|
|
Revive el juego más espectacular para PC del pasado año desde un punto de vista diferente. Vuelve a adentrarte en la selva y redescubre la amenaza milenaria que se esconde bajo la isla. |
|
Crysis es un título que bien le sonará a todos los jugones, especialmente a los de PC, y es que el título de Crytek que llegó a PC el año pasado tiene el honor de ser el título más espectacular gráficamente en la actualidad, gracias al CryEngine 2 que permite exprimir las tarjetas gráficas más potentes en la actualidad. Ahora nos llega Crysis Warhead, una expansión del título original que no continuará la historia, pero si nos la completará desde otro punto de vista. Mientras que en el título original encarnábamos a Nomad, un soldado de las fuerzas especiales americanas en un conflicto con Norcorea, ahora encarnaremos a Psycho, uno de los miembros del equipo de Nomad que ya conocimos y el típico tipo duro amante de la acción. Por supuesto, igual que en el título original nos separábamos de nuestro equipo para encarar misiones en solitario, aquí volverá a ocurrir lo mismo, debiendo investigar un arma que han conseguido las fuerzas norcoreanas en la isla y que transportan en un contenedor.
De esta forma volvemos a enfundarnos en un nanotraje, el equipo de combate más moderno existente y que permite aumentar nuestra fuerza, velocidad, regeneración o incluso hacernos invisible. Y esta vez lo notaremos, ya que Psycho no tendrá la necesidad de Nomad de esconderse entre la maleza y atacar en silencio a los enemigos, ya que es mucho más apto para el combate y encontrará mucho más armamento y más potente a una gran velocidad. Para ello no sólo contaremos con todo tipo de armas, sino también con vehículos de toda clase, alguno de ellos nuevos como un vehículo blindado con una gran potencia de fuego o un hovercraft.
La historia en esta ocasión será más corta, durando menos de ocho horas en un nivel de dificultad ajustado (tendremos de nuevo cuatro para elegir), pero en este caso seremos meros testigos de lo que pasa en la isla al estar separado de Nomad y ser este el testigo del despertar de los alienígenas y enfrentarse abiertamente a las fuerzas enemigas. A cambio contaremos con escenas más ricas, ya no en primera persona (Nomad era un personaje sin rostro y que pretendia representar al jugador), sino que presenciaremos en tercera persona las aventuras de Psycho, llenas de momentos de acción, tensión e incluso emocionales.
El sistema de juego permite enfrentarse a las situaciones de dos maneras: optando por el sigilo, escondiéndonos y utilizando el camuflaje óptico, así como un arma con mirilla telescópica y silenciador, o por otro lado ir repartiendo leña haciendo tragar plomo a todos los enemigos con los que nos crucemos. En ambos casos deberemos fijarnos en la energía de nuestro traje, ya que cuando se acabe lo pasaremos realmente mal si nos rodean los enemigos, especialmente si llegan con vehículos con una gran potencia de fuego o nos descubre algún francotirador. También tendremos que explorar los gigantescos escenarios de la selva, abriéndonos paso ya sea con vehículos o a pie, en cuyo caso tendremos que tratar en ocasiones de encontrar una ruta por la que poder avanzar.
Nuestro armamento será limitado, debiendo deshacernos de un tipo de arma para recoger otra similar, de forma que podremos llevar armas de una mano (o una en cada mano), dos rifles, escopetas o ametralladoras, un lanzamisiles, y armamento especial como cargas explosivas o minas. El arma más típica es la que se engloba entre los rifles, ya que son las armas más potentes y que permiten una mayor modificación, pudiendo en muchos casos mejorarlas con punteros laser, linterna, lanzagranadas o mirillas de todo tipo, aunque por supuesto también deberemos cuidar mucho la munición que gastamos ya que son armas que normalmente gastan balas a toda velocidad (aunque podremos cambiar el modo automático por otro en el que dispararemos bala a bala en cada disparo). Al menos en esta ocasión las granadas serán casi infinitas, ya que las encontraremos constantemente y nos servirán para abrir camino cuando nos acorralen varios enemigos.
En general, salvo algunas pocas novedades en el armamento disponible, nos encontramos ante el mismo sistema y mecánica de juego de Crysis, con el mismo tipo de misiones y escenarios, con la idea de expandir el modo historia del título original.
Pero al abrir la caja de Crysis Warhead nos encontramos un segundo disco, titulado Crysis Wars y que contiene el modo multijugador. Al contrario de lo que pasaba en Crysis, el multijugador ha sido separado y se instala independientemente de Warhead (el cual a su vez no necesita el Crysis original instalado). El sistema de juego multijugador es el mismo que ya conocimos la anterior ocasión, aunque esta vez parece más depurado y cuidado, sencillo de jugar y con nuevos modos que completan los ya existentes.
Cuando probamos Crysis el año pasado quedamos maravillados por su modo historia, pero el modo multijugador fue otro hablar, ya que el sistema de juego y sus controles ligeramente distintos a la aventura individual no estaban nada bien explicados ni en el propio juego ni en el manual. En esta ocasión todo queda más claro y un poco mejor explicado, facilitando mucho el conocer como funcionan las partidas multijugador… y la verdad es que nos encantan.
Podemos disfrutar de partidas de hasta 32 jugadores divididos en dos equipos: norcoreanos o americanos, todos equipados con los nanotrajes y con acceso a gran parte del armamento visto en el modo historia, además de algún arma más. De esta forma tenemos 21 mapas de distintos tipos y tamaños (ajustándose al número de jugadores), donde podemos encontrar mapas llenos de pasillos en los que enfrentarnos cara a cara, o grandes valles vacios donde la batalla se decide sobre vehículos armados. También contamos con armas tan variadas como el lanzador táctico, que dispara una cabeza nuclear en miniatura, o incluso un soldador que repara vehículos dañados.
Los modos de juego multijugador disponibles son:
-Lucha por el poder: Una batalla por equipos de estrategia, donde gana el equipo que destruye el cuartel general contrario. Para ello tendremos que capturar distintas edificaciones que nos permitirán establecer puntos de reaparición, fuente de energía o puntos para crear nuevas armas más poderosas (como el lanzador táctico) o vehículos. Podremos usar un radar en pantalla para identificar los distintos objetivos y su distancia. Además obtendremos puntos por eliminar enemigos o capturar puntos, los cuales podremos invertir en comprar más y mejor armamento (aunque siempre podremos robarselo al enemigo tras matarlo).
-Acción instantánea: El clásico deathmatch, donde la partida será muy rápida al haber diversos puntos de regeneración en los mapas y ser la reaparición instantánea tras morir.
-Acción instantánea por equipos: Este nuevo modo de juego permite jugar un deathmatch por equipos.
En estos modos tendremos también el radar del juego disponible, aunque si los otros jugadores están quietos o están camuflados serán invisibles en este, por lo que tendremos que intentar ser lo más discretos posibles y tener cuidado con posibles enemigos ocultos.
El control del juego no ha cambiado, siendo muy cómodo acceder a todas las acciones. El único problema viene dado por la rueda del ratón, la cual suele ser el tercer botón y servirá para acceder al menú que permite cambiar el modo del traje, el problema es que este menú basado en un círculo con una flecha en medio que gira dependiendo del movimiento del ratón es algo impreciso y lento, pudiendo darnos algún problema en momentos peliagudos. También suele pasar que cambiemos de arma sin darnos cuenta al usar la rueda del ratón para esto, ya sea por la similitud entre algunas de ellas o por estar con el modo camuflaje activado y no ver más que su silueta. También se hace algo incómodo el antar en cuclillas, ya que mientras que podemos cambiar entre estar tumbados o totalmente erguidos con un botón, para andar agachados tendremos que mantener pulsada la tecla ctrl. Por lo demás el control del juego es impecable, incluso con el mando de Xbox 360, el cual es compatible con el juego, y que se porta de maravilla para controlarlo, aunque sólo sea en el modo historia.
La inteligencia artificial de los enemigos también ha sido mejorada en esta ocasión, y ya no corren sin sentido de un lugar para otro cuando les disparas, sino que te buscan, se agrupan, se parapetan y te atacan ferozmente, sin dudar en lanzar granadas o disparar a lo loco. Si se te ocurre hacerte invisible, seguirán disparando a la zona intentando alcanzarte, o si creen haberte visto en la lejanía darán la alarma y se acercarán a investigar con todos los compañeros que tengan en la zona (ideal para mantener a todos los soldados de una zona ocupados mientras buscan fantasmas). La verdad es que el comportamiento es muy realista, mucho más que en el Crysis original y podriamos decir que de lo mejor que hemos visto en IA para shooters.
Lo que sigue sin terminar de funcionar correctamente son las físicas. Vale que podamos destruir casi cualquier cosa, derribar árboles o destrozar vehículos, pero los soldados siguen muriendo de forma extraña, quedando tirados en el suelo como si fuesen marionetas a las que les cortan los hilos, y mientras algunos objetos se comportan de forma totalmente natural a la hora de recibir daños, otros ni se inmutan, haciendo de esta mezcla algo raro. Quizás el único punto que le quede a Crysis por pulir para conseguir ser un título perfecto en lo que a técnica se refiere.
Visualmente hablar de Crysis significa hablar de los gráficos punteros hoy en día, y por supuesto todo eso tiene un coste, ya que dificilmente nadie dispondrá de un equipo capaz de mover el juego con todos los parámetros al máximo, es posible que muchos ni siquiera puedan ejecutarlo con los gráficos al mínimo. Aun así los requisitos mínimos del juego son bastante adsequibles teniendo en cuenta que estamos ante el juego más espectacular hasta ahora, y aun jugando con los gráficos a media potencia o incluso al mínimo, el juego luce de fábula, con gigantescos escenarios llenos de detalles y enemigos que llegan a tener un tamaño inmenso.
Esto se ve potenciado más aun en equipos con Windows Vista y una gráfica con DirectX 10, ya que podrán disfrutar de efectos extra, especialmente en la iluminación, y que permite crear escenarios y objetos que rozan el fotorealismo. Pero como hemos dicho, aun jugando con DirectX 9 y con los detalles al mínimo el juego sigue siendo espectacular.
El apartado sonoro tampoco ha sido descuidado, ya que a una banda sonora épica que nos acompaña en los momentos más intensos, manteniendo el silencio (o casi) mientras exploramos el mapa a la espera de alguna sorpresa, se unen efectos sonoros muy realistas para los disparos, explosiones o sonidos que pueden realizar los distintos objetos presentes en el juego. Por supuesto el juego también viene genialmente doblado al castellano, aunque hemos encontrado algún problema con los subtítulos en alguna escena intermedia, pero nada realmente preocupante y que no podemos asegurar que sea generalizado en todas las máquinas. Durante el juego será este apartado el que nos permitirá revivir momentos del Crysis original, escuchando conversaciones o a través de relatos de lo que está pasando en otras zonas de la isla.
En conclusión Crysis Warhead es una genial expansión de uno de los títulos más impresionantes que han llegado a PC. Una genial forma de poner a prueba nuestro ordenador si es capaz de mover el juego más espectacular visualmente hasta el momento, y aunque su modo historia se antoje excesivamente corto, viene a ser un buen complemento si hemos jugado antes a Crysis. El título multijugador Crysis War no se queda atrás, siendo muy divertido y adictivo, además de variado, por no mencionar lo práctico que es el poder instalarlo de forma independiente.
La parte negativa se la lleva, además de cómo hemos dicho, lo reducido del modo historia, los altos requisitos necesarios para jugar, y más aun si quieremos exprimir las posibilidades del título, pero sobretodo la inclusión del polémico sistema SecuROM que incluyen los títulos más recientes de EA para PC, y que resta libertad a la hora de reinstalar repetidas veces el juego y que puede suponer que dentro de cinco años cuando desempolvemos el juego para echar una partida, no podamos.
|
|
|
Página 1 de 1
|
|
|
 |
|
|
Version imprimible
·
Recomendar a un amigo |
|
 |
|
|
|
 |
|
No se permite la reproducción íntegra de este artículo. Para reproducciones parciales o citas, consultar el apartado de NOTAS LEGALES
|
|
|
|
 |
 |
 |
 |
 |
|
|
| |
|
|
|
 |
|