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El crossover de Dynasty Warriors y Samurai Warriors llega a PC con un inmenso número de personajes de ambas sagas y montones de acción en el Japón feudal. |
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¿Qué ocurre si introducimos en un mismo disco los juegos Dynasty Warriors y Samurai Warriors? Que obtenemos Warriors Orochi, un gran juego que se aleja del rigor histórico con que nos encontrábamos en las otras dos sagas, que a día de hoy siguen sacando secuelas, pero que no se aleja demasiado de la jugabilidad clásica.
El juego, que es un crossover de las sagas Dynasty Warriors y Samurai Warriors, nos plantea la siguiente historia: el demonio Orochi, plegando el tiempo y el espacio, ha creado una fusión entre los Tres Reinos de China y los estados del Sengoku japonés, para probar su fuerza contra los héroes de aquellas épocas. Los ejércitos de Shu, Wei y Wu de Dynasty Warriors y el de Samurai Warriors han caído, y sus oficiales se encuentran esparcidos y desaparecidos en este nuevo mundo desconocido para ellos. Tomando el control de cada una de estas facciones, deberemos enfrentarnos a las tropas de Orochi y al propio demonio para retomar el control de esta nueva tierra, reclutando en nuestro camino a amigos e incluso enemigos caídos, para aliarnos con ellos y llegar a la victoria.
Después de las ediciones de consola, para Xbox 360, PlayStation 2 y PSP, ahora analizamos la versión de PC, que no nos trae nada nuevo, es el juego sin más, ni mejoras ni extras añadidos.
Aspectos Técnicos
En contraste con las consolas, la calidad gráfica es idéntica, siempre que contemos con una gráfica para mover todo lo que nos ofrece el juego, teniendo en cuenta que los requisitos son bastante bajos.
Sin duda lo más destacable en cuanto a gráficos son los personajes que podemos llevar, aunque al principio algunos serán enemigos. Están muy detallados y cuidados en cuanto a movimientos y caracterización, no hay dos personajes iguales, cada uno tiene su modelo, su personalidad y su modo de lucha, aunque en la práctica, el uso sea muy similar para todos. En cambio, para los ejercidos básicos, aquellos infelices soldados (que se podría decir que son todos clonados) que sirven de carne de cañón y que mataremos a diestro y siniestro, no están tan elaborados, ni tampoco caracterizados, aunque con su esperanza de vida no será necesario un mayor esfuerzo; en otras palabras, bien modelados para la función que desarrollan.
Cambiando a los escenarios, lo más importante es que, como ya estábamos acostumbrados, son enormes. Hay mucho mapa por recorrer y donde podremos dar muchas vueltas. Gráficamente hablando no son tan elaborados como nuestro héroes, ya que no tienen demasiados detalles, pero si es cierto que están bastante bien. En ellos podremos encontrar algunos edificios, cataratas, algún río que no salpica agua, edificios y alguna caja que podremos romper y que a veces lleva un “power up”.
Con el apartado sonoro tenemos muchas canciones donde elegir, con muchos ritmos diferentes y donde la mayoría son fusiones de música clásica china, japonesa y algunas tribales con música electrónica moderna; podríamos decir que es un estilo interesante. En contra, tiene el hecho de que en mitad de cada escenario no cambia y si se nos alarga demasiado el mapa, puede llegar a parecernos demasiado repetitiva.
El sonido de los efectos está bien en lo que respecta a su función, oír golpes y habilidades. Hay que destacar que todos los héroes tienen un gran repertorio de frases que dirán en mitad del juego, sin contar con los típicos diálogos antes de las fases.
Jugabilidad
Lo primero que hay que comentar respecto a jugabilidad es que al ser un juego de consola pasado a ordenador, y más si es un Beat’n Up, es que echaremos en falta un mando con ocho botones, además de la cruceta de dirección, para poder aporrear dichos botones, que nos facilitarán el control del juego y alargará la vida de nuestro teclado.
El juego tiene dos modalidades, el Story Mode y el Free Mode, Ambas se juegan igual salvo que en la primera sigue la historia de uno de los cuatro clanes: Shu, Wei, Wu y Samurai Warriors, no teniendo acceso a todos los personajes y pudiendo desbloquear a unos cuantos; en el segundo modo se puede jugar cualquier mapa ya superado en el modo anterior con cualquier grupo de personajes que hayamos desbloqueado. Cada historia se divide en 15 escenarios, 8 los mapas principales y 7 optativos, que serán muy útiles completarlas para aumentar el nivel de nuestros personajes y con suerte conseguir más armas.
El juego no ha cambiado mucho respecto a las otras sagas, salvo que en éste podemos llevar a tres de los personajes en batalla (uno de ellos activo) y podremos cambiar a cualquiera de los otros a mitad del combate para aprovechar las habilidades de cada uno. Además, cada personaje tiene una característica determinada, “power”: más lento que los otros pero sus golpes son más duros; “speed”: lo contrario al anterior; y “technique”: es el equilibrado entre velocidad y fuerza y además sus técnicas especiales consumen menos “moshu”, la energía del personaje.
La otra novedad es lo que venimos diciendo desde el principio, en este título nos encontramos con la nada despreciable cifra de 77 personajes, todos los que aparecen en los juegos de Dynasty y Samurai Warriors, 48 del primero y 29 del segundo.
El juego tiene dos partes, la batalla y el mapa, el primero es propiamente un Beat’n Up. Aparecemos en mitad de un escenario, normalmente acompañado de otros héroes que controla la maquina, seguidos de sus tropas y tendremos que recorrernos todo el mapa matando a generales enemigos y sus ejércitos, intentando sobrevivir y ayudando a nuestros compañeros para así cumplir los objetivos de cada escenario, y todo esto a contrarreloj.
La mecánica es simple, apretar los botones haciendo diversas combinaciones para acabar con todo aquel al que nos encontremos e intente hacernos daño, aunque cada personaje tiene un estilo de lucha y su arma única. Las combinaciones son bastante parecidas, pero los resultados cambian de un personaje a otro.
En la parte del mapa, podemos ver los objetivos del escenario, así como las tropas, tanto aliadas como enemigas. Desde aquí no podemos controlas a las tropas, pero si que podremos ver el estado de la batalla y poder desarrollar alguna estrategia con nuestro aliados.
Aquí también podremos administrar las habilidades de nuestro grupo, las armas que llevan y el progreso de los personajes, así como los objetivos personales de cada personaje para desbloquear nuevas habilidades. Antes de iniciar la batalla, o después de acabar, podremos distribuir los puntos de experiencia ganados para subir el nivel de los personajes o utilizar la opción de fusionar armas. Esta fusión consiste en dar habilidades de un arma a otra y aumentar los daños (éstas las iremos encontrando en las batallas). Todos estos cambios precisan de un gasto de experiencia.
En ambos modos de juego se puede contar con la ayuda de un amigo jugando a pantalla partida. Ambos podréis jugar todos los escenarios, lo cual puede hacer el juego mucho más divertido, aunque aparecerán más enemigos, los generales serán más fuertes y el tiempo límite se reduce a la mitad. Los problemas de este modo son, primero, que al partir la pantalla en dos (arriba y abajo) las visibilidad es peor y, el otro problema (y más importante) es que los dos jugadores llevarán el mismo grupo de tres personajes, no pudiendo elegir cada jugador un equipo que se amolde a sus gustos.
Conclusión
Orochi Warriors en un buen juego que no puede faltar en las estanterías de cualquier seguidor de las sagas Dynasty Warriors o Samurai Warriors, aunque es más de lo mismo, el hecho de poder juntar ambas culturas y poder llevar en juego, además de poder ir alternando entre ellos, a tres de los 77 héroes que hay para elegir es sin duda el gran añadido del juego y lo que lo hace más interesante.
También puede ser interesante para cualquier amante de los Beat’n Up ya que no es continuación de las otras sagas, además como lo podemos encontrar en cuatro formatos diferentes (PC, Xbox 360, PS2 y PSP) con el mismo contenido en todos ellos no tendremos ningún problema de compatibilidad.
Como notas negativas decir que el juego está completamente en inglés, porque aunque no es muy necesaria la traducción, se llega a echar de menos la traducción de las escenas. Además el contenido extra del juego está limitado a una galería de imágenes y videos del juego y nada más. También la ausencia de un modo online y que el modo cooperativo de dos jugadores es un tanto pobre puede hacer que nos pensemos su adquisición.
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