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Dragon Quest: El Periplo del Rey Maldito |
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La saga Dragon Quest, de gran éxito en Japón, siempre ha sido una completa desconocida en nuestro país, ahora, con la cada día mayor llegada de RPG de calidad a nuestro país, Square Enix se ha atrevido a traer el último capítulo de su prestigiosa saga. |
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Es una realidad que, por fin, el mercado europeo está atrayendo las miradas de los grandes, y por fin hemos dejado de ser los eternos desconocidos, y varias compañías, antes indiferentes, han puesto el punto de mira en Europa.
Consecuencia de ello, varias sagas de RPG exclusivas de Japón (o de Estados Unidos con más suerte) han llegado a nuestras fronteras, como la saga Tales of, Mana, Fire Emblem, los juegos de Nippon Icchi, Magna Carta…. Especialmente la llegada de muchos de ellos traducidos (otros por desgracia no) significa que por fin nos consideran a la hora de sacar sus juegos (llegan por retrasos, pero llegan).
La aparición de Dragon Quest, un auténtico fenómeno de masas en Japón, en España significa un gran paso adelante, ya que Square Enix siempre se ha resistido a sacarlo de Japón, y ha preferido obsequiarnos con su otra saga insignia: Final Fantasy, quizás más orientada al pensamiento europeo.
Sin más preámbulos, la octava entrega de la saga está ahora entre nosotros, es hora de conocer la otra cara de Square Enix.
Historia
Dragon Quest (DQ a partir de ahora) y Final Fantasy son las dos caras de la moneda, mientras la conocida saga de rpg apuesta por argumentos complejos y elaborados, DQ cuenta con historias más sencillas (que no estúpidas)
En la octava entrega, todo empieza en el castillo de Trodain, el bufón del castillo, llamado Dholmagus, ha encontrado un cetro de poder milenario que se guardaba en los sótanos del castillo, y ha desatado su maléfico poder sobre el castillo, convirtiendo a todos sus habitantes del mismo en plantas y llenando el lugar de monstruosas enredaderas y maldiciendo también al monarca, Trode, y a su hija, convirtiéndoles a ambos en un bicho verde y orejudo y una yegua respectivamente, el único que se ha salvado del desastre es un guardia real, que será el personaje principal del juego.
Así, tu misión principal en el juego es escoltar al rey Trode y a su equina hija por el mundo de Dragon Queso mientras persigues al malvado Dholmagus para que este quite la maldición sobre el castillo.
Por supuesto, durante el viaje nos encontraremos con más personajes que se unirán al grupo, en concreto tres más: la voluptuosa hechicera aristócrata Jessica, el bruto y simpático bandido Yangus, y el mujeriego templario Angelo, conformando un grupo de cuatro personajes mas el rey Trode, que viajará en un carro tirado por su hija, los personajes cumplen bastante bien, ya que, pese a que no son un dechado de carisma, tampoco son trozos de cartón, y por lo menos hacen que no sea un suplicio manejarlos durante el transcurso del juego, sin embargo, el personaje principal no habla (ya que se supone que es una representación tuya en el juego)
Se trata de una historia sin complicaciones, muy sencilla de seguir, carente de asuntos filosóficos y existenciales, y no exenta de tópicos, con una destacada carga de humor, algo que se nota en las situaciones, los personajes que pueblan este peculiar mundo, y muy especialmente en los enemigos que nos iremos encontrando por el camino, sin embargo, pese al marcado tono light que reina en la historia, eso no implica que esté carente de cierto grado de profundidad, dramatismo, e incluso giros inesperados, sin embargo, en cuanto a historia queda por debajo de la mayoría de los RPG actuales, aunque eso no implica que sea mala, el jugador de DQ puede disfrutar perfectamente con la misma, pero no gustará a aquellos a los que les guste comerse el coco.
El juego está íntegramente traducido al castellano, con una traducción magnífica, completamente exenta de errores y muletillas varias, quizás a los puristas no les guste que traduzcan las magias y los nombres de los enemigos, pero hay que reconocer que se ha hecho un trabajo encomiable.
Gráficos y sonido
El juego está gráficamente impregnado por el estilo cel-shading, estilo gráfico sobradamente conocido que muestra escenarios y personajes como si de dibujos animados se tratase, es un estilo muy acorde con el juego, que le da un estilo muy a anime japonés que sin duda gustará a los adictos al género.
Los personajes y enemigos del juego (al igual que todos los juegos anteriores de la saga) están diseñados por Akira Toriyama, dibujante de manga japonés tan famoso como su obra cumbre, Dragon Ball, quizás el comic más famoso de todos los tiempos, así pues, veremos que los personajes con los que nos iremos cruzando durante el desarrollo de la partida tienen un diseño idéntico a los de los mangas del susodicho autor (Angelo es prácticamente un Trunks bien vestido) algo que puede ser bueno o malo dependiendo de si al jugador le gusta ese diseño de personajes o no.
Algo que sí puede ser algo negativo en cuanto al diseño de personajes es que, si bien no es malo, sí que se repite demasiado, ya que durante nuestras visitas por los pueblos y ciudades que componen la aventura, veremos constantemente los mismos personajes (mercaderes bajitos, hombres fortachones con un casco cornudo en la cabeza, mujeres con delantal y pañuelo en la cabeza…) algo que puede llegar a cansar por la poca variedad de diseños, aunque tampoco es un defecto grave.
Algo donde sí cumple sobradamente el juego es en el diseño de los enemigos: los monstruos contra los que tendremos que luchar lucen diseños muy variados y originales, muchos de ellos (como los slimes, los enemigos más conocidos y queridos de la saga) ya vienen de otros juegos, tanto los enemigos viejos como los nuevos lucen diseños originales y simpáticos, muchas veces tienen más carisma los propios enemigos que el mismísimo grupo principal del juego, algunos son tan simpáticos que te harán soltar una carcajada en cuanto los veas e incluso te dará pena atacarlos… incluso los enemigos más grandes y monstruosos (como los cíclopes) nos arrancarán como mínimo una sonrisa en cuanto los veamos, a veces dan ganas de avanzar solo para ver qué nuevos enemigos nos iremos encontrando, además.
Los escenarios son grandes y extensos, y bastante detallados en general, aunque pecan de repetitivos (veremos los mismos campos verdes durante buena parte del juego) aunque también veremos más escenarios, como playas, desiertos, zonas nevadas y acantilados, todos estos escenarios, sean repetitivos o no, se hacen bastante agradables a la vista, las mazmorras son más variadas, presentando cuevas, torres en ruinas y ciudades abandonadas entre otras cosas.
El juego carece por completo de secuencias de vídeo en tiempo real y parafernalia semejante, algo que, desde luego no le hace ninguna falta, pero quizás los que estén acostumbrados a los FF le vean alguna pega.
Otro aspecto destacable es que el paso del tiempo estará reflejado en el juego, paralelamente a otros juegos como el Ocarina of Time, de tal modo que mientras caminemos veremos como de repente el cielo se pone anaranjado, para pasar poco a poco a un bonito cielo azul oscuro salpicado de estrellas para, pasado un rato, veamos cómo llega el amanecer, este acontecimiento es algo más que mera estética, ya que nos enfrentaremos con enemigos diferentes según la franja horaria, y veremos en las ciudades numerosas tiendas que cierran por la noche (e incluso al revés)
En cuanto al sonido, tampoco es nada del otro mundo, cumple sin más, destacan las voces de los personajes, que escucharemos generalmente en los sucesos importantes, que están bastante bien, y caracterizan perfectamente a cada personaje (a excepción del personaje principal, que no habla) tenemos también los típicos sonidos de golpes con armas, hechizos, pasos, puertas que se abren…cumplen sin grandes pretensiones, se echa de menos este aspecto en los enemigos que, si bien algunos tienen efectos de sonido bastante punteros, de la mayoría solo escucharemos el ruido que hacen al desplomarse en el suelo cuando los aniquilemos.
Las músicas no son malas, sin embargo, al igual que los efectos de sonido, se limitan a acompañar, además, son en general bastante repetitivas (como mucho hay cuatro o cinco melodías por mazmorra, la del campo, dos o tres para las ciudades, las de los combates, un par para jefes y poco más) a pesar de que no nos provocarán dolor de oídos, a veces se pueden hacer repetitivas, sobre todo cuando caminemos por el mundo.
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