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Llega a nuestro país el título más esperado para PSP de los últimos tiempos. Una impresionante historia para un juego mitad RPG, mitad arcade de lucha, en el que se enfrentan personajes de toda la saga numérica de Final Fantasy aparecida hasta la fecha. |
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La franquicia Final Fantasy es la gallina de los huevos de oro de Square-Enix, una compañía que cuenta con otros grandes RPGs, como Dragon Quest o Star Ocean, pero desde que un 18 de diciembre de 1987 se lanzase el primer Final Fantasy ninguna otra franquicia propia o de la competencia ha conseguido frenar el éxito de esta. Y es que existen incontables títulos pertenecientes a la franquicia (además de dos películas y una serie de animación), ya que además de los doce títulos lanzados ya de la saga numérica principal, tenemos otros dos ya anunciados para llegar próximamente, secuelas y precuelas en algún título, varias subsagas y reediciones. Y es que esta franquiucia lleva más de veinte años pasando por todas las generaciones de consolas e incluso dando el salto a portátiles y PCs.
Con motivo del veinte aniversario de la franquicia surgió el proyecto que hoy tenemos ya entre nuestras manos, Dissidia: Final Fantasy, un inmenso crossover entre los doce primeros títulos de la saga numérica donde los héroes y villanos más emblemáticos de cada título forman dos bandos en una gigantesca guerra entre el bien y el mal. Los seguidores de la saga conocerán el hecho de que cada entrega de Final Fantasy es totalmente independiente de las demás, teniendo lugar en mundos distintos, con personajes distintos y épocas distintas, sin ninguna relación y con tan sólo algunos pocos elementos comunes, como invocaciones, magias, monstruos y los adorables chocobos. Cierto es que no es la primera vez que tenemos un crossover entre personajes de la saga Final Fantasy, ya que la franquicia Kingdom Hearts nos ofrece precisamente eso, una unión entre personajes de Final Fantasy y Disney, pero Dissidia lleva esto hasta el límite incluyendo incluso los títulos más antiguos, antes de que la saga saltase a los 3D.
La historia nos lleva a la lucha entre la diosa de la armonía, Cosmos, y el dios de la discordia, Caos. Para luchar por ellos, en el bando de la luz y la oscuridad, han traido guerreros de distintos universos. Así en el bando de Cosmos vemos a héroes de los diez primeros Final Fantasy, como Cloud, Squall, Tidus o Yitán, mientras que Caos ha reclutado a villanos como Kefka, Exdeath, Kuja o Sefirot. Diez personajes en cada bando que son ampliados con otros dos secretos. Así el juego se desarrollará en dos partes, que han cambiado respecto al original japonés. En la primera parte tendremos que vivir la aventura de cada uno de los héroes para conseguir un cristal y enfrentarse a su rival, pudiendo pasar ahora a jugar la historia del personaje que queramos sin tener que pasar por todos como ocurría en la versión original, para pasar después a la parte final en la que tendremos que intentar acabar con Caos y sus secuaces. Esta diferencia en la versión europea permite completar el juego en unas 10 horas, mucho menos que el japonés, centrándonos en nuestro personaje favorito. Esto permite poder terminar el juego rápidamente si lo deseamos, o saltarnos personajes que no sean de nuestro agrado, pero no por ello tenemos que pensar que estamos ante una versión recortada, ya que el conjunto tiene la misma duración.
El modo historia, por lo tanto, estará dividido en capítulos centrados en cada uno de los distintos personajes protagonistas, contándonos su historia a través de escenas entre escenarios. Cada capítulo tiene distintos escenarios en forma de tablero, moviéndonos sobre estos para enfrentarnos a enemigos presentes en el mapa en combates uno contra uno (por lo general clones de villanos o héroes), además de conseguir tesoros repartidos por el mapa o incluso piedras de invocación. Al final de cada escenario debemos eliminar a un jefe final o destruir un emblema de Caos, comenzando una nueva escena intermedia que continúe la historia.
Como hemos dicho, Dissidia es un juego de lucha en el que nos enfrentamos en gigantescos escenarios destruibles (muchos de ellos inspirados de la franquicia), pero también tiene un gran factor RPG, ya que nuestros personajes evolucionan subiendo de nivel gracias a la experiencia ganada o mejorar sus estadísticas con equipamiento que podemos adjuntarles. También aprenderán nuevas habilidades y golpes que usar en combate, así hasta tener un personaje que pueda patear a los más débiles. El personaje lo podremos utilizar en todos los modos de juego, por lo que si estamos atascados en el modo historia debido a nuestro bajo nivel, siempre podemos jugar otros modos para conseguir experiencia y subir niveles que nos faciliten las cosas.
Estos otros modos están compuestos por el modo arcade, el cual no estaba en la versión japonesa y que formará parte de la edición especial que recibirán los nipones próximamente. En este modo tendremos distintas dificultades y una serie de combates que realizar contra enemigos preconfigurados por la máquina. Otro es el modo coliseo, que lo conseguiremos cuando finalicemos el modo historia. En este modo aparecerán en distintas dificultades una serie de cartas que representan objetos, tesoros o combates, consiguiendo una serie de medallas por ganar combates y que podremos usar para comprar los objetos, también al salir del modo, las medallas restantes serán transformadas en PC, puntos para comprar complementos para el juego. El último modo para un jugador es el combate rápido, donde configurar reglas y escenario para luchar contra el rival que elijamos. Finalmente está el modo comunicaciones, donde jugar con amigos mediante la conexión inalámbrica de la consola e intercambiar tarjetas de amigo, que servirán para luchar con el fantasma de nuestros amigos cuando no estén presentes. Los modos de juego son variados y completos, además todos hacen uso de los mismos personajes y sirven para subirlos de nivel, pero se echa de menos un modo online en el que competir con gente de todo el mundo.
Además de todos estos modos de juego, tenemos un museo donde ver información, iconos de personajes e incluso descubrir que historia se esconde tras Cosmos y Caos. También podremos ver y escuchar vídeos del juego y su banda sonora. Pero una de las opciones más importantes es la posibilidad de visualizar repeticiones de combates, ya que después de cualquier pelea podemos guardarla para verla en cualquier momento, todo ello sin ocupar no más que una partida guardada, por lo que podremos almacenar una gran cantidad de repeticiones sin preocuparnos por el espacio y asi volver a ver esa batalla tan tensa con un jefe final o contra un amigo. Por último también está el catálogo de PC, donde gastar estos puntos que conseguimos al finalizar un combate, en el modo coliseo y de otras formas. En este catálogo podemos comprar nuevos personajes para luchar (los villanos), nuevos modos de juego, aspectos alternativos para los personajes (como el poder jugar con el Cloud de Advent Children) y muchas otras cosas. Y es que conseguir comprar todo el catálogo requerirá que juguemos durante mucho, mucho tiempo.
El sistema de combate es frenético, y es que, aunque comencemos luchando en gigantescos escenarios como en un juego de lucha clásico, cuando cojamos práctica lucharemos en el aire, moviéndonos a toda velocidad como si fuesemos superguerreros de Dragon Ball. El sistema de combate se basa en dos puntos clave, la vida y la bravura. El primero obviamente determinará cuando venceremos o seremos vencidos, pero el otro será incluso más importante, ya que tendremos dos tipos de ataque: los que quitan puntos de vida y los que quitan puntos de bravura, lo que es más interesante incluso. El daño que hagamos con un ataque a los puntos de vida será equivalente a los puntos de bravura que tengamos, por lo que si el rival tiene muy pocos, o incluso no tiene, no tendremos que preocuparnos por el daño que hagamos. Además, si provocamos fatiga a un enemigo acabando con todos sus puntos de bravura, veremos como los nuestros son multiplicados a cantidades estratosféricas, haciendo que fácilmente podamos acabar con el enemigo en un solo golpe. En esto también es importante el saber esquivar y bloquear al enemigo, lo que nos hará desplazarnos por todo el escenario suspendidos en el aire, consiguiendo combates muy rápidos y reñidos. Para terminar, podremos conseguir llenar nuestra barra de EX mediante pequeñas esferas en el aire o mediante nucleos EX que rellenarán nuestra barra mucho más rápido. Una vez activado el modo EX pasaremos a un modo distinto que dependerá del personaje, consiguiendo un cambio de aspecto, sacando una nueva arma… pero lo importante es que si realizamos un ataque a los puntos de vida con éxito y pulsamos cuadrado después, lanzaremos un ataque final que dependerá del personaje y que basará su potencia en la pulsación de botones que nos indiquen, de forma que para algunos tendremos que realizar un conjunto de pulsaciones de botones, machacar uno de ellos o pulsar en el momento correcto, mientras que el rival podrá intentar defenderse en parte si pulsa repetidas veces un botón. Aun así estos ataques siguen dependiendo de la bravura que tengamos, por lo que tampoco habrá mucha diferencia respecto a golpes normales.
Tampoco pueden faltar las invocaciones, pudiendo llevar una equipada y que usaremos una vez por combate, activándola nosotros o activándose automáticamente si se cumplen ciertas condiciones.
Para los que este sistema de juego les parezca demasiado complejo, podemos cambiar a un modo basado en menús donde indicar en cada momento que deseamos que haga nuestro personaje, pasando al ataque, a la defensa, realizar ataques a la bravura… aunque en niveles altos no será del todo recomendable al depender de la inteligencia artificial para que controle a nuestro personaje, pero podremos conseguir habilidades que están destinadas a mejorar el comportamiento del personaje.
Durante los combates también pueden pasar muchas otras cosas, como que se generen objetos aleatorios que podremos equipar para mejorar alguna capacidad, además de hacer avanzar en su camino a un chocobo que saldrá en nuestro menú y que podrá encontrar tesoros o hacer que el próximo combate nos de el doble de experiencia.
Si no fuese suficiente con todo esto, todos los dias recibiremos correo por parte de moguris que nos contarán cosas e incluso nos enviarán algún regalo. También podemos elegir el día de la semana que más juguemos para recibir bonificaciones en todos los combates que realicemos.
Como veis en cuanto a jugabilidad no falta de nada: tenemos una historia larga e intensa, una gran cantidad de modos disponibles, contenido que desbloquear, posibilidad de ver repeticiones y los vídeos del juego, subir de nivel a más de 20 personajes y personalizarlos con nuevo equipamiento, habilidades e incluso apariencia, además de poder luchar contra otros amigos o incluso contra su fantasma cuando no esté presente, pudiendo intercambiar tarjetas de amigo para competir contra sus fantasmas de forma automática con la consola suspendida, sin olvidar los dos sistemas de combate disponibles. Quizás lo único que le falta al juego sea un modo online con el que competir con gente de todo el mundo, pero salvo eso no le falta de nada, y aun son más las cosas que podreis descubrir en este título.
Los personajes que tenemos disponibles son:
-Guerrero de la Luz (FF I)
-Garland (FF I)
-Firion (FF II)
-Emperador (FF II)
-Caballero Cebolla (FF III)
-Nube de Oscuridad (FF III)
-Cecil Harvey (FF IV)
-Golbez (FF IV)
-Bartz (FF V)
-Exdeath (FF V)
-Terra (FF VI)
-Kefka (FF VI)
-Cloud (FF VII)
-Sefirot (FF VII)
-Squall (FF VIII)
-Artemisa (FF VIII)
-Yitán (FF IX)
-Kuja (FF IX)
-Tidus (FF X)
-Jecht (FF X)
Además hay otros dos personajes secretos y un tercer personaje no jugable al que podremos enfrentarnos. También aparecerán un gran número de otros personajes para ofrecernos ayuda en pantalla acerca de cada aspecto del juego, recibiendo información más allá de las bases que nos dan los tutoriales cuando damos nuestros primeros pasos.
El juego cuenta con un completo trabajo técnico y artístico. Para empezar los personajes cuentan en su mayoría con un aspecto ligeramente modificado para la ocasión, además de disponer de un aspecto alternativo que gustará descubrir a los fans de la franquicia. Pero además estamos ante un gran trabajo de Square-Enix, que de nuevo han sabido explotar la potencia de PSP como hicieron con Crisis Core, ofreciendo gigantescos escenarios que en ocasiones son destruibles e incluso ofrecen algún tipo de dinamismo, inspirados muchos de ellos en escenarios originales de cada una de las entregas de Final Fantasy implicadas. Los personajes están genialmente animados, y no sólo eso, sino que en las escenas intermedias podemos seguir la historia en su mayoría con escenas realizadas con el motor gráfico del juego, incluyendo movimiento labial (aunque no bien coordinado), pero merece especial mención las escenas al comienzo y final del juego, toda una obra de arte con la firma de Square-Enix, garantía de expectacular animación digital.
Sólo hay que lamentar los problemas que da la cámara en ocasiones, ya que, aunque podamos controlarla si así lo configuramos, en algunos escenarios puede situarse en zonas en las que se nos oculte la acción o incluso en ocasiones la cámara se limitará a apuntar al horizonte sin darnos excesiva información de donde está exactamente el enemigo (aunque se nos informará mediante una flecha de la dirección, no sabremos la distancia).
Pero si visualmente Dissidia: Final Fantasy es toda una gozada, el sonido es incluso mejor, contando con temas nuevos y clásicos de todas las entregas, entre ellos la música de victoria o el One Winged Angel de Final Fantasy VII. Los personajes también cuentan con voces, aunque en inglés, pero sin dejar de ser muy adecuadas para cada uno de ellos, pero que no cunda el pánico, tenemos unos subtítulos perfectamente traducidos al castellano.
Todo este despliegue técnico tiene sus problemas, obviamente. Los tiempos de carga para entrar en un combate o para volver al mapa se hacen eternos, especialmente cuando estamos todo el rato de combate en combate, pero no os tireis de los pelos aun, ya que existe una solución. Podemos instalar parte del juego en la memory stick de la consola para acelerar la carga, siendo la reducción proporcional a la cantidad de datos instalados, lo que no sólo reduce los tiempos de carga hasta un par de segundos perfectamente soportables, además de reducir el consumo de batería al no reiterar tanto el acceso al UMD del juego. Las instalaciones ocupan 246, 395 o 584MB, puediendo elegir la que mejor nos venga y siendo recomendable siempre la mayor posible. Eso sí, paciencia al instalar ya que el proceso es muy largo y puede durar incluso más de media hora, mientras en pantalla aparece el texto “Instalando” al estilo de los Final Fantasy de la época de los 16-bit mientras suena de fondo el tema de los chocobos.
Si uno es fan de Final Fantasy no puede perderse este reconocimiento a los primeros veinte años de la franquicia. Un título que ha tardado mucho en llegar hasta Europa pero que ahora que ha llegado constituye sin duda el mejor juego del año para la portátil de Sony. Todos sus modos de juego, personajes y extras garantizan una duración interminable, ya que conseguir todo lo que nos ofrece el juego nos costará muchas decenas de horas, e incluso más. Lo mejor del juego es su frenética acción en los combates, aunque se echan de menos más personajes clásicos de la saga y un modo online, pero quitando eso es imposible sacarle ninguna pega al juego sea como sea.
Tener una PSP hace obligado hacerse con el juego, aunque si no contamos con la portátil podemos hacernos con el pack disponible. También podemos hacernos con la edición de coleccionista, con una selección de la banda sonora del juego y litografías exclusivas, además de un libro de arte y una guía con información de los personajes.
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