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Nintendo devuelve la saga de Mario a sus orígenes, ofreciendo un simpático y colorido juego de plataformas 2D, sin embargo, esta vez no controlaremos al fontanero bigotudo, ya que quien tomará las riendas en este plataformas es…. ¡Peach! |
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Conforme avanzaban los videojuegos, las protagonistas femeninas cobraban importancia, y dejaban de ser damas en apuros para convertirse en valientes luchadoras… claro que hay cosas que nunca cambian en el mundillo, y sino que se lo pregunten a Peach…
¿Quién, con un mínimo conocimiento del mundo de los videojuegos no conoce a la princesa Peach? Aquella princesita delicada que Mario ha tenido que rescatar un sinnúmero de veces, no solo de su archienemigo Bowser, sino de todo un elenco de villanos que pretendían usar a la princesa para sus propios fines (como la bruja Jijí de Superstar Saga de GBA) y siempre Mario ha tenido que salvarla… para que de repente volviese a ser secuestrada en una nueva aventura, y, por supuesto, su fontanero de brillante armadura siempre ha estado ahí para sacarla de todos los aprietos.
En un giro inesperado de los acontecimientos, Bowser ha conseguido un artefacto conocido como Sensacetro, capaz de manipular las emociones, usando sus poderes Bowser manda a su ejército contra el Reino Champiñón y tiene un éxito atroz, llegando a cumplir el que probablemente sería el sueño de toda su vida: raptar a Mario.
Peach, que estaba dando un paseíto fuera del castillo regresa y, al enterarse de lo ocurrido, decide ir ella misma a rescatar a Mario, ayudada por una sombrilla parlante de nombre Brillita (dicho instrumento, por increíble que parezca, tiene una historia, que se irá desvelando conforme avanzamos en el juego).
Así pues, Peach ha decidido dejar de ser una chica florero, y protagonizar su propio juego de plataformas (aunque ya pudimos manejarla en Super Mario Bros 2, ahora ella tiene todo el peso del juego).
Gráficos y sonido
Super Princess Peach (SPP a partir de ahora) presenta un aspecto gráfico acorde con la saga a la que pertenece, así pues, veremos bonitos parajes, llenos de color y alegría, y con múltiples detalles, los que también serán bastante variados. Visitaremos volcanes, paisajes nevados, bosques… sin embargo, aunque el aspecto gráfico es muy bueno, con un marcado aire al clasicazo de Nintendo “Yoshi's Island”, no podemos olvidar que se trata de un juego de DS y, como tal, el aspecto gráfico se podría haber depurado bastante más, ya que los escenarios casi podrían estar generados por una GBA, no obstante eso no implica que el aspecto gráfico sea malo, este es excelente con todo el buen sabor de los clásicos, solo que tratándose de DS se podrían haber conseguido mejores resultados. Por supuesto hay escenarios mejores que otros, los sprites de Peach, enemigos y demás no están nada mal, aunque son un poco pequeños, a lo largo del juego nos encontraremos con los enemigos de toda la vida de la saga, como goombas, koopas, lakitus, Bill balas… algunos incluso sacados de juegos míticos del fontanero, como el Super Mario World, todos lucen un buen diseño, algunos mejores que otros, claro (los goombas por ejemplo dejan bastante que desear).
En cuanto al sonido, lo que más destaca es la propia Peach, quien, con su habitual gracia, nos obsequiará con todo un elenco de sonidos, especialmente simpáticos son los sonidos que hace Peach cuando se deja llevar por sus emociones (de lo que ya hablaré más adelante). Quitando a Peach y los ruiditos de los toads cuando nos encontramos con ellos, los enemigos no hacen demasiado ruido. Las melodías están a la altura, se adecuan perfectamente al mundo en el que estamos, aunque se repiten un poco (ya que no hay más de dos o tres melodías por mundo) se hacen agradables de oír y no tendrás que quitar el sonido a tu DS.
Jugabilidad
Al pertenecer a la saga que pertenece, SPP ofrece una jugabilidad sencilla, para todos los públicos, pero que a la vez tiene muchas posibilidades. El Sensacetro ha afectado a las emociones de todos los habitantes del reino champiñón, y Peach no iba a ser menos, para representar esto, la princesa podrá valerse de sus emociones para avanzar.
En la pantalla táctil veremos cuatro corazoncitos (aparte de una encantadora Peach) que estarán disponibles desde el inicio de la aventura, si los tocamos activaremos las emociones de Peach. Estas son las cuatro emociones disponibles:
- Alegría (naranja): tocando este corazón Peach se pondrá superfeliz de la muerte y formará un tornado con su cuerpo que servirá para apartar diversos obstáculos (generalmente nubes), activar aspas y dispersar niebla molesta (aparte de sacar volando a cualquier desgraciado que se ponga de por medio). Además si mantenemos pulsado el botón A mientras Peach esté en “modo tornado” se pondrá tan contenta que será capaz de volar (y además hará publicidad de la nueva consola de Nintendo mientras vuela) y alcanzar lugares altos (o sobrevolar superficies de pinchos).
- Tristeza (azul): Peach se pondrá a llorar desconsoladamente y le caerán unos buenos torrentes de lágrimas que la princesita podrá usar para apagar fuegos, hacer crecer plantas o hacer desaparecer montañas de arena entre otras cosas. Además mientras llora correrá a toda velocidad, por lo que podrá cruzar rápidamente plataformas inestables.
- Ira (rojo): Peach se enfadará de sobremanera y una monstruosa llama la rodeará. Podrá usar este singular poder para encender antorchas, derretir hielo e incinerar enemigos. Además cuando esté en este estado sus pisotones serán demoledores por lo que podrá pisar interruptores.
- Serenidad (verde): no sirve para avanzar, pero si Peach activa esta emoción recuperará vida poco a poco (muy útil en las peleas contra los jefes, ya que es la única forma de recuperarte).
Cabe destacar que Peach no podrá recurrir a sus emociones siempre que quiera, ya que dependerá de una barra amarilla (debajo de sus puntos de vida, representados por corazones) que se irá vaciando cuando Peach esté en algún estado y que habrá que recuperar recogiendo una especie de espejitos azules.
Además de sus emociones Peach tendrá otro arma a su servicio: su fiel e inseparable sombrilla Brillita. La princesa podrá usar a este simpático (y parlante) artefacto para eliminar y coger enemigos o romper bloques, también podremos usarla en ciertas partes del juego en las que veremos unos raíles, saltando hacia ellos podremos enganchar automáticamente a la sombrilla y deslizarnos rápidamente por ellos. Estas son sus funciones iniciales, pero Brillita puede hacerse mucho más útil mediante la adquisición de mejoras que podremos comprar en una tienda (accederemos desde el mapa) previo pago de monedas que iremos encontrando a lo largo de los niveles, así podremos usar la sombrilla como planeador, hacer que los enemigos suelten monedas al golpearlos, e incluso podremos disparar descargas de energía por ella (en la tienda podremos comprar también otras cosas útiles, como un refresco que proporcionará medio corazón más a la vida de Peach)
Cabe destacar que aparte de Peach, el Sensacetro también habrá afectado a los enemigos, así pues nos toparemos a lo largo de la aventura con goombas llorosos que correrán a toda velocidad, koopas enfadados que se nos lanzarán encima al vernos, o bob-ombs superfelices que dan saltitos de lo contentos que están, cabe destacar que son bastante más peligrosos que los enemigos corrientes (que nos desharemos de ellos sin esfuerzo). Por supuesto también deberemos hacer frente a los jefes que esperan, como no, al final de cada mundo. Dichos jefes están inspirados en el universo Mario y veremos a algunos sobradamente conocidos como Floro Piraña (se ve que a Nintendo le ha marcado el Super Mario Sunshine) o el inimitable e inconfundible rey Boo y cabe destacar que, salvo el que hay al final del mundo 5 (que casi se machaca a golpes de Brillita), deberemos seguir estrategias determinadas para vencerlos (basados en los poderes de Peach, por supuesto).
La pantalla táctil, a pesar del tipo de juego que es SPP, tiene su uso. Para empezar la usaremos para activar, previo toque, las emociones de Peach y para seguir, tendremos que sacar el lápiz antes de luchar contra los jefes, ya que, al entrar en su nivel, deberemos superar una pequeña prueba, tal como una en la que Peach caerá desde arriba, y deberemos romper con el lápiz objetos, como rocas, para que no se estrelle contra ellas. Estos minijuegos no están nada mal, sin embargo se repiten demasiado (tendremos que hacer por lo menos dos de cada a lo largo del juego). También usaremos el lápiz en los minijuegos que incorpora la tarjeta (que tendremos que ir consiguiendo conforme avancemos), dichos minijuegos son muy, muy divertidos, a la par que simples (podremos acceder a ellos desde el mapa, seleccionando “menú”). Todos hacen buen uso de la táctil, en uno, por ejemplo, tendremos que soplar por el microfono para hacer saltar a un toad por encima de los obstáculos, en otro tendremos que explotar globos que representan enemigos (evitando explotar otros que representan a Mario y a Luigi)
Y, esencialmente, en eso consiste el avance, en ayudar a Peach a avanzar en un intenso viaje hacia el castillo de Bowser, ayudándote de los poderes emocionales de la regente del reino champiñón para abrirte paso, mientras cascas a los esbirros de Bowser, buscas secretos, evitas barrancos y derrotas a los jefes. Un planteamiento 100% clásico.
La duración del juego no es demasiado larga, ya que, pese a que tenemos ocho mundos por delante (divididos en 5 niveles más el del jefe) los niveles son, en general, cortos y fáciles, ya que, pese a que especialmente en el último mundo se complican algo las cosas, nunca estaremos drásticamente atascados en algún salto o enemigo.
Por supuesto, también hay secretos por delante que alargan la vida del juego, en forma de diversos objetos dispersos por los niveles que deberemos ir buscando, el primero son los toads, Bowser ha escondido a tres de los sirvientes de Peach en cada nivel, dentro de unas cajas rojas con exclamaciones, y deberás encontrarlas y golpearlas para sacarlos, y os recomiendo que no os dejéis ninguno (ya que es obligatorio rescatarlos a todos para acabar el juego). También encontraremos canciones del juego (para escucharlas en el auditorio) y piezas de puzzle, con las que podremos completar cuadros (que veremos también desde el menú). Los toads están en general bastante a la vista, aunque para buscar otras cosas deberéis esforzaros más (vuelvo a insistir en que no os dejéis toads por el camino, u os arrepentiréis después)
Conclusión
Peach debuta en solitario en DS con un más que correcto juego de plataformas que conserva toda la magia y la esencia del mundo de Mario y compañía. Aunque SPP no es ni mucho menos un must have, ya que, si bien es un buen juego, está por debajo de los plataformas 2D clásicos de la saga, sin embargo dada la ausencia de este tipo de juegos en DS y mientras llega el New Super Mario Bros, no viene mal echarle un ojo a este. Si os gusta Peach es una compra muy recomendable, y si os gustan los buenos plataformas también (si le perdonáis lo corto que es, claro). No os dejéis engañar por su aspecto ni por la estética que rodea al personaje, SPP tiene material de sobra para divertir a cualquier jugador….si perdonáis lo extremadamente corto y fácil que es, claro.
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