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       Artículo de videojuegos

Quantum Theory


 PlayStation 3  Microsoft XBox 360
Ana Pescador   31/10/2010
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     El reciente afán de la industria japonesa por crear juegos al supuesto gusto occidental produce, en el 99% de los casos, resultados catastróficos. Por desgracia, Quantum Theory no es la excepción que confirma la regla
Quantum Theory parecía prometedor. Allá por 2008 vimos tráilers que hacían pensar en una especie de Gears of War con un diseño más fantasioso, con sabor típicamente japonés. El juego, desarrollado por Team Tachyon (Rygar: The Battle of Argus, 2008), fue presentado por Tecmo Koei como una apuesta ambiciosa por cautivar al mercado occidental, donde los shooters en tercera persona gozan de gran popularidad, y al mismo tiempo interesar al japonés, donde ocurre todo lo contrario. De hecho, Tecmo lo denominó su “tercer pilar” junto con las franquicias Dead or Alive y Ninja Gaiden, lo que nos da una idea de las grandes expectativas puestas en este título.

Quantum Theory - Captura

Teniendo en cuenta esto, la calidad del producto final es algo inexplicable. Si bien se sabe que para gustos hay colores y algún jugón será capaz de exprimir alguna gota de diversión de este despropósito, analizado de manera objetiva pronto queda claro que Quantum Theory ni es remotamente interesante ni cumple con lo mínimo que se espera de un juego de esta generación. Lo triste es que detrás de esta falta de inspiración e identidad se intuye ese dichoso deseo por occidentalizar lo oriental y al mismo tiempo pretender seguir teniendo éxito en Japón, lo que desemboca en una amalgama de conceptos contradictorios que no gusta ni a unos ni a otros y es algo que está haciendo bastante daño a la industria nipona últimamente.

Historia y ambientación: “Hay que matarlo”


Previamente al lanzamiento del juego, los productores se mostraban convencidos de que Quantum Theory “gozaría de un gran éxito en Occidente,” mercado para el cual se ha intentado confeccionar a medida. Al mismo tiempo comentaban que creían tener la fórmula para alimentar el interés del público nipón: “Para llamar la atención de los jugadores japoneses tenemos que hacer hincapié en historia y personajes, algo que en Japón se aprecia más que en Occidente.” Queda patente la esquizofrenia de Team Tachyon y Tecmo en el proceso de desarrollo y de promoción, queriendo escribir un guión e historia interesantes y después encasquetando al juego el profundísimo eslogan “Gotta Kill It” (“Hay que matarlo”), o pretendiendo crear personajes memorables y después confesando que se incluyó un personaje femenino en un género “lleno de hombres grandes y rudos” sencillamente porque son Tecmo y a Tecmo se le da bien diseñar chicas.

Quantum Theory - CapturaAl grano: Quantum Theory nos traslada a un futuro post-apocalíptico en el que, tras una gran guerra, nuestro planeta ha quedado reducido a ruinas, la civilización ha desaparecido y gran parte de la raza humana es historia. Las “Ark”, misteriosas torres vivientes de aspecto orgánico cuyo origen se desconoce, se alzan en ciertos puntos de la geografía y aniquilan a cualquiera que se acerque a ellas, y un extraño compuesto negruzco llamado “Erosion” consume la poca vida que queda en el planeta y la transforma en “Diablosis”, seres que únicamente causan destrucción y corrupción. Los humanos que a duras penas sobreviven se han agrupado en colonias y organizan en pequeñas milicias para tratar de conquistar las torres vivientes y derrotar al Erosion que convierte a sus compañeros en sanguinarios Diablosis. Por si no quedaba claro tras este párrafo, si algo tiene de inequívocamente japonés este juego es la costumbre de dar nombres rimbombantes a todo.

En medio de este panorama deprimente está nuestro héroe (o antihéroe): Syd, un guerrero curtido en combate y de pocas palabras, así que no sabemos mucho sobre él. Su única razón de ser es destruir todas las torres vivientes que encuentre a su paso matando a todos los Nosferatu (tropas armadas de las torres) que pueda, ya que, según dice, es lo único que ha hecho toda su vida. Se une en la batalla a escuadrones de humanos únicamente porque comparten el mismo objetivo, ya que no guarda grandes expectativas sobre ellos.

Dentro de una de las torres vivientes Syd conocerá a Filena, una cara bonita de armas tomar cuyo objetivo es muy distinto al suyo: salvar a la torre del destructivo Erosion por motivos que iremos conociendo a medida que jugamos. Aunque sus propósitos los convierten en rivales, ambos personajes se verán obligados a cooperar para sobrevivir a la dura ascensión que les espera en la torre viviente.

La
trama en Quantum Theory pronto queda relegada a un segundo plano. El juego se dedica una y otra vez a soltarnos en medio de una zona de guerra y espera de nosotros que matemos a todo lo que hay en pantalla sin hacer preguntas, pues muy rara vez se molestará en explicarnos qué está pasando, por qué estamos aquí o cuál es nuestra motivación para simpatizar con estos personajes. De vez en cuando vislumbraremos algo de argumento por medio de los de monólogos internos de Syd que confunden más que aclaran, o durante las cinemáticas que hay entre capítulos, aunque la mayoría se resumen a escenas de acción diseñadas para que Syd deje claro que es el tipo más duro del planeta. Hay algunos flashbacks y otros tímidos intentos por dar trasfondo a historia y personajes, pero al llegar a la conclusión de la campaña nos quedaremos con la sensación de que no hemos hecho cosa alguna de provecho.

Quantum Theory - CapturaTampoco se ha desarrollado con mucho empeño la ambientación, otro elemento totalmente secundario que puede pasar desapercibido al 100% en la partida por culpa de como está estructurado el juego en sí. Lo poco que sabremos del universo en el que transcurren los hechos lo aprenderemos si nos molestamos en leer unos escuetos recortes de un diario que ocupan las pantallas de carga. También están “Los Ojos de la Torre”, una tarea extra tipo “encuentra x objetos para recoger” que consiste en encontrar y destruir unas esferas verdes diminutas flotando por los entornos, generalmente muy escondidas. La recompensa que se desbloquea por cada ojo destruido es una especie de breve informe escrito por los habitantes de la torre viviente que arroja algo más de luz sobre personajes, hechos pasados y presentes, etc.

En definitiva, aunque los tráilers nos puedan dar la sensación de que hay una historia atractiva y coherente por descubrir en Quantum Theory, la cruda realidad es que es mejor encarar este título como nada más que un mata-mata, que al fin y al cabo es lo que su eslogan sugiere de manera muy acertada. Por desgracia, la jugabilidad tampoco es canela fina.

Jugabilidad: Gears a la japonesa significa lento y aparatoso


Tras unos 10 minutos de partida salta a la vista que la influencia de Gears of War sobre este título es innegable, incluso los desarrolladores lo admitieron previamente al lanzamiento. Quantum Theory pronto se ganó entre prensa y público la mala fama de ser “el clon de Gears para PlayStation 3”, y es difícil encontrar un sólo análisis en Internet de este juego en el que no se mencione al shooter de Epic Games. Lo cierto es que las similitudes son abundantes.

Se trata de un shooter en tercera persona cuya principal baza es el uso de un sistema de cobertura. Syd puede llevar no más de 4 armas diferentes a la vez, las cuales se pueden disparar apuntando, desde la cadera o a ciegas estando en cobertura. La salud de Syd es regenerativa y permaneciendo a salvo unos segundos estará como nuevo después de recibir daño. Incluso tenemos un botón para esprintar estilo “roadie run” y los enemigos se asemejan en comportamiento y aspecto a los Locust. Tampoco pasan desapercibidos otros parecidos en temas de diseño, como el aspecto de Syd y sus compañeros (hombres grandes, musculosos, con cicatrices, armaduras aparatosas y armas gigantescas) o los escenarios de los primeros niveles (calles dilapidadas con edificios derruidos a su alrededor). Los controles son prácticamente idénticos a los de Gears, también.

Quantum Theory - Captura

El juego no sería tan criticable, más allá del considerarlo un plagio, si todo lo que tomase prestado estuviese bien implementado y ofreciese una jugabilidad sólida, pero lo cierto es que el control en Quantum Theory es como jugar a Gears of War con guantes de boxeo. La jugabilidad está llena de problemas. Navegar por los entornos es muy engorroso, ya que entre otras cosas el sistema de cobertura está diseñado con varias trabas que ralentizan mucho el movimiento del jugador y además es inconsistente a la hora de detectar lo que el jugador quiere hacer, a veces necesitando dobles o incluso triples pulsaciones del botón para que el juego nos haga caso.

Para entrar en cobertura, debemos pulsar un botón al acercarnos a la pared u objeto que queremos usar para cubrirnos. El problema es que para salir de la cobertura también hace falta pulsar dicho botón. No sería tan terrible si no fuera porque entrar y salir de cobertura conlleva varios retrasos: primero, el leve input lag que hay entre que pulsamos un botón y Syd obedece, y segundo, debido a las animaciones del modelo al entrar y salir en cobertura, que no se pueden interrumpir, Syd es inmanejable hasta que haya terminado dicha animación. Pueden parecer pequeñeces, pero en un shooter donde la acción es rápida y tus reflejos te salvan o te condenan, esta decisión de diseño significa que en muchas ocasiones quedaremos vendidos ante el enemigo que viene corriendo a golpearnos,algo que no suele ser un problema, pero en este caso nos exponemos a que nos destroce. Tampoco está la opción de deslizarse de cobertura en cobertura, otro de los aspectos que ralentizan y hacen aparatosa la acción; incluso el propio hecho de esprintar con Syd es peliagudo ya que una vez echamos a correr en una dirección no podremos girar demasiado, y la mayoría de las veces nos atascaremos contra paredes y tendremos que parar para cambiar el rumbo.

Lo más triste es que Quantum Theory es un shooter basado en un sistema de cobertura en el que se puede jugar cómodamente ignorando la cobertura. Es más, en algunos capítulos resultará más efectivo y cómodo jugar a lo Rambo, por así decirlo, que pelearse contra los problemas de control que expliqué antes. Varios factores hacen superflua la dichosa cobertura, al menos en la dificultad normal: Syd resiste mucho daño antes de caer muerto y su salud se regenera relativamente rápido. La cobertura ni siquiera nos protege de los disparos en la mayoría de los casos, y ver que te están dando constantemente distrae y molesta. Los enemigos no parecen poseer una IA colectiva que les ordene que acorralen o disparen al jugador todos a la vez, y en cambio cada uno estará haciendo una cosa distinta. Es más, la “inteligencia” artificial de los enemigos resulta muy cuestionable cuando en muchas ocasiones veremos que se atascan en bucles infinitos de entrar y salir de cobertura, ni nos disparan ni huyen cuando vamos corriendo directos a por ellos, y lo mejor, cuando vienen de uno en uno a plantarse delante de nosotros para que los despachemos de un golpe de melee.

Quantum Theory - CapturaPero no sólo de melee vive Syd, y al fin y al cabo este juego es un shooter, aunque la manera en que Quantum Theory trata a las armas de fuego tampoco es para tirar cohetes. Se ha puesto más énfasis en cantidad que en calidad, y no tiene mucho mérito incluir un buen número de armas diferentes cuando la mayoría se parecen demasiado entre sí en cómo se usan y qué hacen. La mecánica de apuntado no es muy fiable, en parte por problemas que provienen de la cámara que utiliza el juego (los disparos salen de la cámara y no del cañón del arma) y sobre todo porque el arsenal disponible en el juego tiene unas mirillas muy imprecisas por culpa de su look orgánico, una decisión de diseño sin sentido.En general es mucho más efectivo disparar desde la cadera o a ciegas que utilizar el apuntado, y respecto a los ataques de melee, no son demasiado útiles ya que la animación del golpe es larga y esto significa una cosa: que a los enemigos les dará tiempo a esquivar y contraatacar porque el juego de nuevo nos dejará vendidos.

A medida que avanzamos en la campaña se añaden varias mecánicas algo más interesantes a la jugabilidad, pero que no llegan a brillar por culpa de los controles defectuosos. Por ejemplo, a partir de cierto punto la torre viviente transformará en tiempo real el terreno sobre el cual luchamos y tendremos que saltar de un lado a otro para no caer al vacío, además de que las coberturas desaparecerán o cambiarán de sitio. Estos segmentos de pseudo-plataformeo nos obligan a mantenernos alerta, pero varios factores los arruinan. Primero, Syd no es el soldado más ágil del mundo y si a duras penas es manejable en terreno normal, hacer saltos precisos con él es desesperante. Segundo, el juego hace un intento nulo por explicarse, y nos dice que pulsemos B para saltar sin aclararnos ni por asomo cuándo o a dónde debemos saltar. A esto hay que sumar que el castigo por fallar un salto es un game over instantáneo, y combinado con lo mal colocados que están los checkpoints, desemboca en mucha frustración que podría evitarsesi los desarrolladores intentasen hacerse entender un poco mejor. El plataformeo está tan mal hecho que desearemos que vuelvan pronto los repetitivos e insulsos tiroteos.

A pesar de todo hay que reconocer que Quantum Theory tiene algunos destellos de originalidad. Cuando nuestra misteriosa compañera Filena se une a nosotros, se abre un abanico de nuevas posibilidades de combate que le dan variedad y rompen un poco el tedio de la fórmula “cobertura, disparar, avanzar, cobertura...”. Al contrario que Syd, Filena se especializa en armas blancas y despachará enemigos a golpes de espada. No podremos darle órdenes si no que peleará a sus anchas, pero sí que podemos participar en movimientos especiales con ella. El más llamativo es uno en el que Syd la cogerá en su mano, apuntaremos y cuando soltemos el botón él la lanzará con fuerza sobre el enemigo de turno que recibirá un tajo certero y casi siempre mortal, un ataque muy poderoso pero que debemos esperar un tiempo para volver a efectuar. También podemos hacer un combo melee con ella que hará el doble de daño de lo normal. Además, Filena no sirve sólo para hacer daño directamente, también podemos lanzarla a otras partes del escenario para distraer a los enemigos y que nos den la espalda. ¿La parte mala de todo esto? Que Filena sólo nos acompañará en algunas partes cortas de la campaña, y enseguida la echaremos de menos.

Por último queda añadir que además del modo campaña individual, que dura alrededor de 6-7 horas (y creedme, daríais las gracias), el juego ofrece un modo multijugador con tres tipos de partidas: “Dead or Alive”, que es básicamente combate a muerte por equipos, “Executioner”, que es combate a muerte individual, y “Guardian”, un calco exacto hasta en nombre del modo Guardián de Gears of War en el que hay 2 equipos con un líder (que es un personaje femenino en este caso) al que hay que asesinar, pues mientras siga con vida los miembros del equipo seguirán reapareciendo aunque mueran. Se agradece la intención, pero personalmente no podré dar mi opinión sobre la calidad del multijugador de Quantum Theory ya que no he sido capaz de encontrar suficientes jugadores conectados para jugar.

Quantum Theory - Captura

Apartado técnico: Valores de producción de Serie B


Quantum Theory tuvo un desarrollo tempestuoso de algo más de 3 años. Nació como exclusiva de PlayStation 3 y terminó siendo un lanzamiento multiplataforma, una decisión que no se sabe si influyó en el pobre resultado final que presenta el juego en el plano técnico, que tiene muchos rasgos de juego de la pasada generación y no precisamente bueno y pulido.

Los gráficos de Quantum Theory tienen muchos problemas
de raíz. Para empezar, el juego entero se ve borroso en HD. Le falta nitidez y todo tiene el aspecto de un reescalado mal hecho, como si la resolución real del juego fuese 640x480 y se hubiese estirado hasta 720p. Además, el anti-aliasing no es muy efectivo: queda muy feo hoy en día, hablando en plata, ver texturas pixeladas y plagadas de artefactos de compresión en elementos principales del juego como son el modelo del protagonista o los de las armas.

La manera en que se ha intentado dar vida a los personajes deja mucho que desear. Los modelos no poseen una gran carga poligonal, lo cual no sería un problema si las texturas se hubiesen diseñado con un poco de inteligencia para compensar. El estilo artístico del juego abusa de patrones orgánicos y complejos, los cuales convertidos en texturas planísimas puestas sobre un modelo poco detallado resultan en algo incomprensible y/o desagradable a la vista: el ejemplo perfecto, la armadura de Syd, que a primera vista parece un amasijo de huesos. La animación tampoco es nada del otro jueves, los gestos de Syd son toscos y no enlazan bien entre sí, dando la sensación de que a cada movimiento le faltan varios frames.

Respecto a entornos y mapas, para empezar no se han diseñado con estrategia en mente. Salvo en las partes de plataformas, las habitaciones que vamos atravesando son todas iguales: amplias, más o menos circulares y con coberturas desperdigadas por ellas sin orden o lógica, sin pasillos o cuellos de botella de los que aprovecharse y sin posibilidades de flanquear al enemigo y cogerlo por sorpresa... cosas básicas que se esperan en un shooter. Visualmente los entornos son muy poco llamativos por culpa de la escasa iluminación que hace que todo tenga el mismo aspecto plano, además de que se reutilizan los mismos elementos una y otra vez, y tendremos la sensación de haber pasado por la misma habitación mil veces. Para colmo se abusa de las paredes invisibles de maneras extrañísimas: hay muchos huecos, incluso puertas por las que Syd cabe perfectamente pero el juego no quiere dejarnos pasar. ¿Qué costaba poner un obstáculo físico, como por ejemplo escombros, para que no nos llamen la atención e intentemos meternos ahí y descubrir el pastel?

Quantum Theory - CapturaOtro problema inaceptable hoy en día es la manera en la que Quantum Theory gestiona las cargas. Hay cargas de 15-20 segundos después de cada checkpoint y antes de empezar un capítulo nuevo. Teniendo en cuenta que algunos tramos entre checkpoints no son muy largos, esto significa que por cada 5 minutos de partida nos tragamos mínimo una carga, y tanta interrupción en tan poco tiempo cansa y rompe el ritmo. Por si no fuera poco a veces hay cargas de hasta 20 segundos... ¡dentro de los propios niveles! En numerosas ocasiones el juego nos tendrá esperando como bobos delante de una puerta sin nada que hacer hasta que se abra.

Resumiendo, en el plano visual lo único que se salva es el framerate, estable durante toda la partida pese a todo. Por desgracia no se ha hecho público qué motor utilizó Team Tachyon para desarrollar este título.

Sobre el sonido de Quantum Theory no hay mucho que decir. Para empezar, el doblaje, que sólo está disponible en inglés, es realmente malo. El actor que interpreta las líneas de Syd ha recibido clarísimamente instrucciones de imitar lo mejor que pueda a John DiMaggio en el rol de Marcus Fenix, pero es un querer y no poder que además es poco práctico, ya que por lo exagerada de la interpretación, con una voz excesivamente profunda, rasposa y monótona, si no fuera por los subtítulos no nos enteraríamos de la mitad de lo que está farfullando nuestro protagonista. Los personajes secundarios que conoceremos a lo largo de la aventura tienen voces insípidas y poco inspiradas. Comparada con el resto del reparto, la actriz que da vida a Filena hace un trabajo aceptable. Tampoco ayuda a que nos tomemos en serio el trabajo de los actores el hecho de que el guión es digno de película serie B (o incluso Z), lleno de frases insulsas que además tendremos la sensación de haber escuchado en miles de juegos y películas de acción.

La música brilla mayormente por su ausencia.
Salvo en el menú principal, el 90% del juego no tiene banda sonora que lo acompañe... digo 90% porque la manera en que se utiliza la música en Quantum Theory es una cosa de locos. Casi parece un glitch de algún tipo, después de jugar 2 o 3 horas en silencio escuchar como, de repente y en momentos en los que no viene a cuento porque no está ocurriendo nada fuera de lo común, empieza a sonar una canción muy estridente que hay que entender que está ahí hacer más emocionante el tiroteo de turno. La poca música que hay no es nada llamativa, y para hacer un esfuerzo tan nimio casi habría sido mejor que no se hubiese compuesto una banda sonora en absoluto.

Quantum Theory - Captura

Conclusiones


¿Qué más se puede decir? Con toda la competencia actual, habiendo una barbaridad de juegos en el mercado que han sido confeccionados con mucha más profesionalidad y mimo, puedo asegurar que Quantum Theory no es un título que merezca un desembolso de dinero importante por nuestra parte. No puedo recomendar a nadie que adquiera este juego a precio de salida. Si acaso y si el lector es de aquellos jugones a los que los videojuegos “malos” les dan curiosidad mórbida, se puede plantear su compra cuando el precio haya caído a una cifra razonable.

Personalmente y dejando de lado el tema del dinero, no recomiendo invertir nuestro valioso tiempo en este fiasco. Si éste es el rumbo que Japón quiere tomar a la hora de crear franquicias nuevas y atraer la atención de Occidente, que Dios nos coja confesados a los amantes de los buenos videojuegos.

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