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Especial Barry Kitson: ¿Comer? Mejor dibujar |
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En el reciente Expocómic, nuestras afortunadas redactoras tuvieron la suerte de conocer al impresionante dibujante británico.Para quienes no lo conozcáis será todo un descubrimiento. |
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Hemos creído oportuno hacer un apartado especial para el señor Barry Kitson, que ha sido uno de los puntos más destacados de todo el Expocomic y que demuestra, igual que Mark Buckingham (que, como hemos mencionado en el artículo principal, acabó haciendo dibujos para los fans hasta en mitad de las escaleras del recinto), que está encantado con lo que hace y que no le importa dedicar todo su tiempo a los fans.
Para aquellos que no conozcan a este hombre vamos a ponernos en antecedentes. Barry Kitson es un dibujante de comic inglés al que se conoce principalmente por trabajos en series de superhéroes tanto de Marvel como de DC. Su carrera profesional comenzó como dibujante de Spiderman para Marvel UK, para la cual realizó también Spacethieves y Transformers. También participó en varias de las series que se publicaban en la revista de cómics de ciencia ficción 2000AD, como puede ser Juez Dredd, junto a guionistas archiconocidos como Grant Morrison, Peter Milligan o Jaime Delano. El primer trabajo que hizo para DC fue un especial de Batgirl, al que siguieron otros tantos trabajos. Hace unos años ayudó a relanzar a la Legión de Superhéroes con sus impresionantes dibujos, serie en la que trabajó durante más de dos años, además de realizar a su vez trabajos para, entre otros, los comics de los personajes más conocidos de DC: Superman y Batman. En cuanto a sus trabajos más recientes, en el 2007 firmó un contrato de exclusividad con Marvel y desde entonces ha realizado dibujos para The Order, Secret Invasion: Fantastic Four y el Asombroso Spiderman, serie en la que trabaja actualmente.
Pues bien, las razones por las que decidimos hacer un pequeño apartado a este señor son su dedicación a los fans, sus impresionantes dibujos y su inagotable amabilidad hacia cualquier persona que anduviera por allí cerca. Para empezar, nos quedamos boquiabiertos con el primer dibujo que hizo en la sesión de firmas del viernes por la mañana, un Lobo impresionante, coloreado con acuarela, que tardó cerca de una hora en terminar, lo que nos llevó a pensar que no haría más de un par de dibujos en toda la sesión. Pero para nuestra sorpresa, tras terminar su segundo dibujo, una Canario Negro preciosa, se trasladó a la zona de talleres para seguir haciendo dibujos a todos aquellos que habían conseguido número para las firmas ese día mientras daba la clase magistral que le tocaba, comprometiéndose a que cada uno de ellos se llevaría una de sus pequeñas obras de arte a casa, aunque tuviera que continuar dibujando a la mañana siguiente. Así pasó la tarde, con visita incluida de su compatriota Mark Buckingham, (que también contentó al personal haciendo dibujos fuera de hora) hasta la hora de cierre del Expocomic, dibujando Spidermans, Punishers y Catwomans, sin ni siquiera hacer un descanso para comer (para preocupación de sus asistentes, traductoras y fans), pero siempre con una sonrisa y con el sentido del humor y la amabilidad que estos días hemos descubierto que le caracterizan.
Al día siguiente, a media mañana, descubrimos que Barry Kitson se estaba instalando en el stand de originales del segundo piso para continuar la ardua tarea de contentar a los asistentes que se había autoimpuesto. De esta manera, a la reducida lista de personas a las que les debía el dibujo del día anterior se añadieron algunos nombres más, llegando a haber una cola de doce personas (sin contar a la gente que se iba acumulando en el stand sólo para mirar) que pasaron el día entero allí esperando que terminase el dibujo que les correspondía, entre los que se pueden contar un Doctor Doom, un Hal Jordan con linterna y todo, un Galactus acompañado de su heraldo Estela Plateada, o un Batman acompañado por un Joker poniéndole los cuernos, que creo que es el más llamativo de los que realizó ese día (en el que, por cierto, nuestro querido Barry volvió a subsistir a base de Aquarius).
Otra compañera de esta página y una servidora se pasaron la mayoría del tiempo que estuvieron en el Expocomic observando cómo este hombre daba vida a hojas de papel en blanco, haciéndole compañía y dándole conversación para que no se aburriera mientras dibujaba, hecho que agradaba al autor. Así, pasando sed, hambre y, sobretodo, mucho calor (parece ser que el aire acondicionado no funcionaba), acabamos con dolor de piernas de estar allí de pie, pero con una sensación muy gratificante de poder ser partícipe del buen hacer y de la cordialidad de Kitson. Pudimos enterarnos de curiosidades como que las acuarelas con las que estaba llevando a cabo los dibujos se las habían comprado los miembros de la organización del Expocomic en una tienda de todo a cien (con lo cual quedamos aún más sorprendidas de la capacidad de este hombre de crear arte), que en algunos de los originales que tenía a la venta había rebaja si se compraba el “pack”, que no conocía a Buckingham antes del Expocomic, o que tiene un perro muy bonito que es tan alto como una mesa, a la vez que aprendíamos los rudimentos de su técnica de dibujo y él, a su vez, ponía a prueba los conocimientos de los comiqueros presentes haciéndoles “preguntas de trivial”, como él las llamaba, sobre los personajes que estaba dibujando en ese momento. Asimismo, pudimos conversar con sus asistentes y con sus intérpretes, que sobrellevaron el día tan acalorados como nosotros junto al dibujante, charlando también con los aficionados que se defendían en inglés, eso sí, siempre preocupados por si su colega necesitaba alguna cosa.
En fin, un hombre digno de conocer, atento y cordial (según parece, los ingleses son así), que incluso recogió las direcciones de correo electrónico de quien quisiera dársela para invitarles a su grupo de yahoo, todo un descubrimiento en este Expocomic, igual que lo fue en su día Mark Buckingham. Y un pequeño apunte final: ha dicho que le gustaría volver el año que viene por estos lares, así que si eso sucede al menos una servidora no piensa perdérselo por nada del mundo.
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