Antes de Watchmen. El comedianteVolvemos al universo de Watchmen, a las colecciones de Antes de… , una entrada directa y a bocajarro junto de uno de los personajes más odiados/carismáticos que Moore creó en su obra, cualquiera que haya leído o visto la obra recuerda la mítica frase de Rorschach de “hoy a muerto un comediante”.

Sangre, guerra, violencia, alcohol y otras drogas más fuertes son nuestras compañeras en esta historia con la que contaremos otra vez con Brian Azzarello al guión y a un J. G. Jones que plasma con sórdida brillantez a un personaje que es el caos y la guerra en persona.

Un viaje en el tiempo por uno de los momentos más difíciles para ser parte del ejército de EEUU pues estaban metidos de lleno la guerra de Vietnam, con el consiguiente rechazo a la guerra por parte de la población, junto con las revueltas por el odio racial que siempre ha estado demasiado presente en la tierra de la libertad y las oportunidades, más parece que no para todos.

Pero empecemos por el principio, nos encontramos con un tomo que contiene seis grapas, cada una separada de las demás por sus portadas, igual que ya ocurrió con el tomo de Antes de Watchmen. Rorschach. Cada grapa está relacionada con las demás pero el estilo de Azzarrello en esta obra es la de usar flashback aunque sin decirte que lo está haciendo, por lo que a veces es algo confuso.

Primero nos encontramos a Eddie, Edward Morgan Blake, en un tono azul mirando fijamente una pelota de béisbol, al momento siguiente lo tenemos jugando con los hijos de su amigo Jack, Jack Kennedy para ser más exacto, presidente de los Estados Unidos. Cuando se ha cansado de jugar se encuentra con la esposa del presidente que le manda, sin tapujos, que haga desaparecer uno de los problemas que tiene, con forma de mujer y un poco ligera de lengua.

Antes de Watchmen. El comediante

Después vemos la buena relación que tiene con JFK donde se llaman para cobrar las apuestas que tienen por los partidos, pero día todo se tuerce. Eddie estaba realizando una misión donde estaba Moloch relacionado con el mundo de las drogas pero cuando éste se lo encuentra está llorando como una magdalena mientras mira la televisión. El corazón de ambos se encoge en un puño, como el de millones de ciudadanos, pues en esos momentos es cuando ha ocurrido el atentado que le quitaría la vida al presidente Kennedy. Un momento crucial en la historia de ese país.

Después nos encontramos en un encuentro con el hermano Kennedy que queda, Bobby, y Eddie disfrutando de un encarnizado encuentro de boxeo, pero lo importante es la conversación pues será el comienzo del fin de muchas personas en Viertnam, pues un comediante de caza, de mujeres y de muertes, no es cosa de risa. Mandan a Eddie a la guerra como inspiración sin darse cuenta de que están mandando a un segador que llevará el infierno a un lugar que ya estaba en llamas. Pues Eddie no tiene escrúpulos, ni con niños, ni ancianos ni con las mujeres, todos son enemigos o agujeros en las trincheras y como tal deben ser erradicados del mapa. Gran parte de la historia de “el comediante” transcurre en Vietnam hasta que tienen que repatriarlo para que no complique más una situación que se está saliendo de las manos, ¿para que se mete EEUU en una situación que no le va ni le viene? porque en estos momentos es cuando se estaba fraguando la guerra fría, cuando el mundo capitalista está en lucha constante con el comunismo.

Pero cuando acorralas a un animal es cuando más peligroso es, ya seas amigo o enemigo. Nunca debes hacer enfadar a aquel que lleva la locura por modo de vida pues te puede poner una sonrisa mientras lo estas apuñalando por la espalda y luego puede clavarte ese cuchillo cuando menos te lo esperas. No os confundais, el comediante nunca ha sido un santo, pero era el mejor haciendo lo que hacía sembrar el caos allí por donde andaba haciendo que algo que podía resolverse se fuera de las manos hasta puntos insospechados. Era capaz de convertir a unos manifestantes en algo peor que animales rabiosos rompiendo todo aquello a su alcance, olvidándose en un instante de sus ideales, los motivos por los que luchaban.

Antes de Watchmen. El comediante

Un cómic que respalda bastante bien el personaje original y que nos acerca a un personaje que refleja muy bien la locura intrínseca en el ser humano. Los límites a los que podemos llegar cuando las circunstancias son adversas y todo parece hacerse ido al carajo. Un tomo que los amantes de Watchmen pueden amar u odiar a partes iguales ya que expande la historia del maestro pero que aclara demasiadas cosas que Moore dejó como sutiles referencias. Aun así no dejará indiferente a nadie, así es “El comediante”.

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