Ben 10 es una serie de animación, actualmente emitida en Cartoon Network, que nos narra la historia de Benjamín (Ben), un chaval de diez años como cualquier otro adicto a los videojuegos. Un día, sin comerlo ni beberlo, encuentra un extraño dispositivo de origen extraterrestre llamado Omnitrix, que le permitirá convertirse en hasta diez (de ahí el nombre del juego) superhéroes de origen extraterrestre, como una criatura de fuego capaz de controlar dicho elemento o un gigante de cuatro brazos y fuerza sobrehumana.
Con los nuevos poderes adquiridos, nuestro protagonista defiende nuestro planeta de todo tipo amenazas, desde el crimen ordinario hasta terribles fuerzas extraterrestres, sobre todo de la mano del conquistador intergaláctico Vilgax, amén de otros villanos. La serie de animación ya cuenta con su videojuego oficial, que sale para PlayStation 2, Wii, Nintendo DS y PSP, nos vamos a ocupar en este análisis de la versión para PlayStation 2.
El juego tiene una historia sencilla: Ben está durmiendo tranquilamente, sin sospechar la amenaza que se le viene encima: un pequeño robot con aspecto de mosquito se acerca a su Omnitrix y absorbe ADN del mismo, limitando las transformaciones de Ben a dos (Heatblast y Fourarms). Al día siguiente, un meteorito de origen desconocido se estrella en un cañón, y Ben acude a investigar, solo para ver que el lugar está lleno de peligrosos robots con los que tiene los primeros combates del juego, Ben deberá luchar contra su archienemigo Vilgax, que pretende usar el ADN extraido del Omnitrix para crear poderosos robots a base de cristales Omnitrix para dominar la Tierra. Como podemos ver, el argumento no es nada del otro mundo, pero combina perfectamente con el tipo de juego y la serie en la que se basa.
Si tuviésemos que definir el juego de Ben 10, diríamos que se trata de un título del estilo de God of War para jóvenes jugadores, ya que ambos guardan ciertas similitudes (hasta cierto punto). El desarrollo del juego es beat-em-up de la vieja escuela: recorrer cada nivel de principio a fin acabando con todos los enemigos que se crucen en nuestro camino, para ello, Ben se valdrá de su Omnitrix para transformarse y pulverizar eficazmente a cualquiera que ose amenazar la paz de la Tierra.
El control es sencillo: movemos con el joystick, saltamos con equis, y usamos triángulo, círculo y cuadrado para atacar a los malos. Con triángulo se hacen golpes contundentes y lentos, y con cuadrado los golpes más débiles y veloces, círculo se queda para los ataques especiales, que requieren de alguna acción más aparte de machacar botones. R2 nos permite pasar entre las transformaciones de Ben, y R1 convertirnos en el extraterrestre que toque.
Si bien en la serie son diez los extraterrestres en los que se puede transformar Ben, en el juego hacen acto de presencia solo la mitad, desde el principio del juego contaremos con Fourarms, el gigante de cuatro brazos especializado en hacer ataques contundentes, y Heatblast, el extraterrestre ígneo más rápido que el primero. Conforme avancemos en el juego y vayamos derrotando a los jefes finales de nivel accederemos a otras tres: Cannonbolt, XLR8 y Wildvine, se echan en falta los otros cinco, pero es lo que hay.
Cada alien tiene un amplio repertorio de combos diferentes, que se ejecutan sobre todo con los cuatro botones, además de un ataque especial que requiere de una acción especial para cada luchador, por ejemplo, Heatblast dispara un potente chorro de fuego, Fourarms mueve enormes bloques de piedra manteniendo pulsado círculo, y XLR8 puede abalanzarse rápidamente contra los enemigos tras dibujarle un camino manteniendo pulsado círculo y usando el joystick.
Ben solo podrá estar transformado el tiempo que le permita un reloj de arena situado en la parte superior izquierda de la pantalla, o también puede volver a su forma original bruscamente si los enemigos agotan la barra de vida del héroe en cuestión, también se deberá eliminar la transformación si se desea cambiar de personaje. Siendo solo Ben, nuestro protagonista es un tirillas, y los enemigos pueden acabar con él en cuestión de segundos si le rodean (aunque puede defenderse, pero bastante mal), si se ve forzado a volver a su yo natural, Ben deberá esperar a que la barra de transformación se llene, afortunadamente, tarda bastante poco, cabe destacar que el protagonista solo morirá si se agota su barra de vida siendo Ben. A pesar de que empezamos con estas limitaciones, conforme avancemos en el juego, podremos llegar a mantener la transformación por tiempo definido, e incluso no teniendo que volver a ser Ben para transformarnos en otro alien.
Los poderes de los extraterrestres mejorarán recogiendo puntos Omnitrix, que sueltan los enemigos al morir, recogiendo un determinado número de ellos, el alien en cuestión accederá a combos nuevos (no tiene nada que ver el alien en el que estemos transformados con las habilidades que se consigan). Ninguno de estos es excesivamente difícil, ya que pueden hacerse casi todos usando círculo, cuadrado, triángulo y equis, sin embargo, la mayoría de las veces acudiremos al clásico machaque de botones por mera comodidad. Algo que echamos en falta en este juego es un sistema de blanco fijo, ya que, al no poder fijar a los enemigos, muchas veces nos encontraremos con que no atinamos al rival en cuestión, nos desviamos y nos golpean, un blanco fijo habría mejorado esto considerablemente.
Otros potenciadores al servicio de Ben son los objetos para recuperar vida y transformación (con forma de átomos), estos los dan los enemigos al desaparecer o bien destruyendo determinados objetos del escenario, se dan en cantidades tan generosas, que a veces es realmente complicado morir o agotar una transformación, a no ser que se quiera cambiar. Otro objeto de importancia son las tarjetas Sumo Slammer, basadas en el videojuego favorito de Ben, que nos permiten desbloquear contenidos adicionales, las cuales no son excesivamente complicadas de encontrar, ya que los escenarios no destacan por su complejidad.
La mecánica del juego es muy repetitiva, solo hay que avanzar por los niveles, destruyendo cualquier cosa que se mueva, recogiendo puntos, tarjetas y demás objetos y terminando con los clásicos jefes finales, no hay mucho más que esto. Se ha introducido, no obstante, algo de variedad con algunos puzzles ocasionales diseminados por el escenario, ninguno de ellos son especialmente complicados, pudiendo hacerse fácilmente con una determinada habilidad de un determinado extraterrestre, no son muy difíciles, debido a que son bastante intuitivos. Un aspecto muy curioso, y que emparenta a este juego con la saga God of War es la presencia de “quick time events” en los que tendremos que seguir una secuencia, que deberemos superar pulsando los botones del mando conforme salgan en pantalla, de forma rápida, Ben 10 tiene estos eventos (particularmente en jefes finales) dando al juego un toque de frenetismo poco habitual en títulos de estas características.
Pero esto no quita que el juego peque de lineal, pudiéndose hacer bastante repetitivo conforme se avanza por el mismo, sin embargo, como el juego no es que sea muy largo, al menos no hay tiempo para aburrirse demasiado.
El aspecto gráfico del juego es, como no puede ser de otra manera, en Cel-Shading, imitando bastante bien a la serie de televisión. Los escenarios no son ni demasiado grandes ni demasiado detallados, pero recrean bastante bien lo que podemos ver en la serie de animación, en PlayStation 2, al ser una consola de la generación pasada, el aspecto gráfico no es que entre mucho por los ojos, pero los fans de la serie lo agradecerán. Ben y sus alter-ego alienígenas lucen bastante bien, gozando de un buen nivel de detalle a pesar de su pequeño tamaño, los enemigos que nos esperan tampoco están nada mal, aunque el hecho de que no haya mucha variedad de los mismos hace que tarde o temprano se nos canse la vista, no obstante, no nos fijaremos mucho en los detalles mientras los hacemos pedazos. Secuencias hechas con el motor del juego se intercalan con los niveles para contarnos la historia, las cuales se dejan ver, pero podrían haberse mejorado de cara a la serie.
Sonoramente no hay mucho de dónde sacar, la música suele destacar poco en el desarrollo de los niveles, dejándose notar más cuando sucede algo especialmente importante, o a la hora de luchar contra los jefes, es un elemento que se limita a acompañar, sin tener un resultado excesivamente bueno ni excesivamente malo. En cuanto a los efectos de sonido, tampoco hay mucha variedad, el elemento más a destacar es el propio Ben, que nos obsequiará con frases distintas de burla sobre los enemigos para cada extraterrestre, quitando esto, los efectos de sonido son anodinos, y se limitan a golpes, exclamaciones de Ben cuando recibe daño, y poco más, de todas maneras, este tipo de juego no necesita grandes alardes para entretener.
Destacar que el juego está en inglés, esto no afecta mucho al desarrollo de los niveles, sin embargo, las secuencias no tienen subtítulos, así que es posible que si el usuario no sepa mucho de inglés se pierda detalles de la historia.
Como conclusión, hay que tomar a Ben 10 por lo que es, este juego no está aquí para convertirse en uno de los mejores juegos del año, es un juego destinado a los fans de Ben 10, que es una serie que triunfa entre la audiencia más joven y que son quienes más van a disfrutar con este título. Si bien la mayoría de los títulos basados en series no son nada del otro mundo, Ben 10 se destapa como un juego bastante entretenido y jugable, por encima de la media de los basados en películas/series, por supuesto, se nota que no es un juego dirigido para niños pequeños, sino que se adapta a un público más juvenil. Si eres un padre o madre de familia y no sabes qué comprarle a tu hijo estas navidades que sea divertido y no tenga violencia, Ben 10 es una excelente opción de compra, no obstante, este juego no tiene ningún interés para los usuarios más crecidos, que sin duda tienen mil opciones más interesantes en este prolífico mercado nuestro.
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