ENTRETENIMIENTO Y 

CULTURA: Cine y Televisión, Literatura, Ciencia, Videojuegos, Cómics | Fantasymundo
RSS 

de Noticias y Artículos sobre Literatura, Ciencias, Videojuegos, Cine, Televisión y Cómics Twitter de 

Noticias y Artículos sobre Literatura, Ciencias, Cine, Televisión, Videojuegos y Cómics Facebook de Noticias y Artículos sobre Literatura, Ciencias, Cine, Televisión, Videojuegos y 

Cómics
Menu general
       Artículo de literatura

Odio, de David Moody


Eidián   27/03/2009
Comenta con tu Facebook
Meneame
     Comprendo que le gustase también a Guillermo del Toro y que se hiciese con sus derechos para el cine pero no le envidio a Bayona el embolado que le espera con la adaptación al cine.
Portada de Odio, de David MoodyMuchachos, siento decíroslo, pero a los seres humanos nos quedan dos cigarrillos…y los zombis heredarán la tierra. Y no, no penséis que la llenarán de carne putrefactosa mientras deambulan sin sentido hasta caer. Eso sólo son ideas heredadas del pasado porque los zombis que se alcen sobre nuestros restos aún palpitantes serán individuos bien vivitos, ejecutivos o fontaneros en paro o amas de casa en busca de sí mismas.

Mucho cuidado: mucho cuidado con lo que sientes, mucho cuidado con lo que deseas, mucho cuidado con lo que temes no sea que un día te encuentres siendo desmembrado.

Esperadlos sin hacer nada, chicos, porque llegarán y, simplemente, sacarán las garras dedicándose a descuartizar al peatón de la calle, el vecino, el compañero o el marido con el cual llevaban treinta años casados. Porque los zombies que nos devorarán somos nosotros mismos: cualquiera puede despertar un día para encontrarse estrangulando a la persona que duerme a su lado y ese hecho no estará determinado ni por la raza, ni la religión, ni la riqueza ni cualquier otra payasada de esas en las que nuestra sociedad actual se basa para hacer discriminaciones. Todos podemos ser asesinos y todos podemos ser asesinados. "Matar o ser matado. Odiar o ser odiado", que dice la propaganda inglesa del libro. Ésa es la única verdad.

Aunque con esta introducción cualquiera podría pensar que "Odio" (David Moody, Minotauro, disponible en FantasyTienda) es el típico relato de plaga/epidemia/invasores/etc., que aparecen de improviso en la tierra, exterminando a las personas, cambiándolas, poniendo patas arriba nuestra “hermosa” sociedad mientras unos pocos intentan desesperadamente sobrevivir a la catástrofe, nada es tan simple como parece. Nunca hasta ahora se habían visto unos zombis como estos, que, en principio, son tan calcados a la abuelita que vive en el entresuelo, al pesado de nuestro hermano/cuñado/suegro o pareja los cuales nos dan la chapa porque se nos caen las pinzas al patio, nos persiguen para que les demos un préstamo o nos critican porque vamos dejando la ropa interior escondida debajo de la almohada… sólo que estas personas normales un día te rebanan el cuello y encima creen que han hecho lo que debían porque tú eras quien los amenazaba. Son los “hostiles” (“haters” en el original inglés que da nombre al libro) que al parecer nos odian tanto como para extinguir la Humanidad… aunque, como ya he dicho, nada es tan simple en esta obra como podíamos llegar creer.

Moody demuestra que ha asimilado de forma muy convincente todos sus mitos, tantos fílmicos como literarios, para plasmar un relato que, sin apartarse básicamente de los relatos de plagas exterminadoras de la humanidad, les da una nueva dimensión gracias a un fondo que resulta ser abrumadoramente realista y amenazador: vivimos en una sociedad dominada por el miedo y el odio, unos sentimientos tan castrantes y agónicos que acabarán por arrastrarnos al exterminio y la extinción. Para plasmar esa certeza toma la realidad que nos rodea y convierte a un oscuro individuo, Danny McCoyne, en el antihéroe de su obra.

Todos podemos ser Danny: su oscuridad y frustración en la vida son las nuestras. ¿Quién no se ha enfrentado a un trabajo basura que le resultaba odioso y se ha quedado en el tan sólo porque necesitaba el dinero? ¿A quién no le ha puteado cualquier jefecillo hasta desear saltarle al cabrón la tapa de los sesos? Renuncias a tus sueños porque necesitas el dinero para seguir adelante, para mantener a tu pareja, para pagar la casa, para sostener a los hijos que empiezan a llegar… Un día te levantas y descubres que odias al mundo entero porque nada de lo que esperabas ser o conseguir se ha realizado y tu frustración abarca tanto a los grandes gerifaltes de los gobiernos como al inmigrante más pobre y desgraciado que está aún peor que tú. Porque, de alguna forma instintiva e irracional, sabes que ellos también piensan de esa forma: te ven como a una amenaza porque efectivamente lo eres, porque les odias, y tú les odias y les temes por la misma razón. En una sociedad semejante, que no sólo tolera semejantes sentimientos sino que los fomenta a través del odio al diferente, al que no tiene nuestro trabajo, al que no nace en nuestro país, al que no comparte nuestra religión, ¿qué puedes esperar? Pues que un buen día nos liemos la manta a la cabeza y acabemos pegándonos hachazos por las calles.

La habilidad de Moody reside en presentarnos este argumento como una novela de terror bien estructurada en el que el miedo empieza siendo una bola en el estómago para acabar manifestándose en un temblor incontrolado. La tensión va aumentando en cada página para conducirnos a un final inesperado (por lo menos para mí lo fue) en él que la unión con el protagonista se quiebra en pedazos. Porque Moody hace que, desde el primer momento, nos sintamos identificados con su héroe: lo hace víctima de situaciones diarias y cotidianas que cualquiera puede sufrir para después evolucionar, llevándonos con él al mismísimo infierno. Y no bromeo. Sartre (al cual, por cierto, he encontrado citado con relación con Moody, y en una página sobre sus obras de Zombis, el ciclo OTOÑO, del cual esta novela es un claro progreso), Sartre, como señalaba, decía que el infierno son los otros y la novela "Odio" es un buen lugar para comprobarlo.

Para lograr esa estructura progresiva Moody utiliza varios sistemas: uno de ellos es la ruptura de la estructura horizontal de la lectura que lleva de un principio a un fin sin alteraciones El escritor introduce una serie de capítulos en números romanos en los que los estallidos de violencia de los “hostiles” nos van informando de quienes son ellos, de lo que ven y sienten, aunque no se acabe de proporcionarnos las claves de su violencia. Estos capítulos finalizan con la inclusión de un personaje ya conocido por los lectores cuya peripecia simboliza el acercamiento de la ira incontrolable al protagonista y su familia. Sabedor de que a partir de ese momento el recurso es innecesario, Moody lo abandona pues la historia ya no requiere más fragmentación ni información accesoria. En este sentido Moody se revela con más recursos formales que, por ejemplo, un Stephen King cuya obra estará en la mente de muchos al leer esta novela, con referencias cercanas como "Cell" o más lejanas como "Apocalipsis". Las raíces de Moody son, sin embargo mucho más amplias.

La propaganda del libro nos habla de H.G. Wells, Anthony Burgess (autor de "La naranja mecánica") y Richard Matheson autor de "Soy leyenda". Sin duda todos ellos tienen que ver en la carga literaria de Moody (sobre todo Wells cuya admiración por "La Guerra de los Mundos" el mismo Moody ha reconocido) pero la que más se acerca a esta novela en concreto es "Soy leyenda" (y me refiero al libro y no a las versiones de porquería que se han hecho para el cine) donde un hombre sobrevive a una plaga que extermina a la humanidad y se vuelve tan neurótico que no sabe dónde agarrarse para sobrevivir. El surgimiento de una nueva especie a través de los escasos y mutados supervivientes del holocausto, especie que él estaba exterminando, lleva a considerar a este solitario ser su desaparición a manos de la nueva Humanidad como algo lógico pues ya no forma parte de ese mundo. Moody coge este argumento y le da una vuelta de tuerca donde impera la mala leche y donde nadie es inocente, donde sólo sobrevive el mejor adaptado al odio.

Por lo demás, el resto de sus influencias son tan actuales que casi parecen recién sacadas del horno, referencias cinéfilas que demuestran, tanto como su forma de escribir, que Moody quiso ser cineasta antes que escritor: tenemos la película "Amanecer de los muertos" (la de George Romero de los años 70, no la de hace dos días) que el mismo cita en la novela, así como "La invasión de los ultracuerpos", que también cita como posible modelo de lo que está ocurriendo. Ninguna de las referencias es gratuita o casual, ambas tienen que ver con esos “hostiles” que nadie sabe porque surgen y que parecen una forma de alienación de la propia humanidad. Para rematar, Moody cita a un grupo de rock inglés que existe de verdad “The men they couldn't hang" (algo así como "Los hombres no pueden ser colgados") y es protagonista de una escena memorable del libro. Otras referencias cinematográficas cercanas serían "28 días después" o "La señal". Como digo, todas reflejan una humanidad que se va a la mierda pero sólo Moody nos habla desde la misma calle, haciendo hincapié no en lo extraordinario (que resuelve en unas pocas frases, que no explican demasiado, al final) sino en lo ordinario, en lo que nos une tanto a los asesinos como a los asesinados, en lo que nos hace a todos iguales y nos lleva a la destrucción.

La novela, desde luego, me ha gustado (un pero para la portada, ¿no podía haberse respetado la impactante y sangrienta imagen inglesa?). Comprendo que le gustase también a Guillermo del Toro y que se hiciese con sus derechos para el cine pero no le envidio a Juan Antonio Bayona (director de "El Orfanato") el embolado que le espera porque la mala baba de la obra, el progresivo aumento de la angustia y el desasosiego y la identificación con tantas cosas cotidianas que forman parte de nosotros (pudiendo trasladarse el escenario perfectamente desde Birminghan, donde lo imaginó el autor, a Madrid o Chicago), requiere un delicado equilibrio para ser trasladado sin mácula del libro al cine. ¡Qué tenga suerte…o mucha mierda que dicen los actores!

Para el resto, mucho cuidado: mucho cuidado con lo que sientes, mucho cuidado con lo que deseas, mucho cuidado con lo que temes no sea que un día te encuentres siendo desmembrado porque, al fin, te has convertido en el otro, en el desechable, en el inadaptado, en el muerto.

Página 1 de 1



 

Versión imprimible


Sigue a Fantasymundo en FacebookSigue a Fantasymundo en TwitterFantasymundo TV, nuestros vídeosSigue las noticias y artículos de Fantasymundo con RSS

Noticias relacionadas
Vuelve la ciencia ficción más divertida y atronadora, «La Humanidad dividida», de John Scalzi
Ya está disponible «Star Wars: en primera línea», de Daniel Wallace
Recibido: «Nieve en Marte» (Premio Minotauro 2017), de Pablo Tébar Goyanes
Videorreseña de La Nave: La casa infernal, de Richard Matheson
«El demonio de las sombras», de Jon Skovron, se publicará en junio
Articulos Relacionados
El demonio de las sombras, de Jon Skovron: acción, crudeza y suspense
Dishonored, el hombre corroído, de Adam Christopher: novela divertida y frenética
Los jugadores de Titán, de Philip K. Dick: deliciosa ciencia ficción que lo cuestiona todo
La rueda celeste, de Ursula K. Le Guin: una historia imprescindible
El Imperio de las Tormentas, de Jon Skovron: el comienzo de una nueva trilogía de fantasía
NO se permite la reproducción íntegra. Para reproducciones parciales: NOTAS LEGALES
Anunciese en Fantasymundo
Imágenes relacionadas con el artículo
Señores del Olimpo - Javier Negrete
La Cámara Oscura, de Peter Straub
Máscaras de Matar
Los Dones, de Ursula K. Le Guin
Mapa de la Atlántida según La Ciudad de las Puertas de Oro
Staff de Fantasymundo.com - Quienes hacen la página Contacta con Fantasymundo Notas Legales de Fantasymundo Enlaza con Fantasymundo ¿Quiénes somos?