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Mercenaries 2: World in Flames |
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De la mano de Pandemic Studios nos llega Mercenaries 2: World in Flames, título que a simple vista llama la atención sobre todo si tenemos en cuenta a su predecesor Mercenaries para las plataformas de Xbox y PlayStation 2. |
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Adelantamos que los resultados no son tan prometedores como esperábamos ya que la primera entrega contaba con un elemento fundamental para meterse a los aficionados del videojuego en el bolsillo, el elemento sorpresa. Contábamos con muchísima libertad de juego, una historia atractiva y muchas horas de entretenimiento por delante a pesar de contar con muchos aspectos que se pueden mejorar.
Con Mercenaries 2 lo tenían complicado y salvo mejora de algunos puntos flojos, seguimos teniendo más de lo mismo con pocas novedades aportadas.
La historia nos traslada a una Venezuela totalmente corrompida por el poder del General Carmona y Ramón Solano sin olvidar a esas pequeñas facciones que luchan por la liberación del país.
Nosotros como buenos mercenarios que somos nos guiamos por el tintineo del dinero contante y sonante ofreciendo nuestros servicios al mejor postor.
Nos interesa no crearnos enemigos acérrimos por lo que es muy conveniente ayudar en distintas ocasiones a los diferentes bandos para no perder ningún trabajo. ¡El dinero es lo primero!
Jugabilidad
Contamos con dos modos de juego: Un jugador y cooperativo. Siendo sinceros hemos de decir que el modo monojugador te sabe a poco, esperas más y te lo pasas relativamente rápido. Es de estos juegos que coges con ganas y cuando menos te lo esperas… se ha terminado, por no hablar de la sensación repetitiva de las misiones. Para sacarle todo el juguillo no hay nada mejor que hacer todas las misiones extras.
El modo multijugador tiene algo más de “chicha” al ofrecer más posibilidades interactuando y planificando estrategias con otro personaje. Teniendo en cuenta los tiempos que corren se echa de menos el modo online para aprovechar los 3 personajes.
Nuestro equipo está formado por Mattias Nilsson, Chris Jacobs y Jennifer Mui, cada uno con unas habilidades específicas que podremos seleccionar a gusto del consumidor.
Con Mattias tendremos gran potencia de fuego y recuperación de salud más rápido, Chris es capaz de llevar más armas y más munición que ninguno y con Jennifer nuestra velocidad aumentará considerablemente, lo cual viene de lujo a la hora de esquivar los disparos de los enemigos además de contar con un sigilo y un rango de ataque más largo que sus compañeros.
Si aceptamos encargos de los dos frentes, iremos directamente a cumplir con el objetivo que nos pongan mientras que si aceptamos encargos de las facciones, podemos resolverlos en cualquier momento a lo largo del juego.
Los movimientos de los personajes son fluidos a la par que limitados, explico esto: el control de los personajes es muy sencillo pero es eso precisamente lo que les limita, sólo podemos elegir entre correr como locos, estar de pie o de rodillas, nada de reptar ni parapetarse contra los decorados para evitar las balas a la vez que contamos con facilidad de disparo. Teniendo en cuenta el tipo de género que tenemos entre manos y el gran número de enemigos a los que tenemos que hacer frente, esa carencia le quita un poco de gracia al juego.
Tendremos para elegir entre una gran cantidad de armas pero hemos de ser selectivos, solo podremos llevar encima dos (no es así en el caso de Chris) y de dos tipos: una de destrucción total como el lanzagranadas y otra “de andar por casa”, la que nos acompañará en todo momento como puede ser un rifle de asalto.
Los enemigos cuentan con sus propias armas las cuales podremos intercambiar por las nuestras.
Un punto muy bueno del juego es que podremos contar, siempre que dispongamos de los fondos suficientes, con una asistencia a distancia, es decir, una ayudita extra que nos vendrá del cielo ayudándonos a destruir una puerta cerrada con un enemigo que nos hace la vida imposible tras una ametralladora, o un helicóptero que recogerá un enorme palé con miles de dólares que se encuentra oculto en alguna casa entre otros regalitos como el carísimo combustible.
Podremos hacer uso de los vehículos que nos encontremos por los escenarios, ya sean militares o civiles, puesto que la escena no solo se desarrolla en el campo de batalla sino también en poblados repletos de civiles que tienden a ponerse en nuestro punto de mira accidentalmente, lo que hace que seamos portada para la prensa y ese tipo de fama no nos interesa. Para evitarlo tenemos dos opciones: mejorar nuestra puntería lo cual en ocasiones es un poco complicado cuando tenemos a medio ejército pisándonos los talones, o sobornando a la prensa, lo que hace que nuestras arcas pierdan beneficios… ¿quién dijo que la vida de mercenario era fácil?
Helicópteros y aviones contratados nos dejarán en una zona concreta de difícil acceso permitiendo incluso llevar con nosotros vehículos que nos harán mas fácil la tarea de limpiar la zona.
Lo más destacable en este ámbito es la posibilidad de contratar a un mecánico que nos personalice un vehículo, consiguiendo las piezas necesarias en los diferentes escenarios.
En cuanto a los escenarios decir que nos moveremos tanto por la selva teniendo que atravesar riachuelos y plantitas varias, como por zonas rurales, mansiones y jardines.
Cada uno nos ofrece diferentes posibilidades y estrategias ya que contaremos con objetos explosivos que nos permitirán re decorar los escenarios destruibles en su totalidad.
La IA en algunos momentos nos hará la vida imposible optando por utilizar el arma mas devastadora y mandarlos a todos al infierno y en ocasiones nos dejará un poco perplejos la inutilidad de los enemigos que se quedan esperando a que el tiro les vuele la cabeza. Es inevitable que el fastidioso bug aparezca de vez en cuando pero ya se sabe, el mundo no es perfecto.
Gráficos
Aquí la entrega decepciona un poco. Contando con un motor gráfico tan potente como el de las consolas de nueva generación, es una pena que hayan realizado el esfuerzo justo para salir del paso.
Los 3 personajes principales están tremendamente trabajados pero si englobamos la totalidad del juego, el resto de los aspectos no están tan bien cuidados.
Cuando manejamos a nuestro personaje, los destellos de las explosiones sobre nuestra tez están muy logradas, la textura de la ropa, los detalles de las armas etc. pero si nos fijamos en los enemigos nos damos cuenta de que están muy simplificados.
Las animaciones es quizá la parte más maltratada de todo este asunto. Los personajes a excepción una vez más de los protagonistas son tremendamente poligonales y la cinemática entre secuencia y secuencia es catastrófica, se producen cortes en plena acción para enlazar con otra de tal forma que rompe la continuidad dejando al espectador un tanto perplejo.
A simple vista cuando nos desplazamos por los diferentes escenarios, parecen muy trabajados y ambientados en función del lugar donde nos encontremos, por ejemplo en la selva contaremos con nuestra vegetación variada, barro, caminos y riachuelos, las zonas pobladas con las casas, ropa tendida vehículos etc. todo ello magnificado por una gran iluminación que lo resalta, pero si miramos con detalle muchos de ellos se notan algunos fallos en las texturas de los diferentes terrenos así como carencia de nitidez en los objetos que hemos destruido, punto a tener en cuenta ya que absolutamente todo lo que vemos en nuestra pantalla se puede destrozar en mayor o menor medida en función del arma y número de impactos que reciba el escenario en cuestión.
El efecto del agua tampoco está muy conseguido y la interactuación entre nuestro personaje y ella dejan bastante que desear.
No obstante no todo en el juego es malo ya que los vehículos han sido tratados con mucha exquisitez, moldeándolos de tal forma que dan esa sensación de mole compacta y resistente que sin embargo se irá deteriorando a medida que reciba impactos ya sean de artillería o colisiones.
Las explosiones y sus respectivas ondas expansivas están tremendamente cuidadas, los incendios que las mismas provocan y la reacción de los objetos son muy realistas aspecto que no se ha tratado con los personajes ya que explosión + cuerpo = pérdida de miembros lo suficientemente gore como para ser censurado (es curioso que pese a que muchos juegos de este género tienen explosiones nunca se ha mostrado ese punto de detalle).
Sonido
La música va acorde con el escenario que nos rodea, Venezuela, por tanto nuestra banda sonora particular que nos acompañará en nuestras andanzas por aquellas lejanas tierras serán rancheras junto con algún que otro ritmo de salsa. En definitiva canciones frescas que no crearán en absoluto tensión, lo que facilita que nos pongamos en la piel de un mercenario: hacemos esto por diversión así que ¿para qué me voy a preocupar si una lluvia de balas sobrevuela mi cabeza?
Los efectos sonoros son otro cantar, el realismo del sonido de las explosiones es maravilloso, los disparos (que varían su sonido en función del arma utilizada), los vehículos, helicópteros y demás es simplemente inmejorable.
El doblaje al castellano es de lo perocito del videojuego, quizá las voces están seleccionadas acorde con el personaje pero desde luego su interpretación deja mucho que desear y para muestra un botón: Nos encontramos en plena selva, nos infiltramos sigilosamente en la zona enemiga pero somos descubiertos y comienzan a dispararnos sin piedad, a matar. Algunas balas impactan en nuestro cuerpo mientras los gritos de los enemigos se ensordecen por el ruido causado por la artillería pesada; sin embargo no nos dejamos vencer, seguimos avanzando y tras recibir otro impacto sólo se nos ocurre decir: “Odio que me disparen” con un tono la mar de desenfadado y como quien dice: odio las coles de bruselas.
Eso es un golpe bajo que tira por tierra toda la ambientación si es que antes no decides poner el “mute” solo para dejar de escuchar una y otra vez las mismas frases de los soldados.
Conclusión
Como hemos comentado anteriormente, el juego posee puntos muy interesantes y otros por decirlo de una forma elegante… menos interesantes.
Los gráficos son mejorables por muy buena iluminación que tenga, por muy trabajados que estén los personajes principales de los cuales al fin y al cabo durante la mayor parte del juego no hacemos más que verles la chepa y por muy espectaculares que sean las explosiones.
Sin embargo el hecho de poder destruir todo lo que ves es un punto a favor.
La jugabilidad a pesar de contar con el tema del desplazamiento por helicóptero o avión, poder usar diferentes tipos de vehículos y por muy fluidos que sean los movimientos de los personajes, se echa de menos algunas cosas como poder desplazarse con el cuerpo a tierra o poder cubrirse tras los innumerables elementos que nos rodean.
La I.A deja mucho que desear, desesperando en muchos momentos a los más expertos jugadores del género.
Se echa en falta un modo online.
El sonido está muy conseguido a excepción del diálogo que tanto el de los protagonistas como el del resto de los personajes es absurdo y aburrido.
Si lo que te gusta es destrozar todo lo que encuentras a tu paso sin comerte demasiado la cabeza, este videojuego es lo que buscas.
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