|
|
Perdida en un buen libro (Thursday Next 2), de Jasper Fforde |
|
|
|
|
|
Continuación estable y sólida de El caso Jane Eyre, que Fforde construye a partir de la ampliación del enfoque de aquel libro: un universo más amplio, con nuevos personajes, y en los que incluír nuevos hilos narrativos dentro de el mismo esquema. |
|
La serie de Thursday Next continúa en Nova con el segundo volumen, originalmente publicado sólo un año después de la anterior entrega, en 2002. Perdida en un buen libro empieza donde acababa aquel, mostrando una continuidad en todas las tramas, en el argumento general, en el fondo de la novela… tanto es así que, sin duda, podríamos copiar la crítica de El caso Jane Eyre aquí sin que el aficionado lo notase pues ambos son, en sus líneas estratégicas generales, el mismo libro.
Las novedades en cuanto a la trama y el argumento son, igualmente, limitadas. Lo más notable es el desenvolvimiento de la idea de la 'jurisficción', la policia ficcional formada por personajes de los más variopintos libros: un 'universo paralelo' a la realidad de Next que se desarrolla a través de la simple ampliación de la perspectiva sobre lo ya visto en la anterior entrega. Eso sí, de la Jurisficción van a salir los que son, creo, dos de los personajes más hilarantes y divertidos: la señorita Havisham, que ampliará su participación en futuras entregas, y la Reina Roja, quienes protagonizarán el duelo de rebajas-librescas más subrealista que se pueda ver en mucho tiempo.
Este nuevo “universo jurisficcional” aporta, además, lo que es, sin duda, uno de los mayores valores de este libro: la comunicación a través de los pies de página. Una idea refrescante aquella de que los personajes de una y otra dimensión, la real-ficcional de Next y la ficcio-ficcional de la Jurisficción, puedan comunicarse a través de las notas al pie de página. Incluso, para el lector en absoluto acostumbrado, puede resultar al principio chocante, pero es, sin duda, una novedad que redunda aún más en las posibilidades desaprovechadas del libro como una herramienta de comunicación. Cuando la sociedad está en pleno debate sobre si el e-book podrá substituír al libro, Jasper Fforde muestra nuevas formas de entender el libro no como 'objeto', sino como 'plataforma' de comunicación y de relación entre la obra y el lector.
Los personajes necesitan evolucionar, las tramas ganar en solidez, y los argumentos desenvolverse con el peso necesario para que la serie pueda sostenerse en el tiempo
La trama familiar aporta otra de las novedades más interesantes. El marido de Thursday cobra una importancia vital, convirtiéndose en un eje no sólo de esta trama, sino también de la profesional-policial; enredando incluso a la corporación Goliath y a los intereses de sus integrantes. Este es el único hilo narrativo con tensión dramática, tanto íntima y personal, como social y colectiva, pero el tono liviano con el que se afrontan algunos argumentos impide al lector profundizar en los motivos y la personalidad y, a través suyo, llegar al fondo de los personajes. Se desperdicia la mejor oportunidad de toda la novela para que los personajes superen la superficialidad en la que se retratan, habrá que esperar a una mejor ocasión.
En cuanto al estilo, a penas hay tampoco variaciones. El diálogo sigue siendo, casi en exclusiva, el mecanismo a través del cual avanza la historia, y la voz narradora de Thursday Next dirigue la perspectiva y el enfoque en todas las tramas y los hilos narrativos. El pensamiento y la reflexión no tiene sitio, además, en un ritmo narrativo que busca sostener cierta intensidad, artificialmente sostenido mediante una escasa o nula motivación de ciertas escenas y personajes; Fforde sitúa la credibilidad y la calidad de la historia al filo del precipio de la insubstancia... con la fortuna de no caerse.
El humor decrece en su frecuencia y su intensidad. Ya no es tan habitual leer el chiste dialogado, la broma o la ironía fácil que provocaba la carcajada. El humor se transmite ahora, de forma principal, a través de la configuración escénica, del subrealismo, o la distribución absurda de argumentos y personajes. En este sentido, resultan representativas las escenas del gato de Cheshire o, de forma aún más clara, la interpretación del juicio de El proceso, de Franz Kafka, y su análisis en profundidad mediante el afrontar al mismo juez de Thursday. El lector disfrutará de ambos momentos con gran intensidad, al mismo tiempo que podrá observar y comprender los motivos de Lewis Carroll o de Kafka al concebir las líneas maestras de su obra.
Perdida en un buen libro es, por tanto, una continuación estable y sólida de El caso Jane Eyre, que Fforde construye a partir de la ampliación del enfoque de aquel libro: un universo más amplio, con nuevos personajes, y en los que incluír nuevos hilos narrativos dentro de -eso si- el mismo esquema general, la misma trama y el mismo estilo y tono livianos. Por ello, para los que han leído el tomo precedente de la serie, este libro no sólo no tiene ninguna novedad destacable, sino que puede suponer una transición tediosa en una serie de novelas que ya tiene publicadas cuatro entregas y que promete, finalmente, siete libros.
¿Seremos capaces de volvernos a sorprender, como pasó con aquel primer volumen, en las futuras entregas? La incógnita deberá esperar todavía un poco más porque, en lo que respecta a Perdida en un buen libro, no es más que una digna segunda parte de una misma novela a cuyo final llegamos exhaustos, por lo largo del recorrido, y ansiosos, por ver si es posible ir más allá de una fórmula que parece apagarse lentamente. Jasper Fforde debe, a estas alturas, demostrarnos mucho más que un concepto literario y un esquema novedosos. Los personajes necesitan evolucionar, las tramas ganar en solidez, y los argumentos desenvolverse con el peso necesario para que la serie pueda sostenerse en el tiempo.
El tercer volumen es El pozo de las tramas perdidas. Cuando lleguemos a él estaremos, practicamente, en el ecuador de la serie de Thursday Next, será entonces el momento para empezar a sacar conclusiones.
|
|
|
Página 1 de 1
|
|
|
 |
|
|
Version imprimible
·
Recomendar a un amigo |
|
 |
|
|
|
 |
|
No se permite la reproducción íntegra de este artículo. Para reproducciones parciales o citas, consultar el apartado de NOTAS LEGALES
|
|
|
|
 |
 |
 |
 |
 |
|
|
| |
|
|
|
 |
|