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El Código Mesiánico, de Michael Cordy (Booket) |
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Novela entretenida, fácil de leer, que presenta a la vez el lado más oscuro de la humanidad y su lado más positivo, que enfrenta ciencia y religión sin tomar partido. |
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Sur de Jordania, 1968, en una caverna perdida y conocida sólo por un "puñado" de personas, un fuego que lleva dos mil años ardiendo, se ha vuelto blanco, señal inequívoca para La Hermandad del Segundo Advenimiento y su Líder, Ezequiel de la Croix, que el nuevo Mesías ha llegado al mundo.
Estocolmo, 2002, el doctor Tom Carter y la doctora Jasmine Washington, junto a su equipo, acaban de ser galardonados con el premio Nobel por la invención del "genescopio", un ordenador capaz de leer y descifrar el genoma humano, permitiendo con ello la cura y prevención de cientos de enfermedades hasta entonces mortales; todo parece maravilloso, hasta que alguien entre las personas que esperan a las puertas del palacio dispara contra Tom Carter, sin embargo, es su esposa Olivia la que resulta herida de muerte. Ambos hechos, en apariencia inconexos, están a punto de converger de una manera del todo inesperada para sus protagonistas.
Tras el asesinato de su esposa, el doctor Carter descubrirá que en la cabeza de su mujer un cáncer había empezado a manifestarse, alarmado por ello y porque su madre murió también a consecuencia de un cáncer cerebral, decidirá hacer un diagnóstico de los genes de su pequeña hija Holly; el resultado no podría ser peor, su hija padecerá en pocos meses un cáncer que la llevará irremediablemente a la muerte. Decido a buscar una cura para su hija, Tom Carter comenzará un casi imposible proyecto para encontrar los genes de Cristo y descubrir en ellos que hacía que aquel hombre fuese capaz de sanar a los enfermos.
Al mismo tiempo, La Hermandad del Segundo Advenimiento busca desde hace años al nuevo Mesías, a la vez que dos de sus miembros, Gomorra y Némesis, administran "ajusticiamientos", matando a todos aquellos que a ojos de la secta desafían el poder de Dios y extienden el mal sobre la tierra. El doctor Carter, a quién intentaran matar en Estocolmo, pasa a convertirse en un aliado necesario para poder encontrar, mediante su genescopio y la base de datos sobre ADN secreta llamada IGOR, al nuevo Mesías. Pero a la vez que La Hermandad colabora con Carter, Némesis sigue intentando eliminarlo por su cuenta, ya que considera que un ser como él no puede seguir con vida.
Ciencia y religión enfrentadas y la pregunta de ¿y si el hombre está preparado para tomar el papel de dios y decidir sobre la vida y la muerte o desafiar la naturaleza?
Publicado originalmente en 1997 bajo el título de El Gen, El Código Mesiánico narra la historia de unos personajes dispuestos a lo que sea por conseguir sus fines, amparados unos en la ciencia y otros en la fe de su religión.
Una historia de acción, investigación y en el fondo con grandes dosis de humanidad al retratar a sus personajes y que plantea la pregunta que su propio autor, Michael Cordy se hace en la nota final del libro, ¿qué ocurriría si se encontrasen auténticos restos genéticos de Cristo?, ¿qué desvelarían? La aventura que nos relata Cordy es una de esas posibles respuestas, si bien nunca termina de cerrar la dicotomía que abre entre ciencia y religión; ya que el estudio que el genescopio realiza sobre los genes que Carter encuentra en un diente, demuestra la existencia de tres genes extraordinarios en el ADN de Cristo, y de los que al final no se está completamente seguro de cómo funcionan, además de descubrir que esa combinación genética parece distribuirse aleatoriamente en todo el planeta, pudiendo haber diecinueve personas con ellos. Y el propio epílogo del libro deja en el aire un elemento esencial de la historia. Como ocurre a lo largo de toda la historia, parece que ciencia y religión acaban yendo cada una por su lado y que la interpretación final queda a juicio de cada lector. Algo de esperar en un libro que aborda dos temas tan dispares entre sí.
Narrada en un tono sencillo, incluso las términos más científicos quedan suficientemente explicados gracias a las intervenciones de personajes menos duchos en genética que los protagonistas, y con un ritmo ágil, que no se ve para nada entorpecido por varias escenas en flashback que nos cuentan parte del pasado de los personajes y lo que les ha llevado a ser cómo son, la historia es contada a través de cuatro puntos de vista distintos; los del doctor Carter y Némesis (o María Benariac), que son quiénes realmente cargan con el mayor peso de la narración, y los de Jasmine Washington y Ezequiel de la Croix.
Con un estilo descriptivo muy detallista, pero sin hacerse farragoso, presentando una visión metafórica prácticamente desde el principio de la ciencia y La Hermandad, por un lado los laboratorios de la empresa de Carter son luminosos, llenos de claridad, y por otro los lugares que pertenecen a la secta son oscuros y opresivos.
La trama, estructurada en una secuencia lineal que marcan los propios capítulos, cuenta con algunas sorpresas y giros argumentales inesperados, y consigue mantener enganchado al lector. La mezcla de investigación científica, religión, asesinatos y conspiraciones es acertada y el final de la historia guarda alguna reflexión interesante sobre la propia naturaleza humana y sus limitaciones para decidir que hacer con los dones curativos que los genes de Cristo les han proporcionado, algo que se puede resumir en la pregunta que el doctor Carter hace casi parafraseando a Ezequiel de la Croix, "¿Para que el mundo acabe por estar tan superpoblado que en lugar de convertirse en un cielo en la tierra se convirtiera en un infierno viviente? ¿Sin espacio, sin comida, sin el menor respeto por la vida... o la muerte?". Así, si bien la historia tiene una secuencia de varios finales que van cerrando la trama general, también deja un final semi-abierto sobre el uso de los genes que deberán decidir y un pequeño misterio a resolver que deja el epílogo.
El Código Mesiánico es pues una novela entretenida, fácil de leer, que presenta a la vez el lado más oscuro de la humanidad y su lado más positivo, así como plantea preguntas sobre el límite de las acciones humanas sobre el azar de la naturaleza, que enfrenta ciencia y religión sin llegar a decantarse del todo por ninguna de las dos.
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