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Tales of Symphonia: Dawn of the New World |
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Tras bastante tiempo de espera, Tales of Symphonia 2: Dawn of the New World ya es una realidad en Europa. Acompaña a Emil y Marta, los dos nuevos héroes de esta segunda parte, completamente traducida al castellano, en un mundo en declive. |
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Tales of Symphonia no es un juego anónimo para los usuarios españoles. Se trata de uno de los juegos insignia de la saga, tanto por su difusión como por ser el primero de la saga Tales Of, bastante esquiva en nuestro país, en traspasar nuestras fronteras y encima en castellano. Pese a esta entrada, no es una saga que se haya prodigado en demasía, salvo el Tales of Phantasia para Game Boy Advance (traducido también) y algún que otro Tales menor de PSP, ninguno más ha tenido la suerte de llegarnos.
Tales of Vesperia fue el segundo Tales of importante y el último hasta ahora que tuvo el privilegio de visitarnos. Por desgracia, llegó en un inglés perfecto, lo que hizo que mucha gente se olvidase de él por completo (lo que no quita, por supuesto, que hubiese gente que obviase la barrera idiomática y se hiciese con él) por lo que la entrada de uno de los mejores Tales jamás creados en nuestro país fue más bien discreta. Sin embargo, Namco Bandai parece haberse dado por aludida en ese sentido, ya nos ha traído un nuevo exponente de la saga de los cuentos…en nuestro idioma.
Tal es el éxito de Tales of Symphonia, que Namco Bandai decidió dedicarle una secuela de nombre Tales of Symphonia 2: Dawn of the New World para Wii. No es la primera vez que pasa esto, Tales of Destiny también tuvo la suya, aunque no era un juego tan conocido como este. Esta secuela tiene ya bastante tiempo, su aparición en Estados Unidos data del 11 de noviembre del año pasado. Para Europa hemos tenido que esperar hasta el 13 del mismo mes del presente año para disfrutarlo, sin embargo, al menos esta vez la espera puede verse justificada.
Tales of Symphonia 2: Dawn of the New World sigue la historia del Symphonia desde el final del mismo. Recordemos que al final de la gesta de Lloyd, Colette y compañía los dos mundos: Tethe-alla y Sylvarant quedaban unidos en uno. Lo que en un principio podía dar lugar a un nuevo mundo de prosperidad y alegría se vio truncado con las consecuencias de la unión de los mundos, generalmente de índole climatológico y catastrofista. Además, los habitantes de ambos mundos no se miran con buenos ojos: los de Tethe-alla miran por encima del hombro a los sylvaranos por su mayor poder y tecnología y los segundos detestan a los primeros por su arrogancia. Como suele suceder en estos casos, se termina creando un movimiento de subversión, en ese caso de parte de los habitantes de Sylvarant, que crean la Vanguardia, un movimiento rebelde contra sus vecinos de Tethe-alla que se oponen a las figuras de la iglesia de Martel y la figura omnipresente de la Elegida Colette.
La iglesia de Martel se enzarza en batallas contra la Vanguardia continuamente en el nuevo mundo de Tales of Symphonia, en una de estas batallas se ve envuelto el protagonista del juego. Una batalla particularmente sangrienta entre los dos contendientes tiene lugar en Palmacosta, ciudad de la primera parte, que acaba con la vida de muchos inocentes en el incidente de la Purga Sangrienta. Lloyd, héroe del primer juego, aparece en la ciudad como un asesino sin escrúpulos, degollando inocentes como quien pisotea insectos. De entre las víctimas están los padres del mencionado protagonista del juego, Emil Castagnier, un tímido y débil muchacho, que ve cómo mueren a manos de Lloyd.
Tras el incidente, Emil queda traumatizado y acumulando odio hacia el tipo de rojo, termina viviendo en Luin, aquella ciudad del primer juego destruida por los desianos, donde precisamente por eso se tiene en gran estima a Lloyd y sus compañeros, que lucharon contra estos malvados seres. Allí, Emil sufre marginación debido a su odio a la figura de Lloyd incluso por sus tíos, que lo han adoptado, aunque su vida cambia el día que conoce a un individuo misterioso con cierto parecido a Kratos llamado Ritcher Abend. El encuentro con este personaje es clave en el juego, aunque no lo sabremos hasta bien avanzado el mismo, este frío individuo enseña a Emil una lección que será repetida a lo largo del juego hasta la saciedad “el valor es la clave para hacer los sueños realidad” sirviendo para que el débil de carácter de Emil empiece a darse cuenta de su potencial oculto. El protagonista tendrá más oportunidades de demostrar su valía con la aparición de Marta Lualdi, heroína del juego, una chica de origen incierto que encuentra Emil en el bosque cercano a Luin.
El juego sigue el periplo de Emil y Marta, los dos únicos personajes jugables de Dawn of the New World, para restaurar el equilibrio del mundo. Para ello, tendrán que despertar a los nueve centurions, sirvientes de una entidad conocida como Ratatosk que es un elemento clave del juego (no en vano, antes se conocía al juego como “Knights of Ratatosk). Gracias a la ayuda del centurion Tenebrae, uno de los ocho que conocerán al poco de empezar el juego, Emil y Marta podrán contar con la ayuda de los monstruos en su viaje, además de los personajes provenientes del Tales of Symphonia original, con los que coincidirán en algunos momentos del juego. Lo más importante de todo ¿cómo alguien como Lloyd se ha convertido en un asesino?
Para ser una secuela, Tales of Symphonia 2: Dawn of the New World muestra un argumento más que digno para la saga, pese a que no llega a la excelencia alcanzada por la primera parte. Probablemente uno sienta malas vibraciones hacia la introducción de dos personajes nuevos en el juego y darles más importancia que al grupo principal, más todavía con la débil y mediocre personalidad que muestra Emil al principio de la aventura, hasta que pase cierto acontecimiento. Sin embargo, la relación tan especial que tienen Emil y Marta, no demasiado vista en algunos RPG tradicionales, termina por hacerse agradable, ya que ambos personajes evolucionarán bastante a lo largo del juego. No conseguirán sustituir a Lloyd y compañía, pero tampoco les odiaremos demasiado, por lo que se hará ameno llegar hasta el final del juego con ellos. Un aspecto notable dentro del argumento es la posibilidad de cambiar la historia según nuestros actos en determinados momentos del juego, particularidad que exhibía su primera parte que se ha perdido en otros Tales Of actuales. De hecho, una de ellas cambia completamente el final.
Gráficamente, el juego es bastante diferente a Tales of Symphonia, emulando a los Tales actuales, Dawn of the New World deja de lado el cell-shading de la primera parte para optar por gráficos más depurados y poligonales, así como personajes más estilizados. De esta manera se quita el aspecto superdeformed de Tales of Symphonia y quedan con un acabado más pulido y adulto (dentro de los estándares claro) sin perder, por supuesto, el aspecto anime de los personajes, aquí bastante acusado.
Probablemente uno de los puntos flacos del juego reside en los gráficos, pese a que no son mediocres en absoluto, tienen una de cal y otra de arena. Mientras los exteriores gozan de bastante amplitud, colorido y detalle, las mazmorras interiores son bastante monótonas y repetitivas, muchas consistentes en paredes y poco más. Asimismo, el aspecto gráfico es mejorable, si lo comparamos con la primera entrega, apenas encontraremos diferencias, algo que se deja notar en las mazmorras que ya salían en Tales of Symphonia, lo que es un jarro de agua fría para Tales of Symphonia 2: Dawn of the New World. Los personajes están más trabajados que los escenarios, resultando muy detallados gracias al nuevo estilo gráfico del juego.
En lo que respecta al apartado sonoro, Dawn of the New World basa su repertorio de melodías en las ya presentes en la primera parte, ya sea colocándolas tal cual o bien realizando remixes de las mismas. El resultado es generalmente bueno, destacando muy especialmente la música mejorada de los combates del Tales of Symphonia, la idea de hacer reediciones de las melodías del juego anterior es óptima, sin embargo, alguien puede aplacar a esto una evidente falta de originalidad. Sin embargo, tiene un resultado muy satisfactorio en general. Quizás el mayor altibajo pueda darse en el doblaje, ya que, excepto Collette, el resto de los personajes de la primera parte tienen voces cambiadas, lo que puede resultar bastante chocante para los que hayan asociado a cada personaje con su voz. No es que sean mucho peores, es que con el cambio ya parece que no sean ellos.
En lo referente a la jugabilidad, Dawn of the New World sigue la misma estela que cualquier otro juego de la franquicia. Los combates son en tiempo real con la posibilidad de ver a los enemigos en pantalla en todo momento, pudiendo esquivarlos, atraparles por la espalda o bien recibir un ataque desde atrás. A la hora de pelear los personajes jugables de esta entrega son bastante escasos, tan sólo contaremos con Emil o Marta controlables, el resto de luchadores serán controlados vía CPU, siempre con la posibilidad de elegir sus acciones en el menú.
El juego, al igual que los Tales más actuales, permite desplazarnos a nuestra voluntad por el campo de batalla, al revés que la primera parte, que tan sólo permitía movernos en línea recta. Cuando luchamos podremos sencillamente atacar repetidamente al enemigo o bien hacer uso de los ataques especiales, que, a la usanza de la saga, se realizarán con combinaciones sencillas de botones y deberemos asignarlas a las cuatro posiciones de la cruceta de control. También podremos efectuar devastadoras “Mystic Artes” cuando se llene una barra situada debajo de la acción pulsando el botón B mientras hacemos un movimiento especial. Sólo Emil y Marta tienen acceso a esta habilidad, asimismo, determinados jefes finales pueden hacer uso de las artes con una insultante facilidad.
Junto a Emil y Marta, en determinados momentos del juego, personajes del Tales of Symphonia se unirán a la pareja para ayudarles en su búsqueda. Comenzaremos con Collette, seguiremos con los hermanos Genis y poco a poco el grupo completo acabará a nuestro lado. Desgraciadamente, no sólo no son controlables, sino que no suben de nivel en ningún momento, sólo lo harán cuando tengan que dejar nuestro grupo por alguna circunstancia argumental. Sin embargo, siempre es agradable contar en nuestro grupo con aquellos personajes que tan bien nos caían.
Un segundo componente importante son los monstruos. Gracias a la ayuda de Tenebrae, el primer centurio del juego, tendremos la posibilidad de poner de nuestro lado a los enemigos, de un modo similar a sagas como Dragon Quest. Cuando luchamos contra los monstruos, es posible que tras un duro combate alguno desee unirse a nosotros, algo que queda determinado por nuestra afinidad elemental (si llevamos a Tenebrae, por ejemplo, será más sencillo reclutar monstruos del elemento oscuridad). Si la criatura finalmente accede a acompañarnos podremos agregarlo al equipo con ayuda de uno de los monstruos del nuestro y tratarle como cualquier otro personaje. Es importante, a la hora de reclutar, centrarse en un único monstruo, si por alguna casualidad logramos afinidad con más de uno, la consola decidirá aleatoriamente la criatura que querrá unirse a nosotros.
De esta manera podremos equipar al monstruo con armas y armaduras y subir su nivel como si fuese uno más del grupo. Quizás pueda sonar a excusa barata para limitar el grupo de personajes principales (puede incluso que lo sea) pero a la hora de la verdad funciona bien, hay una gran variedad de enemigos, más de 200, que pueden formar parte de nuestro grupo de combate. Aunque uno pueda pensar que es suficiente con Emil, Marta y la peña de Tales of Symphonia para abrirnos paso en el juego, contar con dos o tres monstruos bien entrenados será imprescindible en determinados momentos del juego, especialmente cuando por una u otra causa no contemos con la ayuda del otro grupo. Esto se dejará notar muy especialmente con cierto combate muy cerca del final del juego. Hay que destacar también que no es necesario forjarse un ejército de criaturas, con dos, teniendo en cuenta que pueden evolucionarse y viceversa, tendremos suficiente variedad.
Sólo podremos llevar un número limitado de monstruos. Asimismo, muchos de ellos no podrán subir más niveles a partir de uno determinado, por lo que si no queremos que se desperdicien, deberemos hacerles cambiar de forma. Si hablamos con un personaje vestido a la manera de los gatunoz del Tales of Symphonia que se esconde en las mazmorras, nos dará la posibilidad de evolucionar a nuestros monstruos dándoles de comer con lo que nos vayamos haciendo a lo largo del juego. Cada uno tiene sus gustos alimenticios, por lo que deberemos alimentarle con la comida compatible, tras la ingesta, la criatura en cuestión se convertirá en un nuevo monstruo, que puede ser más fuerte o sencillamente de otro tipo. A los amantes de Pokémon les gustará este agregado, pero otros pueden encontrarse incómodos con la ausencia de personajes, por suerte, la variedad de enemigos a reclutar resulta muy variada e interesante.
Un punto negativo tanto para la plantilla del Symphonia original como los monstruos es su pésima Inteligencia Artificial, encontrándonos en ocasiones con que atacan con exasperante lentitud e incluso se quedan quietos sin hacer nada. Sin embargo, esto puede paliarse en gran medida configurando su comportamiento desde el menú, haciendo que se centren más en curar o hacer magia de ataque, entre otras cosas.
La dificultad del juego, sin ser elevadísima, es bastante notable. Los enemigos se van fortaleciendo conforme vayamos avanzando y llegará un punto donde, de lanzarse simplemente a pegar, acabaremos recibiendo y probablemente muertos en pocos segundos. En ese sentido, el juego enfatiza el componente estratégico, aderezado con la posibilidad de movernos a nuestro antojo por el combate, con el irritante añadido de que si somos golpeados en estos desplazamientos especiales, recibiremos golpes críticos. La dificultad sube muchos enteros a la hora de luchar contra los jefes finales, muchos acabarán con nuestro grupo en un parpadeo si nos limitamos a atacar.
Siendo la segunda parte de Tales of Symphonia, Dawn of the New World tiene gran conexión con la primera. A lo largo del juego tendremos la ocasión de visitar gran parte de las localizaciones del primer juego, como los templos elementales, todos ellos reestructurados. Las ciudades, a excepción de unas pocas, no han sufrido grandes transformaciones desde la primera parte. La navegación entre las localizaciones se hará de forma lineal, sin acceder a ningún mapa, sencillamente “pinchando” en la localización en cuestión. Esto puede ser bueno o malo, hay gente a la que no le gusta perderse continuamente en mapas abrumadores.
Pese a la linealidad de los mapas, Tales of Symphonia 2 Dawn of the New World es un juego decentemente largo, puede llegar a unas 25-30 horas sin contar los secretos que incluyen una mazmorra secreta, una arena de batalla y una nada despreciable cantidad de misiones secundarias. La arena del juego es especial, ya que se divide en categorías que limitan el nivel de los monstruos que pueden participar.
Ya para terminar, debemos mencionar lo más importante para la compra del juego: Tales of Symphonia 2 Dawn of the New World llega en completo castellano. Todo un ejemplo a seguir para las compañías que deseen lanzar RPG en España, por desgracia, las unidades de juego son limitadas.
En conclusión, Tales of Symphonia 2, pese a haber sido injustamente bombardeado por gran parte de la crítica, es un más que digno RPG para Wii, que se convierte ahora mismo en el mejor exponente dada la escasez de títulos de esa índole para la blanca de Nintendo. La historia es lenta, aunque bastante interesante y la pareja protagonista, pese a la personalidad de Emil, resulta lo suficientemente carismática para que no odiemos verles en pantalla constantemente.
Sobra decir que lo más atrayente del juego es la posibilidad de volver a ver las caras de los protagonistas del primer Symphonia, pese a los cambios de voz, que tampoco quedan tan mal (personalmente me gusta más la nueva voz de Rayne que la antigua). Sin embargo, su participación queda algo limitada dado que no podemos manejarles ni subirles de nivel. El añadido de los monstruos no está nada mal, aunque corren peligro de pasar desapercibidos, a no ser que el usuario crea que lo mejor que ofrece la saga Dragon Quest es la posibilidad de capturar y entrenar criaturas.
Si estáis pensando en adquirir los mejores juegos de Wii para estas navidades apuntad tres: Tales of Symphonia 2 Dawn of the New World, New Super Mario Bros y Resident Evil Darkside Chronicles, diversión garantizada.
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2 Comentarios recibidos
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Usuario: Sp1ke (11-Febrero-10)
Me lo acabo de terminar y la verdad que el buen sabor de boca no me lo quita nadie. No, no es tan bueno como el primero, pero sin duda es una mas que digna continuacion.
Ahora solo falta una tercera parte que nos cuente el viaje de Mithos.
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Usuario: waku (21-Dic.-09)
El juego por lo que he jugado está bastante bien pero sin llegar a su antecesor (tales of Symphonia 1), tiene sus típicos cambios inesperados que no te esperas y nunca sabes lo que va a pasar, pero ha tardado mucho en llegar traducido, de hecho en Japón ya ha salido Tales Of Graces, el cual tiene una pinta expléndida.
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