ENTRETENIMIENTO Y CULTURA: Cine y Televisión, Literatura, Ciencia, Videojuegos, Cómics | Fantasymundo
RSS de Noticias y Artículos sobre Literatura, Ciencias, Videojuegos, Cine, Televisión y Cómics Twitter de Noticias y Artículos sobre Literatura, Ciencias, Cine, Televisión, Videojuegos y Cómics Facebook de Noticias y Artículos sobre Literatura, Ciencias, Cine, Televisión, Videojuegos y Cómics
Menu general
       Artículo de ciencia

La edad de la empatía, de Frans de Waal


 Ciencias Sociales
Fco. Martínez Hidalgo   27/01/2012
Comenta con tu Facebook
Meneame
     Un libro inteligente, ilustrativo y emocionante que se devora con intenso placer desde la primera página hasta la última. Quizás uno de los ensayos en Ciencias Sociales más estimulantes de los últimos años.
Portada de La edad de la empatía, de Frans de WaalTodo nuevo libro de Frans de Waal (Paises Bajos, 1948) es una oportunidad inmejorable para aprender sobre nosotros mismos. Este primatólogo y biólogo realiza en ‘La edad de la empatía’ (Tusquets, 2011, disponible en FantasyTienda) un repaso ingente y un trabajo sobresaliente sobre la forma en cómo los mamíferos expresamos emociones de conocimiento, reconocimiento y conexión con los demás.

El suyo es un trabajo provocativo y provocador por varios motivos. Primero, porque echa luz sobre una dimensión emocional recurrentemente olvidada o apartada de todos los trabajos de investigación biológica. Segundo, porque el catálogo de emociones y la variedad de casos es impresionante, mostrándonos un abanico mucho más amplio que el de la simple casualidad, convirtiendo las anécdotas en ejemplos con asombrosa facilidad. Tercero, por su constante conexión con la mitología social del hombre libre e individual, autónomo y atómico, desarraigado y desligado de todo deber o responsabilidad con los demás. Y cuarto, porque su enfoque nos permite proyectar con perspectiva nuestra forma de ser hacia aquellos otros mamíferos con quién compartimos mucho más que clase animal, entre ellas también cierta forma de ser y de actuar.

En la hipótesis de Frans de Waal, las barreras de separación entre los humanos y los demás mamíferos son artificiales, absurdas y negativas. Al ser humano se le habría intentado desposeer de sus instintos primarios, negando interesadamente el equilibrio mental imprescindible entre la razón y la emoción, ocultando los comportamientos sociales y gregarios más evidentes, y levantando una imagen artificial de excepcionalidad individualista y autónoma muy distinta de la realidad o del sentido común.

Frans de Waal nos muestra en ‘La edad de la empatía’ (Tusquets, 2011) que nuestra naturaleza empática, justa, solidaria… nos ha ayudado a sobrevivir en contextos complicados, incluso de cuasi extinción.

La edad de la empatía’ (Tusquets, 2011) desborda humanidad, al afrontar con amplitud de miras los momentos y los mecanismos que diversas especies mamíferas manifiestan de forma similar la conexión con los demás, la preocupación por el otro, el instinto de protección mutua más allá del “sálvese quien pueda”. Dando importantes lecciones sobre quién somos, y por qué somos como somos.

Pero, ¿qué es la empatía? Hablamos de emociones de forma imprecisa y general, pero la empatía posee un mecanismo mucho más complejo que el simple expresar un sentimiento. ¿En qué consiste?, ¿cómo funciona?, ¿en qué nos diferencia a los mamíferos de las demás clases animales?

La empatía es un mecanismo emocional por el cual somos capaces de ponernos en el lugar del otro, recibimos sus emociones y las interiorizamos como nuestras. A partir de aquí, expresamos esa conexión de formas muy distintas, que Frans de Waal cataloga y muestra en ‘La edad de la empatía’ (Tusquets, 2011).

Una de las formas en que la empatía se refleja más es el contagio. Por ejemplo, todavía representa un misterio cómo la risa o el bostezo pueden contagiarse tanto, las razones por las que no podemos reprimir el reírnos a carcajadas o el bostezar cuando vemos que otro lo hace; tampoco los chimpancés son capaces de conseguirlo. O por qué nos sentimos más cómodos cuando estamos en un entorno donde los demás adoptan también nuestra misma postura, o se expresan con nuestros mismos gestos… ¿los consideraremos más parecidos a nosotros por esa similitud? O, aunque conocemos la base neurológica y psicológica, no acabamos todavía de comprender el sentido biológico de la imitación, transversal en las especies mamíferas, y que adoptamos ya desde chiquititos.

Frans B.M. de Waal

La solidaridad, el altruismo, la ayuda al otro sin esperar otra cosa a cambio, o incluso sin valorar los costes de ese intercambio, también es un mecanismo transversal. Ante una desgracia o un momento de tristeza, el consuelo es una actitud muy común en el mamífero: el contacto con el otro, la caricia o el abrazo como forma de transmitir comprensión… y también e conseguir alivio. O la actitud durante el aprendizaje, cuando los observadores reciben instrucción práctica de quién les enseña reglas básicas para la adaptación o la defensa: todos alrededor de la figura con autoridad, en silencio, observando con atención… una imagen válida para la caza en medio de la sabana o para cualquier reunión de empresa. O la ayuda mutua para desparasitarse, para alimentarse o para levantarse cuando uno se ha caído.

La empatía alcanza también a nuestro sentido de la justicia. Cuando en un mismo experimento con primates, por la misma actividad, a uno se le premia de forma distinta a otro, es muy probable que el experimento tenga que parar hasta que se restablezca el equilibrio en los premios. Cuando uno fuerte y uno débil, cuando uno alto y uno bajo, afrontan el mismo reto, es más común la ayuda que la competición o el desequilibrio individualista. Ante un dilema donde se debe escoger entre la una mejora personal y una colectiva, es más habitual la mejora colectiva que la individual –siempre que no haya diferencias sustanciales en los costes de las dos opciones.

Y así podríamos continuar con una miríada extensa y prolija de ejemplos y contextos donde se nos muestra que, en realidad, no somos tan pérfidos, egoístas y huraños como nuestra imagen habitual dice que somos… y es bueno que seamos. Aún más, Frans de Waal nos muestra en ‘La edad de la empatía’ (Tusquets, 2011) que nuestra naturaleza empática, justa, solidaria… nos ha ayudado a sobrevivir en contextos complicados, incluso de cuasi extinción, y puede seguir haciéndolo todo el tiempo que nos quede por delante. Un libro inteligente, ilustrativo y emocionante que se devora con intenso placer desde la primera página hasta la última. Quizás uno de los ensayos en Ciencias Sociales más estimulantes de los últimos años.

Página 1 de 1



La edad de la empatía
La edad de la empatía

22.00 € 20.90 €
 
Pack 6 figuras La edad de hielo - Era de los dinosaurios
Pack 6 figuras La edad de hielo - Era de los dinosaurios
25.95 €  
Peluche Sid- La Edad de Hielo - Ice Age 20cm
Peluche Sid- La Edad de Hielo - Ice Age 20cm
5.95 €  
Peluche Buck - La Edad de Hielo 3 Ice Age
Peluche Buck - La Edad de Hielo 3 Ice Age
7.95 €  
 

Versión imprimible

NO se permite la reproducción íntegra. Para reproducciones parciales: NOTAS LEGALES
Colabora con Fantasymundo
Imágenes relacionadas con el artículo
Portada de Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, de Haruki Murakami
Haruki Murakami, novelista japonés
Portada de El fin del mundo y un despiadado País de las Maravillas, de Haruki Murakami
Portada de Libertad de conciencia. Contra los fanatismos, de Martha C. Nussbaum
Martha C. Nussbaum
Staff de Fantasymundo.com - Quienes hacen la página Contacta con Fantasymundo Notas Legales de Fantasymundo Enlaza con Fantasymundo ¿Quiénes somos?