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De regreso de un viaje a Marte,una nave sufre un accidente sobre la órbita terrestre. Los despojos de un tripulante infectado por el virus N5S orbitan sobre el planeta y empiezan a esparcir esporas sobre la tierra... |
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Después de que el maestro Masamune Shirow se convirtiera en productor de anime, un posible candidato para ocupar las altas esferas de los mangakas de ciencia ficción sea Tsutomu Nihei. Este autor, al que ya conoccemos gracias a las fascinantes Blame! y Noise, ahora llega a nuestro país, gracias a la editorial Panini Comics, con su última obra, Biomega. Un manga que, si eres un fan de las fábulas post-apocalíticas tipo Akira, de la ciencia ficción de cuero y abrigos largos de los hermanos Wachowsky, o de las historias futuristas de suspense, os encantará del todo, seguro.
En el pasado XIV Salón del Manga de Barcelona, Panini Comics se presentaba con esta novedad de Biomega de Tsutomu Nihei, todo un bombazo, sin duda, ya que todo lo que rodea a este autor empieza a ser interesante.
Fué en el 2004 cuando Biomega empieza a ser editado por Kodansha, al igual que las anteriores obras de Nihei. A finales de ese año, Kodansha cancelaba misteriosamente su serialización, poco después de que se editara el primer tomo. En ese momento la continuación de Biomega quedó un poco en suspenso. Casi dos años después, en el 2006 Shueisha reemprende sorprendentemente su edición en las páginas de la revista Ultra Jump, en lo que parece un "robo editorial" en toda regla de uno de los autores más punteros de Japón. Nihei retoma el manga, reeditando el primer tomo a finales del 2006 con Shueisha, y publicando un segundo a principios del 2007.
Por aquél entonces, en nuestro país, Glénat, que ya había editado las dos anteriores obras de este autor (Blame! y Noise), comunicababa que poseía la licencia de Biomega y que su intención era publicarlo durante el 2007. Una gran alegría para todos los seguidores de Tsutomu Nihei. Durante aquél 2007 la edición de Biomega no se hace realidad, y desde la editorial española nos enteramos que el cambio de editorial en Japón provocó que el acuerdo previo con Kodansha no valiera para nada. La nueva editorial que poseía los derechos de Biomega era Shueisha, por lo que había que volver negociar para poder editarla en nuestro país. Aún así, todo el mundo por aquél entonces dió por hecho que, más tarde o más temprano, Glénat Ediciones cerraría el acuerdo y editaría Biomega en España. Pero todo se torció cuando entró en el asunto una nueva editorial interesada por este manga, Panini Comics.
Biomega es un seinen futurista post-apocalíptico donde nos describe un futuro muy negro para la humanidad, un tema bastante recurrente para Tsutomu Nihei en sus anteriores obras. En el manga se nos situa en año 3000, momento en el cual la humanidad consigue llegar a Marte tras varios siglos sin saber nada de la colonia humana que allí reside. La nave que aterriza sin mayores problemas se encuentra con un paisaje desolador, aunque lo más sorprendente no es eso, sino una extraña mujer que parece sobrevivir en el exterior sin necesitar traje espacial. Tras esto, se pierde totalmente la comunicación con la misión enviada a Marte.
Poco después aparece en la tierra un extraño virus, el N5S, que afecta a la población transformando a los infectados en drones, seres grotescos y deformes que atacan al resto de humanos contaminándolos, algo así como una epidemia zombie. Al principio el virus está focalizado en varios puntos del planeta, uno de ellos es una ciudad isla construida en medio del Océano Pacífico donde nuestro protagonista, Zoichi, es enviado por las Industrias Pesadas Toa. Su objetivo es muy concreto, una chica que parece inmune al virus. Pero Zoichi no es la única organización operando en la isla artificial, ya que una fuerza de seguridad pública que se encarga de supervisar estrictamente la cuarentena eliminando a los contagiados, parece también interesada en la misteriosa chica.
Con este argumento se nos presenta una historia, que si bien nos cuenta poco a través de las palabras, nos atrapa por sus imágenes. Poca es la información que se nos revela en este primer tomo de Biomega, el único que está a la venta dfe momento, pero eso no importa a la hora de atrapar al lecto y eso lo consigue de pleno.
Biomega no es una excepción, y desde las primeras viñetas asistimos a una presentación espectacular del protagonista Zoichi, y su moto parlante, cuando nada más llegar a la ciudad-isla ha de enfrentarse con unos drones demostrando que no le dan el más mínimo miedo. Por que lo que bien sabe Nihei, es que este recurso narrativo no funciona si no tienes personajes "molones de verdad". Zoichi lo es, y los enemigos también, ya que el aspecto de los drones es desconcertante y grotesco y la variedad de los mismos nos asegura un buen catálogo de grandes peleas en el futuro.
Los que que conocemos a Nihei no nos sorprende en este manga, es decir, sigue en su línea marcada en Blame!, donde los diálogos parecen broches de oro para las secuencias que nos narran las viñetas, y no como los motores principales de la acción. De hecho, seguro que las personas que no hayan leído nunca ningún manga de este autor, se sorprenderán al ver que se pueden pegar cuatro o cinco páginas sin ver ni un solo dialogo, y ni tan si quiera un monólogo. Las viñetas y los personajes nos lo dicen todo, las perspectivas, los gestos, los planos, y las expresiones que Nihei dibuja en cada una de las viñetas lo dicen casi todo, y tampoco se echan de menos los diálogos, la verdad.
Es un manga tremendamente cinematográfico, las viñetas son como las de un story board, expresan el movimiento y la acción de forma muy efectiva, creando una serie de escenas de acción realmente espectaculares.
Y ya que hablamos del dibujo de Nihei, éste sigue siendo tan característico como en sus obras anteriores. El autor mantiene ese "trazo sucio y borroso" que le caracteriza, a medio camino entre el boceto y un dibujo más detallado. Seguramente este estilo llame la atención de todos los que empiecen a leer a Tsutomu Nihei por primera vez con Biomega, pero una vez vas devorando sus páginas esto pasa a un segundo plano, y te acostumbras a su particular forma de ilustrarnos un mundo post-apocalíptico. Los diseños de personajes son de un corte muy ciberpunk, y llenos de detalles creíbles aunque imaginarios, como el arma del protagonista o la propia moto. Los drones tampoco se quedan atrás, la imaginativa del autor al deformar el cuerpo humano no parece tener límites, algo que ya ha demostrado en sus obras anteriores, y no menos malos son los de los enemigos con más peso específico en la historia, como el "carnicero" del primer tomo, un carismático personaje que con su sola presencia levanta el interés nada más entrar en escena.
La edición de Panini Comics de Biomega es de notable. El tomo es de un tamaño mayor a tankubon normal, en encuadernación rustica cosida y con sobrecubiertas en acabado brillante y portada idéntica a la japonesa, salvo por la tipografía japonesa claro. Las páginas son de un buen gramaje y a pesar de todos los tonos negros, grises, y tramas del manga, las viñetas nunca dejan de ser claras y nítidas, para el lector. El trabajo de Marc Bernabé y Daruma en la traducción es correcto.
Conclusión
Tsutomu Nihei nos retrata una historia oscura, con un elenco de personajes de diseños muy carismáticos usando todo tipo de tecnología en un futuro próximo, y en medio de una crisis mundial biológica, similar en concepto a cualquier película de zombis. Tan sencillo como esto. Pero la cosa es mucho más grande y involucra a mucha más gente y organizaciones, cada una con sus intereses, con un telón de fondo como es una epidemia a escala mundial. ¿Interesante? Mucho, al menos para mi.
Biomega es un seinen de acción vertiginosa y ciencia ficción, con un argumento sobre un futuro bastante poco alagueño para la raza humana. Su dibujo aunque extraño es una delicia sobre todo en las escenas de acción, que parecen sacadas directamente de cualquier storyboard de una película de los hermanos Wachowsky. Si ya has disfrutado con otras obras de este autor, Biomega no te defraudará, si no, este manga seguramente también te guste si eres fan de la acción y la ciencia ficción futurista de Gantz, Ghost In The Shell o Appleseed.
Lo Mejor: Un trepidante argumento con personajes y "gadgets" de lo más impresionantes.
Lo Peor: Posiblemente que los diálogos en ocasiones sean totalmente inexistentes dando una primera mala imagen al que no conozca a este autor.
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