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Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal |
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Después de 19 años, regresa a la gran pantalla una de las sagas de aventuras más épicas y memorable. Una trilogía que ha sido imitada, parodiada o alabada en mil ocasiones, y que marcó una gran tendencia en el cine, pero... ¿Era necesaria? |
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- Leer la contracrítica aquí -
Después de 19 años, regresa a la gran pantalla una de las sagas de aventuras más épicas y memorable. Una trilogía que ha sido imitada, parodiada o alabada en mil ocasiones, y que marcó una gran tendencia ya no en el cine de aventuras de los años 80, si no en todo el género que se ha ido dando desde entonces.
Combinando unos efectos físicos - que no digitales- espectaculares con unas historias ambientadas en lugares míticos y bajo argumentos donde entraban sectas arcaicas, ejércitos nazis (los grandes enemigos de esta saga), y búsquedas arqueológicas que bien podrían hacer creer que realmente estudiar Historia es algo apasionante, Indiana Jones era una saga fílmica que sabía como exagerar la trama llenándola de viajes increíbles y luchas contra la naturaleza y ejércitos enteros sin resultar paródica o ridícula. Todo el mundo sabía que era físicamente imposible de principio a fin, pero a nadie le importaba eso: ¡era Indiana Jones!
Y, con esto, acabamos nuestra regresión a los años 80, hablando del mito: Indiana Jones creó una figura, un icono en el cine, recordado por todos al ver, simplemente, un sombrero o un látigo. Desde entonces, una serie de películas (la última, “La Búsqueda”) han emulado a este héroe, sin conseguir imitar ese gancho que tenía Harrison Ford bajo esa chaqueta de cuero marrón. Por supuesto, detrás de este icono estaba el creador de mitos (y hacedor de fortunas) Steven Spielberg, que ya por entonces era considerado el Rey Midas de Hollywood y nadie le ha desbancado a pesar de los años que han venido después.
Y, ahora, regresamos al presente. Nos damos cuenta de que ese Rey Midas, junto con otro que ha creado otro mito (pero, sinceramente, no ha hecho nada más, con permiso de los freaks galácticos presentes), George Lucas como productor, ha decidido revivir a su héroe. La pregunta es… ¿alguien pensaba que hacía falta? Vale, en el cine no se trata de “qué hace o no falta”, y a estas alturas, todos agradecemos que haya decidido retomar una buena saga. Como se dice… “a nadie le amarga un dulce”. Pero, realmente, ¿alguien se había planteado que Indiana Jones debía reaparecer? Una saga bien cerrada, sin una estructura interna entre ellas pero con todo atado y bien atado en cuanto a nivel “fímico y de aventuras” se refiere… no, mi humilde opinión personal es que no era precisamente esta una de esas películas que hacían falta. Siempre y cuando no tengamos en cuenta que Mr. Spielberg es, ante todo, un tipo que sabe cómo hacer dinero y cómo volver a la cumbre.
Una vez dicho esto, como nota personal, me pongo en mi labor de pseudos-crítico de cine y hablo de la película. ¿Y qué puedo decir de la película? Está bien. Es entretenida. Punto.
Cuando vas a ver “Las Colinas Tienen Ojos” decimoquinta parte, o vas a ver la última de animación de algún estudio pequeño, la expresión “está bien, es entretenida” resuena como agua de mayo. Es casi lo mejor que puedes decir, salvo que sea una sorpresa y hayas descubierto una maravilla del 7º Arte. Pero cuando sales de ver “Indiana Jones IV”, que no es una obra maestra, pero que es un icono del cine de aventuras, decir eso es algo que, como mínimo, debería hacerte replantearte tu fe en el estado del cine de aventuras.
No voy a entrar en aspectos técnicos. Sobra decir que, con la cantidad de millones dejados en cada metro cuadrado de esa película y la habilidad milimétricamente calculada de los cerebros situados tras este film para hacer todo totalmente correcto, Indiana Jones y El Reino (…) es una película bien hecha de principio a fin. Fotografía correcta (que no maravillosa ni muy buena), la cámara bien ubicada, vestuario bien elegido – que, al igual que la música, bastaba con coger los mitos creados en las 3 primeras y retomarlos. Todos hemos tarareado la banda sonora de Indiana Jones alguna vez – y un ramillete de intérpretes, comenzando por Harrison Ford, que saben hacer bien su trabajo (aunque les dedicaré un párrafo a los actores). Y, otra vez más, punto.
De lo que voy a hablar es de cómo uno sale de ver esta película, es decir, más o menos igual que como ha entrado. De hecho, entra más expectante o emocionado de cómo sale. Quizás sean cosas mías, o quizás es que películas como “300” me han malacostumbrado, pero yo espero salir de una película, especialmente si es de aventuras o épica, con un pequeño subidón de adrenalina. O, al menos, pensando en la película, recordando mentalmente multitud de detalles y, si el film ha sacado toda mi vena infantil, tratando de recrear en mi mente toda esa historia conmigo de protagonista (algo que solo me sucede con otro tipo de cine que en esta página web no se trata). Quizás sean manías mías, quizás lo normal sea salir del cine y olvidar lo que has visto y seguir como si nada. Si es así, Indiana Jones y El Reino (…) lo consigue. Sales, te planteas un poco qué acabas de ver, te das cuenta de que hay cosas que no te han convencido y algunos detalles te han gustado, y vuelves a lo de siempre. Indiana Jones IV, ahí queda.
Esto, de entrada, es una patada directa a una película cuyo guión ha estado, según sus autores, dando vueltas y cambiando y siendo uno u otro durante casi 20 años, si esto es cierto, lo cual suena a anécdota artificial para justificar que se ha hecho por algo más que por acumular dólares. Una patada directa que se ha ido incrementando con el hecho de que uno se plantea “¿20 años buscando el guión ideal y les sale esto?”. No es un film tremendamente criticable, vale. No obstante, no es la peor película de Spielberg en absoluto. Pero sería menos criticable si no hubiéramos tenido 19 años de películas completamente espectaculares y enrevesadas de por medio.
Dicho claramente: el espíritu de Indiana Jones se ha desinflado.
Obviamente, tiene buenas escenas. Detalles divertidos, incluso bastante ocurrentes. Multitud de escenarios (bueno… tampoco tanto…), acción a raudales y algunos momentos que realmente te hacen meterte de pleno en la aventura. Pero el conjunto global… eso ya es otro cantar. Resulta inconexo, sin serlo realmente, y lo más triste de todo: resulta repetitivo y tópico. Han cogido el manual de “Cómo hacer una película de Aventuras en 10 pasos” que ellos mismos escribieron hace veinte años y lo han decidido aplicar al pie de la letra, sin saltarse ninguna norma, sin tratar de sorprender al público, sin arriesgarse a no cumplir lo establecido en ese manual. El resultado no es malo, no podía serlo, pero quien no arriesga no gana, y esta vez, Indy no ha ganado. Tras tanta metáfora super-guay que seguro que es causa de no haber comido en todo el día, me limitaré a terminar este párrafo con una idea básica: a mi parecer, esta es la peor de las cuatro películas de la saga. Aunque esto no creo que sorprenda a muchos.
Como dato, antes de pasar al análisis de los actores / personajes (tema importante, más o menos) y finalizar, diré que el hecho de meter ciertos tonos de ciencia ficción entre medias, y especialmente al final – si, si, ciencia ficción. Y no, no he desvelado nada relacionado con el final, notareis bien pronto estos arranques un tanto grotescos – resulta, ¿cómo decirlo? absurdo. Quizás la palabra “absurdo” sea algo exagerada, pero espero no ser el único que piensa que algo no encaja en ese final, o en el uso de esos recursos. Nadie espera realismo, pero… en fin. Solo diré eso. El que quiera que se lo cuente porque no va a ver la película o porque si va a verla pero le da igual, que se ponga en contacto conmigo a través del coordinador de cine, Jesús. Para los demás, adelante, comprobadlo.
Bueno, tal y como he prometido (vaya, esta crítica me está saliendo un poco más larga de lo habitual), hablaré de los actores. Bueno, más bien de los personajes. Los actores están correctos, y Harrison Ford, obviamente, sabe hacer bien su papel. Lo que todos temían, que es el hecho de que con 65 años luce menos ser un aventurero que cae sobre los coches y los tanques desde lianas, no se percibe. Quizás haya sido cosa de un cirujano plástico, de un equipo de diseñadores de efectos especiales o de meses de gimnasio, pero esa parte ha sido salvada. En cuando al resto, sabe como poner los gestos adecuados, como expresar esa famosa preocupación a la que siempre recurre cuando algo no va bien (ya sabeis: Harrison Ford ‘MODE: Soy un chico malo pero divertido’ / Harrison Ford ‘MODE: Ahora me pongo serio y me preocupo y mi mirada se pone entre cabreada y disgustada’) y es un actor decente; cumple su papel con más que un aprobado.
Los demás… están. Hacen las cosas bien hechas, con especial mención a Karen Allen (que reaparece tras estos 19 años para retomar el papel de la eterna amada de Indy, Marion), la cual le aporta bastante encanto y personalidad propia a su personaje. Shia LaBeouf (el chaval de Disturbia y Transformers) se lo trabaja lo mejor que puede y sabe hacerle una compañía correcta al bueno de Harrison Ford.
Y mención especial a Cate Blanchett, siendo la malvada Irina Spalko. Si, efectivamente, tiene nombre de mala. Mala rusa, para más señas. Aquí cabe indicar que Hollywood ha establecido desde los principios de los tiempos que en las películas de buenos y malos, los enemigos del atractivo protagonista siempre debían ser: modelo a) versión James Bond (retorcidos malos enfermizos de risa maligna) o modelo b) versión Indiana Jones (fríos coroneles malvados totalmente inexpresivos. A excepción del jefe tribal completamente drogado de “El Templo Maldito”, aunque creo recordar que había un malo frío y calculador detrás de todo). Por supuesto, la malvada comunista Irina Spalko pertenece al segundo grupo, haciendo honor al puesto que le toca.
Cate Blanchett es buena actriz. Y lo demuestra. Pero, claro, un personaje que sustenta toda su profundidad en hablar con acento del este, usar una mirada congelada y llevar un sable en el cinto (los malos de las películas son idiotas, viven incómodos, pero eso sí, nunca les falta estilo) no da mucho juego para un alarde interpretativo digno de un Oso de Oro del festival de cine de Berlin. Eso si no tenemos en cuenta que absolutamente todos los malos que acompañan a Irina Spalko son una especie de clones (debe ser la influencia de George Lucas y la Guerra de las Galaxias, digo yo), todos con miradas frías pero asustadizas ante el látigo de Indiana Jones, uniforme, rostro inexpresivo y pelo corto militar y rubio. Los malos siempre son rubios. Los buenos, castaños. Y los malos pero cutres, así como los amigos graciosos, morenos.
Estoy a la espera de que hagan Indiana Jones VI para que dejen a los nazis asesinos y a los comunistas rusos y pongan como malos a los terroristas islámicos. Así al menos se notará alguna diferencia, porque, la verdad, Spielberg resume a los enemigos del héroe como “tipos altos, fuertes, sin sentimientos y con acento raro”. Luego ya en el departamento de vestuario se encargan de diferenciarlos entre nacional-socialistas o rusos-rojos-comeniños. Y otro tanto para la época: los años 30… los años 50… ¿no se distinguen únicamente por la forma de las cafeterías y el tipo de armas que usan en el ejército? ¿No? ¿En serio había más cosas distintas? ¡Vaya!
Sin más, y para acabar, diré simplemente que… bueno, mejor esperar al domingo por la tarde para verla. O al vienes por la tarde si después vais a salir a tomar algo y después de fiesta. En fin.
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13 Comentarios recibidos
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Usuario: akilaS.1.doOm (26-Mayo-08)
a mi me parece interesante la fisica subatómica... y vaya que si lo es..
jaja de todas formas, a lo que iba...
A mi personalmente me a gustado la peli, tal vez sobraba lo de los extraterrestres y tal.. |
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Usuario: Krasnaya (26-Mayo-08)
Cita de Warren Keffer:
¿Para cuándo la siguiente? |
Como no la hagan pronto, el pobre Harrison no sé si estará en condiciones... Jejejeje... (Broma fácil, lo admito, lo admito) |
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Usuario: Warren Keffer (24-Mayo-08)
Vista. Muy buena, es Indiana Jones en plena forma. Los personajes, la aventura, el humor, las espectaculares escenas de acción... todo es como en la trilogía. Uffff no esperaba que fuera tan buena. Supera a El templo maldito, que sin dejar de ser buena era la menos lograda.
¿Para cuándo la siguiente? |
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Usuario: Elfstone (24-Mayo-08)
Mejor sería que Spielberg frecuentase otras amistades, es de sus peores películas de los últimos tiempos. |
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Usuario: Krasnaya (23-Mayo-08)
... yo soy arqueóloga y crítica de cine y literatura. Y también, a veces, ayudante de cámara, maquilladora y, en general, bestboy y cosas así con una productora local.
Si era de coña, hombre... Pero es que tenemos fama de aburridos y, oye, que no ye así, dígotelo yo!
Besos! |
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