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Pese a algunos defectos, la historia consigue mantener el interés a golpe de giros inesperados y sentido de la aventura. |
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‘El reino más allá de las olas’ (Oniro, disponible en FantasyTienda) no es exactamente la segunda parte de ‘La corte del aire’, por mucho que el autor de ambas, Stephen Hunt, haya tomado la decisión de plagarlo de detalles que sólo reconocerán aquellos que hayan leído la primera novela. Algunos de estos detalles son ciertamente relevantes (la aparición omnipresente de la Corte del Aire sea quizás la más relevante de todas), aunque por lo general se trate únicamente de situaciones políticas o lugares comunes en las que se desarrollaba la primera historia.
También hacen acto de presencia algunos personajes de aquella, como la mismísima protagonista, Molly, aunque a modo de simple cameo. Aún así cabe decir que se pueden leer ambas novelas independientemente, ya que las tramas son completamente distintas y perfectamente diferenciadas.
Esta supuesta continuación tiene una nueva protagonista femenina, la profesora Amelia Harsh, que se verá inmersa (más que nada para salvar su reputación) en una aventura en busca de la mitológica tierra de la Camlántida. Para ello no dudará en aceptar la ayuda monetaria del inquietante Quest, un tipo ambiguo en sus pretensiones pero tan interesado en el descubrimiento de la Camlántida como la propia Amelia. El mecenas pondrá a su disposición todos los medios disponibles para que la travesía a través del peligroso río Shedarkshe llegue a buen puerto.
Se trata sin duda de una lectura recomendable, ya que aunque resulte un tanto farragosa a ratos, tiene la capacidad de sorprender constantemente al lector.
Una de las cualidades de esta novela es la recreación de unos personajes creíbles y humanizados, por mucho que algunos de ellos ni siquiera sean humanos. En este aspecto cabe destacar la galería de secundarios, desde el comodoro Negro (dueño del sumergible Sprite of The Lake) y su traicionero sobrino Bull, pasando por el chiflado hombre de vapor Flancos de Hierro o la carismática Damson Beeton.
‘El reino más allá de las olas’ se aleja de su predecesora localizando la mayor parte de su trama bajo el agua. Allí será donde acontezcan las mejores situaciones de la novela, pura aventura repleta de tierras indómitas y criaturas monstruosas (no en vano, en cierta parte del libro se dice que ‘donde hay trampas, hay botín’). En este punto hay que reconocerle una vez más a Stephen Hunt su capacidad inventiva, ya que es capaz de crear una mitología propia (y muy variada, además) cuyas piezas parecen encajar a la perfección. Solo hacia el final de la novela se volverá a mirar a los cielos desde las profundidades acuáticas, ya que será allí donde finalice una historia en la que el futuro del mundo acaba poniéndose en peligro (¿acaso alguien pensaba realmente que las motivaciones de Quest y Amelia para encontrar la legendaria Camlántida eran las mismas?).
Aunque ‘El reino más allá de las olas’ se hace mucho más ameno que su predecesor (no se le da tanta importancia a la trama política, algo que lastraba en parte la lectura de ‘La corte del aire’), el autor carga las tintas demasiado en su profusa mitología, haciendo la lectura algo pesada en ciertas ocasiones. Quizás sean demasiados detalles, demasiados personajes, demasiados puntos de vista en paralelo (ni mucho menos llega a los niveles de ‘La corte del aire’, donde las historias en paralelo se multiplicaban según avanzaba la trama, aunque aún así llega a saturar un poco) como para que la historia corra con la ligereza que debería. Todo resulta demasiado excesivo, explicado con profusión de detalles. Eso hace que en determinados tramos de la novela, todo se embrolle y la lectura resulte finalmente fatigosa.
Aún así, la historia consigue mantener el interés a golpe de giros inesperados y sentido de la aventura. Todo lo que acontece alrededor del agua (y, lógicamente, bajo ella) es sumamente entretenido. Pero es que el final, ya situado en las alturas, engancha de tal manera que es difícil dejar aparcado el libro. La situación de permanente emergencia que sabe transmitir Stephen Hunt hace que el tramo final (las últimas cien páginas aproximadamente) se lean del tirón.
Si ‘La corte del aire’ evocaba a Dickens, ‘El reino más allá de las olas’ tiene un aire a Verne que tira para atrás. Y además con una heroína como protagonista que bebe del espíritu inquieto de aventureros de la talla del doctor Jones (con el que tiene no pocos elementos en común). Y todo ello regado con una historia salpicada de acción, giros argumentales, aventura, sutiles gotas de humor, traiciones, criaturas monstruosas (memorable la reina Tres Ojos) y sorpresas inesperadas (y no todas agradables). Se trata sin duda de una lectura recomendable, ya que aunque resulte un tanto farragosa a ratos, tiene la capacidad de sorprender constantemente al lector.
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