|
|
La gema del halfling (El Valle del Viento Helado 3 - Reinos Olvidados) |
|
|
|
|
|
La última novela de la trilogía El valle del Viento Helado es un magnífico cierre para la serie que profundiza en los elementos narrativos y temáticos de las obras anteriores con mayor dinamismo y atractivo. |
|
Siempre hay un final para todo, y éste es el final de la trilogía El valle del Viento Helado. La que para mí es la mejor novela de la trilogía, es decir, la mejor de tres obras notables, se construye, al igual que Ríos de Plata, en torno a la búsqueda y al camino.
La búsqueda, el viaje, como temas literarios son frecuentes en todas las culturas y tradiciones literarias, y la literatura fantástica no es una excepción. La obra magna del género, El Señor de los Anillos de J.R.R. Tolkien, no deja de ser un gran libro de viajes, una búsqueda material que conlleva una búsqueda espiritual. El camino físico es a la vez un camino interior y transformador en el que cada uno de los personajes se transforma al caminar.
En la línea de esta tradición literaria se enmarca la novela de R.A. Salvatore, y la misma trilogía. El camino vital iniciado en La Piedra de Cristal culmina aquí, con esta búsqueda, que es mucho más importante que las anteriores y que a la vez pone de manifiesto el propio camino interior recorrido por los compañeros, que al final del periplo, aún siendo los mismos que conocimos en la primera novela, no son iguales.
La búsqueda concreta es vital; los compañeros tienen que alcanzar al asesino Artemis Entreri y salvar al desdichado Regis, que –recordemos- al final de la novela anterior había sido capturado, junto con la figura mágica de Guenhwyvar.
Entreri, tan parecido y tan opuesto a Drizzt, interpreta un papel fundamental en la novela y en la trayectoria vital del drow. Estamos ante el Adversario con mayúsculas de Drizzt; Entreri representa aquello en lo que Drizzt no ha querido convertirse (decisión dolorosa que lo ha convertido en un desarraigado) y por ese motivo, por ser el tipo de persona que podría haber sido, Drizzt tiene esa necesidad de combatirlo, puesto que si es capaz de derrotarlo no sólo salvará a Regis sino que –en parte- se derrotará a sí mismo o –si se me permite el término- vencerá a su lado oscuro.
En la primera parte de la novela conoceremos por un lado el viaje de Entreri hacia Calimport con Regis como prisionero, y los intentos de éste por retrasar lo más posible el progreso hacia el sur (donde le espera el bajá Pook). Este viaje se alterna en la obra con la persecución emprendida por los compañeros.
La persecución se iniciará sólo con Drizzt y Wulfgar, puesto que –recordemos- Bruenor desaparece en el final de la anterior novela en épica batalla con el dragón Tiniebla Brillante. Los compañeros contarán con la ayuda inicial de Malchor Harpell, mago bastante más serio que sus peculiares parientes, lo que les permitirá recortar la ventaja de Entreri.
Malchor les entregará unas herraduras mágicas y les indicará la localización del tesoro de la banshee Águeda, dónde Drizzt encontrará un objeto que le podrá ser muy útil a la vez que doloroso.
Gracias a las herraduras mágicas podrán llegar rápidamente a Aguas Profundas y embarcarse hacia al sur. Pero antes de embarcarse deberán –con cierta ayuda- localizar un buque; para este negocio nada mejor que acudir a una taberna, aunque esta vez, a diferencia de lo sucedido en Ríos de Plata, no asistiremos a un traumático choque cultural a mamporro limpio, sino a una muestra de como Wulfgar ha cambiado a lo largo de su periplo vital, madurando, haciéndose más sagaz y siendo capaz de anteponer el interés colectivo al mero deseo personal.
Mientras los compañeros se embarcan en el Duende del Mar, tenemos noticia de Bruenor, quien perdido en lo más profundo de la mina de Mithrill Hall luchará con hordas de enanos grises para alcanzar la salida. Este combate desigual nos dará alguna de los momentos más trepidantes de la obra; escenas de auténtica acción que se desarrollan en el marco siempre sobrecogedor de la mina. Como no podía ser de otra manera, Bruenor acabará saliendo de la mina y, tras encontrar cierta ayuda inesperada, se reunirá con su hija Catti-brie.
Mientras ello sucede, Drizzt y Wulfgar viajan hacia al sur, al tiempo que las maniobras dilatorias de Regis llevan a éste y a Entreri a la Puerta de Baldur, aunque ello le cueste un disgusto al pobre halfling y no evite que finalmente Entreri y Regis lleguen a Calimport, donde les aguarda el bajá Pook y donde veremos el planteamiento de una futura lucha de poder entre Entreri y aquellos que han ocupado su lugar en el círculo del bajá: particularmente Rassiter, el hombre rata.
Será el bajá, quien conocedor de la cercanía de los perseguidores de Entreri, y consciente por tanto de que no se trata de personas comunes, quien decida poner en movimiento ciertas contramedidas: el pirata Dankar y su flota.
Será la batalla naval entre la flota de Dankar y el Duende del Mar la que sirva de desenlace a esta primera parte de la novela. En ella no sólo se derrota a la flota mercenaria al servicio del bajá sino que reaparecen Bruenor y Catti-brie, de un modo espectacular que nos pone ante uno de los momentos con aire más bélico de la novela: una auténtica batalla naval.
En el marco de la batalla se dará un hecho importante, cierta máscara que transforma los rasgos de Drizzt resbalará por un instante. En torno a este objeto obtenido de la banshee y sus efectos sobre la apariencia del drow, lo que conlleva múltiples dilemas internos, Salvatore vuelve a tratar el tema de los prejuicios y del respeto a aquellos que son diferentes, tema recurrente en la trilogía.
Tras este episodio, una vez juntos los compañeros, continuarán viaje hacia Calimport a través de un mercader goblin, Sali Dalib, de la ciudad de Memnon. Tanto en la llegada a la ciudad como en los tratos con Sali Dalib, se nos muestra un nuevo choque cultural puesto que los compañeros (norteños) se encuentran en el exótico sur, un mundo con costumbres distintas donde abundan el mercadeo y el regateo. Los ropajes, las descripciones de tipos, personajes y costumbres nos recordarán a un libro de viajes por el Magreb. El paisaje y el paisanaje nos evocarán imágenes propias de los bazares y las caravanas.
Llegados a Calimport se producirá, como no podía ser de otra manera, el desenlace de la obra. Nos encontraremos ante un desenlace dinámico y emocionante con momentos sorprendentes que dan buena muestra de las cualidades narrativas de Salvatore y de su evolución (el camino de los personajes también lo ha sido del escritor) con respecto a su primera novela.
Calimport, ciudad donde el bajá Pook ejerce su poder, ciudad corrompida, será el marco en el que choquen los antagonistas Drizzt y Entreri, en el que conozcamos a los hombres rata y en el que entren en juego algunos elementos sorprendentes. Es un final donde habrá viajes entre planos, donde se pondrán de manifiesto alianzas y enemistades y que no defraudará al lector que guste del ritmo, la sorpresa y la aventura.
Si hubiera de resumir mis sensaciones, mi opinión sobre la obra, diría que la última novela de la trilogía El valle del Viento Helado es un magnífico cierre para la serie que profundiza en los elementos narrativos y temáticos planteados por Salvatore en las obras anteriores, dotándola –pese a que resultaba difícil- de mayor dinamismo y atractivo para el lector. Un desenlace que cierra la trilogía, pero no las aventuras de los compañeros Drizzt, Bruenor, Wulfgar, Regis y Catti-brie que continuarán en otras obras de los Reinos Olvidados.
|
|
|
Página 1 de 1
|
|
|
 |
|
|
Version imprimible
·
Recomendar a un amigo |
|
 |
|
|
|
 |
|
No se permite la reproducción íntegra de este artículo. Para reproducciones parciales o citas, consultar el apartado de NOTAS LEGALES
|
|
|
|
 |
 |
 |
 |
 |
|
|
| |
|
|
|
 |
|