que este personaje transmita sus emociones al lector enganchándole a esta divina lectura. En todos los libros que e leído, este a sido el único que en que el autor a conseguido que su protagonista no se de aires de superioridad, resaltando así la sencillez de l alma de Drizzt.
"Los humanos somos como las gotas de agua en la ventanilla de un coche, necesitamos el empuje de otros para poder avanzar, pero a veces tenemos que ser nosotros los que deben empujar a los demás"
|
|
|
Usuario: Silvia canovas ramos (11-Sept.-07)
Drizzt Do'Urden, en El elfo oscuro, de R.A.Salvatore, se puede apreciar el objetivo principal de Drizzt: buscar un hogar. En el primer libro de esta fantástica trilogía, Drizzt es capaz de sobrevivir a sus hermanas y a su madre gracias a Zak, su padre. Desde ese moménto la vida de Drizzt en la Antípoda oscura, y luego en la superficie se a visto salpicada de extrañas ayudas junto con guenwhyvar, su inseparable pantera. En todo este tiempo, R.A Salvatore a conseguido que este personaje transmita sus emociones al lector enganchándole a esta divina lectura. En todos los libros que e leído, este a sido el único que en que el autor a conseguido que su protagonista o se de aires de superioridad, resaltando así la sencillez de l alma de Drizzt.
"Los humanos somos como las gotas de agua en la ventanilla de un coche, necesitamos el empuje de otros para poder avanzar, pero a veces tenemos que ser nosotros los que deben empujar a los demás"
|
|
|
Escribir nuevo comentario (Requiere registro) - Leer todos los Comentarios
|
|
|
|
| |
|
| |
|
|
|
|
 |
|
|
Version imprimible
·
Recomendar a un amigo |
|
 |
|
|
|
 |
|
No se permite la reproducción íntegra de este artículo. Para reproducciones parciales o citas, consultar el apartado de NOTAS LEGALES
|
|
|
|
 |
 |
 |
 |
 |
|
|
| |
|
|
|
 |
|