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Alone in the Dark: Near Death Investigation |
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El precursor de los survival horror regresa, esta vez para mostrarnos la cara más oscura de Central Park y hacer uso de todo nuestro ingenio para sobrevivir a terribles seres y situaciones. |
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Mucho antes de que Shinji Mikami sometiese a las más duras pruebas a sus héroes en Racoon City, Edward Carnby ya cazaba monstruos. El protagonista de la saga embrionaria de ese género conocido como “survival horror” nacería en 1992, en PC, de la mano de la compañía francesa “Infogrames” (hoy Atari). Ese primer título, tan difícil de definir que buena parte de la comunidad lúdica se encuentra dividida a la hora de valorarlo (para unos, es una aventura gráfica, para otros, un juego de terror muy acotado), no resiste hoy una revisión minuciosa: sus gráficos son muy llamativos y coloristas (más que un videojuego, a veces parece una vidriera), sus personajes son poligonales y sus animaciones, hieráticas. Pero con todo (y quizás precisamente por sus peculiaridades), se ha convertido en mito.
Tras otras dos entregas que primaban la acción sobre el suspense (con la única salvedad de Jack in the Dark, un pequeño inserto que ni siquiera protagonizaba Carnby, sino una chica llamada Grace Sounders que se ve encerrada en una juguetería la noche de Halloween), gratificantes arcades para el amante de los tiroteos, en 2001, veía la luz “Alone in the Dark: The new nightmare”, juego que presentaba un remozado aspecto técnico y en donde la influencia de los Resident, en su máximo apogeo, era más que apreciable, hasta el punto de convertirlo en un proyecto insulso y casi sin identidad, cuya interesante trama se veía relegada a un discreto segundo plano por el abuso de las fórmulas imitadas de la franquicia de Capcom.
Y por fin llegamos al que es el objetivo de este avance, el nuevo episodio de la saga que lleva por título “Near Death Investigation”. Aunque es un juego en el que las novedades se cuentan a puñados, posiblemente la mayor de todas sea la de experimentar con una nueva forma narrativa que, si triunfa, sentará seguramente cátedra.
Enmarcada en un formato claramente episódico, donde cada “fase” es un fragmento de entre una hora o una hora y media que concluyen en un cliffhanger para mantener la tensión, la historia nos sitúa en un Central Park atacado por extrañas criaturas nocturnas que parecen salidas de un inquietante portal dimensional. Carnby se desplaza al lugar para investigar e impedir que las sombras se ciernan definitivamente sobre el mundo.
Pero esta vez, el héroe ya no es sólo el seguro pistolero del Alone 3, sino que es, principalmente, un superviviente que va a tener que emplear más su astucia y su maña para poder salir airoso de las situaciones. Los chicos de Eden Games (desarrolladora de Atari) han prometido una interacción total con el escenario y una física de los objetos espléndida que haga que cualquier decisión tomada por Carnby alcance cotas de realismo nunca antes vista. Ilustremos esta aseveración con un par de ejemplos: supongamos que, bien por las necesidades del entorno, bien por imposibilidad o bien por puro deseo ahorrativo, el investigador de lo oculto se enfrenta a una criatura realmente dura de roer e inmune a las armas normales. Una estrategia válida para neutralizarla podría ser la de agujerear el depósito de un coche, crear un reguero de gasolina, atraer a la criatura y, cuando esté en la trampa, achicharrarla sin piedad prendiendo fuego, con un simple mechero, a la gasolina.
No existen dos maneras idénticas de salir de una misma situación, como demuestra nuestro segundo ejemplo, que sitúa a Carnby en una situación peliaguda y bastante arriesgada. Un incendio se propaga en un habitáculo y el detective debe hallar una manera de abandonarlo antes de que las llamas lo conviertan en cenizas. Una ventana se recorta en una esquina, mostrándose como la salida más obvia, a pesar de que el camino empieza a estar obstaculizado ya por el fuego redentor, y una recia y atrancada puerta preside una de las paredes. En cualquier otra circunstancia – y en cualquier otro juego- la puerta, sería una obstáculo insalvable, pero el motor del nuevo Alone in the Dark consiente una total y absoluta libertad interaccional, de manera que, si se encuentra un ariete (o un extintor), puede echarse abajo y tener una vía de escape. Los escenarios son totalmente destruibles.
El nuevo Alone in the Dark pretende ser hiperrealista. Carnby va a conducirse como podría hacer alguien con recursos y un mínimo de imaginación atrapado en una situación límite. Sorprende el uso ilimitado que da a su mechero, con el que puede construir cócteles molotov o lanzallamas (no es McGyver, simplemente un individuo que hace buen uso de los objetos que le rodean). Un detalle que me ha encantado tiene que ver con su inventario: en este juego, se acabaron los bolsillos a lo Mary Poppins. Nuestro almacén es nuestro propio cuerpo, donde podemos colocarnos bombas, medicinas o alguna que otra arma, enfundada en su lugar apropiado, naturalmente. Las posibilidades de supervivencia dependen tanto de nuestra puntería e inteligencia como de los objetos (limitados) que carguemos.
Además, para seguir incidiendo en la faceta más creíble, se ha recreado Central Park al milímetro, gracias al GPS o la ingente labor artística de los responsables de Eden Games. El resultado es un free roaming o “modo de exploración libre”, que permitirá al jugador patearse el inmenso parque con independencia del camino trazado o de la misión principal que esté cumpliendo. La presencia de pequeñas misiones secundarias (algunas de ellas de conducción) enriquecerán el conjunto y alargarán la vida de un juego ya de por sí duradero.
El apartado sonoro va a ser una de sus bazas incontestables. Cada acontecimiento y personaje va a tener su propia música, anticipándose en ocasiones a la acción y creando una atmósfera angustiosa y satisfactoriamente terrorífica. Además, el tema principal, interpretado por un famosísimo coro búlgaro (“El Misterio de las Voces Búlgaras”), trata de muerte, desolación y destrucción. Vamos, algo absolutamente conveniente para el estilo del juego.
Alone in the Dark posee un modo de vídeo que posibilita adelantar los acontecimientos, en el caso de que un jugador se quede atascado, para que no se quede privado de apreciar un final que, visto lo visto, se antojará épico.
Saldrá para todas las consolas de nueva generación, PlayStation 2, PSP y PC. La versión de Wii se desarrollará, en sus dos terceras partes, en primera persona, para garantizar la inmersión del jugador en la trama (se presumirá que él será Carnby), mientras que la de PlayStation 2 “ofrecerá una experiencia de juego única”, en palabras de sus desarrolladores.
Cada vez queda menos para que las sombras se ciernan sobre el mundo. En concreto, la amenaza está programada para mayo, momento en el que se espera que Carnby vuelva a desenfundar sus revólveres y a hacer uso de unas neuronas que temía agarrotadas.
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